jueves, 17 de marzo de 2011

Pizza, Pinker Lounge, Pecker

Por un error de apreciación en nuestras agendas S y yo decidimos combinar nuestra cena gourmet con el concierto del Pinker Lounge, donde actuaba Pécker, autor al que sólo conocía por referencias. "Ya verás, ese tío es un crack", comentaba S. "Además, el ambiente del lounge es inmejorable, será un concierto acústico, entre amigos". A las 20h empezó nuestro periplo en la pizzeria Fabián, donde un camarero con un singular sentido del humor nos atendió de forma simpática y amable. Cayeron un entrante (tartar de tomate, fresco y muy agradable al paladar) y tres medias pizzas, de foie, trufa negra y "Mi favorita", cada una de ellas imprescindibles. Lo único malo son sus precios, casi una ofensa para la Visa. Para beber, un conocido Perro Verde. De todas formas, lo mejor fue la compañía de S, de quién se aprende algo. Aquí, la pizza de foie:
Para rebajar un poco la cena, y aprovechando que el Hotel Omm, donde iba a tener lugar el Pinker Lounge, no quedaba muy lejos, decidimos subir poco a poco por Paseo de Gracia. Llegamos con el tiempo justo de pedir una copa, saludar a amigos y conocidos y acoplarnos en la barra. En mi caso, además, para cerciorarme que el ambiente de la sala es el idóneo para disfrutar de música tranquila, apacible. Hacia las 22h empezó el concierto que duró cerca de una hora y que me dejó con ganas de más: ya se sabe, qué poco duran las alegrías. Apenas recuerdo el nombre de las canciones, así que me quedo con aquella con la pidió la colaboración del público, Do avesso. La semana que viene actúan Ovni, de los que disfrutamos un brevísimo acústico en la sala Apolo: no creo que me lo pierda, el Pinker Lounge se merece más de una visita.

2 comentarios:

La Tremolina... dijo...

¿Lo de la ofensa para la visa es por arriba o por abajo?

Jafuda Cresques dijo...

Ofensa para el contenido, que debió menguar considerablemente...