domingo, 20 de marzo de 2011

Domingo Villar

Cuando a la pregunta de "¿qué lees?" respondía que una novela policiaca ambientada en Vigo escrita por un tal Domingo Villar, la gente mostraba su incredulidad: "Ya... ¿Y está bien?". Como si, por ejemplo, todas las novelas del género negro tuvieran que estar ambientadas en ciudades importantes o lugares exóticos para ser interesantes. "Y no tan sólo es bueno, es altamente recomendable y adictivo", he tenido que contestar en más de una ocasión. Porque las dos novelas de Domingo Villar con el  tímido inspector Leo Caldas como protagonista, Ojos de agua y La playa de los ahogados, ambas editadas por Siruela, no sólo incluyen tramas policiacas remarcables (siendo quizá la primera más simple y previsible), sino también descripciones acuradas de los paisajes y costumbres gallegos, junto caracterizaciones directas, sencillas, en las que no hace falta entrar en grandes tribulaciones para saber que hay más de lo que parece. Todo, además, aderezado con algun que otro fogonazo de humor y apuntes gastronómicos. Destacaré, además, lo alejado que restan ambas obras de Domingo Villar de la sangre, el morbo y el terror, a diferencia de otros autores como James Lee Burke o Arne Dahl, por mencionar alguno de los autores que he leído recientemente. Priman la investigación, los personajes, las situaciones, aspectos muy de agradecer cuando se trata de evadirse con una buena novela. Para este 2011 se espera la tercera novela del inspector Caldas, habrá que estar atentos.
Sinopsis de Ojos de agua: "Entre el aroma del mar y de los pinos gallegos, en una torre residencial junto a la playa, un joven saxofonista de ojos claros, Luis Reigosa, ha aparecido asesinado con una crueldad que apunta a un crimen pasional. Sin embargo, el músico muerto no mantiene una relación estable y la casa, limpia de huellas, no muestra más que partituras ordenadas en los estantes y saxofones colgados en las paredes. Leo Caldas, un solitario y melancólico inspector de policía que compagina su trabajo en comisaría con un consultorio radiofónico, se hará cargo de una investigación que le llevará de la bruma del anochecer al humo de las tabernas y los clubes de jazz. A su lado está el ayudante Rafael Estévez, un aragonés demasiado impetuoso para una Galicia irónica y ambigua, e incluso demasiado impetuoso para el propio Leo, que busca entre sorbos de vino los fantasmas ocultos en los demás mientras intenta sobrevivir a los suyos. Gracias a la labor de este singular tándem Caldas-Estévez la verdad termina por aflorar, llevándonos a desentrañar el secreto que esconden los Ojos de agua."
Sinopsis de La playa de los ahogados: "Una mañana, el cadáver de un marinero es arrastrado por la marea hasta la orilla de una playa gallega. Si no tuviese las manos atadas, Justo Castelo sería otro de los hijos del mar que encontró su tumba entre las aguas mientras faenaba. Sin testigos ni rastro de la embarcación del fallecido, el lacónico inspector Leo Caldas se sumerge en el ambiente marinero del pueblo, tratando de esclarecer el crimen entre hombres y mujeres que se resisten a desvelar sus sospechas y que, cuando se deciden a hablar, apuntan en una dirección demasiado insólita. Un asunto brumoso para Caldas, que atraviesa días difíciles: el único hermano de su padre está gravemente enfermo y su colaboración radiofónica en Onda Vigo se está volviendo insoportable. Tampoco facilita las cosas el carácter impulsivo de Rafael Estévez, su ayudante aragonés, que no acaba de adaptarse a la forma de ser del inspector".

No hay comentarios: