viernes, 30 de julio de 2010

Live forever

Con Oasis me ocurre como con mis Beatles, aunque pase algún tiempo sin escucharlos sé que llegará el momento en que volveré a buscarlos para disfrutar de su música. Ahora mismo, por ejemplo, los he encontrado en grooveshark y no he dudado en recuperarlos. Son el colofón a una (muy) buena semana, sobretodo por la prohibición de las corridas de toros en Cataluña: quiero creer que ha prevalecido la defensa de los animales y que no han habido interferencias políticas. En este sentido, parece que nadie quiera tener en cuenta que este movimiento surgió directamente del pueblo mediante la recogida de 180.000 firmas.

martes, 27 de julio de 2010

Roseanna

Roseanna ha sido una de mis sorpresas literarias del año, cuando lo compré sólo tenía como referencia El hombre que se esfumó, estupenda novela policiaca escrita también por Per Wahlöö y Maj Sjöwall. Sabía que leería un buen libro, pero no me esperaba que me atrapara y que apenas pudiera levantar la vista de sus páginas. Y menos cuando durante las primeras páginas temí enfrentarme a una novela costumbrista que se disfrazaba con un crimen.

Pues no: aunque indudablemente se trata una novela pausada, en los momentos clave la sucesión de acontecimientos se agolpan y dejan al lector sin aliento. La trama está perfectamente tejida, sin dejar nada al azar, en el que los personajes, en especial Martín Beck, están bien perfilados. Sobre Beck podría decirse que su cansancio para con su familia bien ha podido servir de base para el Wallander y su visión fatigada del mundo (diabetes aparte, claro). De hecho, Henning Mankell, seguidor reconocido de las obras de Wahlöö y Sjöwall, firma el prólogo de la edición de RBA (que no he leído). Por otro lado, que Roseanna esté ambientada en los años 60, en el que los teléfonos móviles e internet sonaban a ciencia-ficción, otorga un plus de veracidad y gracia a la novela: la lentitud, la tensa espera para obtener información, es un aliciente más para penetrar y dejarse llevar por la trama. Como con Dashiell Hammett o Raymond Chandler, la distancia histórica no hace más que reforzar la historia.

Sinopsis: "Roseanna empieza una tarde de julio, cuando el cuerpo de una joven es sacado del precioso lago Vattern, en Suecia. Tres meses después, todo lo que sabe el inspector Martin Beck es que el nombre de la chica se llama Roseanna, que vino de Lincoln, Nebraska, y que pudo ser estrangulada por cualquiera de las ochenta y cinco personas que viajaban con ella en barco".

Es una pena, los buenos libros suelen leerse de forma rápida (R, compañero de trabajo, suele definirlo como "me faltan páginas"); por suerte, en este caso, aún me quedan ocho novelas del inspector Martin Beck por descubrir. La siguiente, El coche de bomberos que desapareció.

domingo, 25 de julio de 2010

Dos cenas

Tocaba reunirse con los excompañeros de trabajo, siendo el local escogido El Paraguayo, donde S y yo probamos hará unos meses el chuletón cebón: aproximadamente, un kilo de carne para dos personas que se cocina directamente en una plancha en la mesa. La cena no estuvo mal: la carne (entrecotte para unos, costillas para otros, el chuletón para los dos más valientes) estaba en su punto, así como el vino, que cumplió su función de saciar la sed. Lo malo es que nos pareció una exageración pagar 35 euros por persona por un plato y su guarnición (que hay que pedir y pagar aparte), un café y una botella de vino y de agua. Y más si se tenemos en cuenta el calor, pues carecen de aire acondicionado, todo son ventiladores para hacer desaparecer también los humos de la carne que se cocina en la mesa. Y raro también es el nombre del local, El paraguayo, ya que nada proviene de allí: ni el vino, ni la carne, ni las camareras, ni el precio (éste, indudablemente español), ni ná.
Una semana más tarde repetimos en El Embat. Otra vez. Y, como siempre, no decepcionaron. A saber, menú degustación compuesto por: Vieras con anguila ahumada, patata y limón, Canelón de pato trufado, Espalda de cordero con habitas y queso ahumado. De postre: sopa de romero con melón y limón. Para beber: vino blanco Capricho, del Bierzo. Imprescindible.

viernes, 23 de julio de 2010

Matriculándome... o no. (y 3)

Oficialmente matriculado: "Et comuniquem que estàs correctament matriculat. L'aula t'apareixerà al teu campus fins el dia que comenci la docència, per tant, durant aquests dies no ha d'aparèixer". Una alegría eso de volver a la universidad, y más después de los errores, demoras y esperas. Ojalá el curso no me depare más sorpresas - no debería haberlas.

miércoles, 21 de julio de 2010

Matriculándome... o no. (2)

A vueltas con la UOC: a pesar de que ya tengo el perfil correcto, sigo sin ver la asignatura matriculada, entre otras cosas, por lo que ayer reabrí la incidencia. Hoy he recibido el siguiente mensaje: "(...) sabem que tenim una consulta (sic) teva, al Servei d'atenció, pendent de respondre. Estem treballant per contestar-te tan aviat com puguem. No obstant això, com que som en període de matrícula, el temps de resposta pot ser una mica més llarg del que és habitual perquè el volum de consultes és molt gran. Et demanem disculpes per aquest fet (...). La nostra voluntat és, doncs, garantir que no tinguis cap perjudici pel retard en la resposta". Bien.

Agradezco este gesto, de verdad, que a uno le pidan paciencia es siempre mejor que tenerlo en la ignorancia. De todas formas, este correo me da a pensar en dos cosas: uno, si siempre hay un aumento de incidencias y consultas durante la época de matriculación, podrían pensar no ya en contratar más personal, pero quizá sí en optimizar los recursos. Para algo se ha inventado el Itil y el Cobit, por ejemplo. Y, por otro lado, aún habiendose tenido en cuenta esa avalancha de llamadas y correos electrónicos, me parece excesivo que, pasado más de una semana desde la matriculación, no hayan podido resolver un problema. Me pregunto qué dirían en la empresa en la que trabajo si los clientes tuvieran que lidiar con retrasos de semejante índole.

martes, 20 de julio de 2010

Trailer de The social network

Espero que no me ocurra como con The lovely bones, donde la historia y el trailer prometían mucho, y al final todo quedó en un ejercicio de estilo, en el que la forma primaba sobre el fondo. Suerte que David Fincher, director de Seven o Zodiac, entre otras, suele ser sinónimo de calidad y trabajo perfeccionista. Por cierto, lo próximo de Fincher será la adaptación americana de Los hombres que no amaban a las mujeres, con Carey Mulligan como Lisbeth Salander. Más información sobre The social network y cómo debió forjarse Facebook según Ben Mezrich, autor del libro en el que se basa la película (The Accidental Billionaires: The Founding of Facebook, A Tale of Sex, Money, Genius and Betrayal), aquí. Fecha del estreno: el 10 de octubre.

domingo, 18 de julio de 2010

Cena en Casa El Rubio (2)

Lauree y El Rubio se están postulando para ser declarados Anfitriones del Año, ayer nos obsequiaron con una ensalada riquísima y una lubina al horno que incitaban a la gula sin mesura, amenizado por un Cristiari de Baldomà y un Bach bien frío. Y eso que empezamos a cenar con bastante retraso por culpa del tráfico... En fin, sólo nos queda felicitarles y rogar que nos vuelvan a invitar: si siguen así, es casi una obligación que lo hagan, por lo menos, una vez cada seis meses. A ver si cuela.

jueves, 15 de julio de 2010

Matriculándome... o no.

Por aquello de seguir aprendiendo y no quedarme estancado a nivel profesional, seguí las recomendaciones de mi responsable y decidí matricularme hace dos días en un curso de l'Ateneu Universitari de la UOC. Bueno, en realidad no puedo decir que esté matriculado, ya que justo después de realizar el pago la página web me dio un error: "Error calling COFROS createOperation: 24".

Tras comprobar que el pago estaba hecho no le di mucha importancia al Cofros ese, pensé que la UOC no tardaría en darme la bienvenida con el típico correo anodino. Como a la mañana siguiente aún seguía sin notícias de la universidad, decidí llamar al 902.141.141 y preguntar cómo estaba mi matrícula. Me atendieron diligentemente, pudiendo resumirse en un "no consta como matriculado"; me pidieron que volviera a repetir el proceso de matriculación, pero como los errores de java (org.ofbiz.base.util.GeneralException: Error rendering screen (...): java.lang.illegal...) se reproducían tanto con Mozilla y Explorer (aquí: Error: Could not complete Create Survey Response...), me remitieron a Soporte Informática, donde, supongo, deben aguantar mucho, pero no a mí, donde no consto como matriculado, pero, oh sorpresa, sí como trabajador... a pesar de haberlo hecho hará algo más de 6 años. Sin poder ayudarme al no ser estudiante, me pidieron que volviera a ponerme en contacto con Administración, que ellos ya me ayudarían.

Nueva llamada a un 902, donde vuelven a tratarme estupendamente y me dan una primera solución: "Las matrículas tardan 24 horas en tramitarse" (aunque ya habían pasado más de 25) y "justamente ayer hubo una incidencia general con las matriculaciones, por lo que se recomienda esperar un día más". Sus palabras no me inspiraron mucha confianza, sinceramente. Aún así, decidí hacerle caso, el zagal me dió su nombre para que comprobara con él al día siguiente que todo iba bien.

Pasaron las horas y pensé que el problema radicaba igual en que, al tener ya cuenta en la UOC, mi perfil no fuera el de estudiante y que, por este motivo, creyeran que sí que llegué a matricularme y buscaran la raíz del error equivocadamente. Pues nada, otra llamada 902 para concretar la incidencia. "Debe Usted abrir un parte a Secretaria". "Es que no me deja, no dispongo de los permisos necesarios". Un minuto más tarde la mujer me devolvió la esperanza: "Pues sí, es un problema de secretaria. Tomo nota y tan pronto sepamos algo le llamaremos". Y así desde ayer, por lo que estoy considerando muy seriamente anular el pago y volver a matricularme... aunque el plazo para hacerlo termina hoy.

lunes, 12 de julio de 2010

Z

El sábado pasado, buscando alguna novela para pasar el rato (al final cayeron Before she met me, de Julian Barnes, y Roseanna, de Maj Sjöwall y Per Wahlöö), me quedé parado ante Quijote Z, de Házael G. González: supongo que alentado por el éxito de Orgullo y prejuicio y zombies, el autor plantea un punto de partida por lo menos original, en el que Don Quijote, obsesionado con las historias de zombies y zombificados, decide perseguirlos. Lo que me dió a pensar es hasta qué punto no sólo se está popularizando la denominada literatura zombie (sólo hay que pasear por la sección de libros del Fnac para verlo), sino que, más allá de las habituales historias de terror o del ingenio de Max Brooks (Guerra Mundial Z y La guía de supervivencia zombie - éste, por cierto, sirvió de guía para el cartel de Rec 2), se está banalizando el género, en el que la forma (cada vez más violentos, sádicos, hambrientos, listos, etc), está por encima del fondo, de lo que representa la zombificación: pensamiento único, masificación, guiados por instintos primarios... Si esto sigue así no tardarán en publicar Teo caza sus primeros zombies. Y como en realidad no son zombies, sino infectados, suerte que siempre nos quedará Odio, de David Moody.