lunes, 26 de octubre de 2009

De lunes

Mientras me pregunto por dónde andará La Tremolina para que haya abandonado ese su bló (por lo que aprovecho estas líneas para pedir que vuelva La Tremo - supongo que Txetun abonará mi causa), me río con el blog que recomiendan en El Fricandó Matiner de Rac105: The Universal Record Database, donde se recogen aquellos records que no tienen cabida en los Guinesss. Ejemplos de su primera página: "Most potatoes held in one hand" (11) o "Most graphic designers dancing to Thriller" (7). Sencillamente Grande.

Canción del día: Green Onions, de Booker T. and the MG's.

domingo, 25 de octubre de 2009

3 días

Jueves: después del trabajo y de haber asistido a la penúltima clase de un curso de ITIL, cena con S, alguien a quien considero más que un grandísimo amigo, en Els Pescadors. Una maravilla. La conversación fue amenizada por "salteado de setas del país", "buñuelos de berenjena rellenos de queso y anchoas", "Suquet d'anfós" (mero) y "Parfait de vainilla envuelto en chocolate". Para beber, un "Perro verde", un verdejo saludable y fresco. De todas formas, la cena me pareció un poco cara, me esperaba mucho más de un restaurante del que sólo me habían hablado de forma excelente.

Viernes: aprovechando que M tenía "cena de mujeres", quedé con J y M & V para comer algo por Gracia. Lo que son las cosas: los planes cambiaron sobre la marcha y acabamos cenando en El mató de Pedralbes, después de buscar mesa sin éxito en El Embat y Cal boter. La parrillada de verduras y el pà amb tomàquet levantaron el ánimo, pero la lubina no pasó de ser normal, como si estuviera hecha sin esmero: los 24 euros de su precio fueron (son) excesivos.

Sábado: estaba previsto ver Ágora en el cine Bosque y cenar en el Kibuka, pero como no pudimos reservar mesa, decidimos ir a Mataró, donde había otro restaurante japonés digno de mención. Más cambios: el japonés estaba cerrado por vacaciones, así que Lauree, la co-organizadora del evento, se decidió por un mexicano, El cactus. La película: diga lo que se diga, nos gustó y ninguno de los siete tuvo la sensación de haber visto una película artificial, pesada o presuntuosa: aunque en algunos momentos se hace lenta y, en otros, parece que los acontecimientos se agolpen, finalmente queda la sensación de que la temática sobre la intolerancia es acertada y que conduce al espectador a la reflexión. (Nota: la primera vez que leí sobre Hipatia de Alejandría fue en el blog de Piluky, antes de que Amenábar hiciera público su proyecto). La cena en el restaurante El cactus fue estupenda: buena comida, raciones generosas, servicio amable y a buen precio. Para recomendar y repetir.

domingo, 18 de octubre de 2009

El hombre inquieto

Había leído en algún sitio que El hombre inquieto, de Henning Mankell, cerraba de manera magistral, al igual que hizo Agatha Christie con Poirot, la vida literaria de Wallander. No es para tanto. Sí que es cierto que hay momentos en los que es difícil despegarse de sus páginas, pero, por un lado, el "envoltorio" crepuscular que las envuelve resulta ser un lastre que lastima no sólo la trama: sin querer avanzar nada, Wallander cierra los capítulos más importantes de su vida que, como por arte de magia, reaparece a lo largo de los últimos meses. Por otro lado, aunque apenas haya unos cuantos párrafos dedicados a ello, me parece cruel el final impuesto al protagonista: aunque Wallander no sea uno de mis personajes favoritos, después de once novelas no niego que le haya cogido cariño, por lo que discrepo con la manera de finiquitarlo.

En relación a la trama, que gira alrededor de la desaparición del consuegro de Wallander, un alto cargo de la marina sueca, destacaría que una de las cualidades de la novela es que fluye a partir de las aportaciones del propio Wallander y otros policias como Ytterberg. Eso sí, hasta cierto momento, en el que las aportaciones de personas que parecen predestinadas a ofrecer la información deseada aparecen en la trama. Una lástima, porque se empaña de esta forma una novela que mejora sensiblemente las últimas aportaciones literarias de Mankell y que, además, está bien resuelta. Me quedo, pues, con La quinta mujer, El hombre sonriente y La falsa pista, luego llegaría El hombre inquieto. Mi valoración: un 7 sobre 10.

Quién no conozca la figura del inspector Wallander y no tenga ganas de lidiar con sus largas novelas (que yo recuerde, no bajan de las 400 páginas), recomiendo que vea la serie de la BBC con Kenneth Branagh como protagonista, creo que la emitirán en Cuatro. Sencillamente, imprescindible.

En la web del Fnac puede leerse el argumento: "La vida del inspector Kurt Wallander ha cambiado ligeramente: no sólo ha hecho realidad su sueño de tener una casa en el campo, sino que, además, su hija Linda lo ha convertido en abuelo. Sin embargo, su tranquilidad se ve perturbada poco después, un día de invierno de 2008, cuando el suegro de Linda, un oficial de alto rango de la Marina sueca llamado Håkan von Enke, desaparece en un bosque cerca de Estocolmo. Aunque la investigación la dirige la policía de Estocolmo, Wallander no puede evitar implicarse, sobre todo cuando una segunda persona desaparece en misteriosas circunstancias. Algunas pistas apuntan a grupos de extrema derecha en el seno de la Marina sueca y a la época de la Guerra Fría, en particular a la década de los ochenta, cuando varios submarinos soviéticos fueron acusados de violar territorio sueco. Wallander comprende que está a punto de desvelar un gran secreto cuyo alcance abarcaría toda la historia de Suecia tras la segunda guerra mundial. Pero una nube aún más negra asoma por el horizonte".

miércoles, 14 de octubre de 2009

El último Wallander

Pues sí, gracias a mi padre he dejado de lado la aburridísima Die Erfindung des Abschieds y he empezado la lectura de El hombre inquieto, la última novela del detective Kurt Wallander. Última no sólo porque salió publicada el pasado día 9, sino porque el autor, Henning Mankell, ha prometido que no volverá a darle la vida. Tengo ganas de saber cómo discurre esta historia crepuscular, no sólo porque he leído todas las novelas anteriores de este policia sueco y quiero saber cómo acaba todo, sino por la tremendísima decepción (aunque no por eso esperada, El cerebro de Kennedy ya me dejó más bien frío) que suposo El chino, de largo lo peor que he leído este último año.

lunes, 12 de octubre de 2009

Un buen viernes

El viernes pasado el compañero de trabajo T nos regaló, en plena faena matutina, una estupendísima sesión de White album, de mis Beatles. Difícil escoger una sola canción de ese disco para postear aquí, así que me he guiado por aquella que más recuerdos me trajo en ese momento, cuando estaba al teléfono, a la espera con Colt y, de fondo, alguien comentaba que el problema del buzón de correo de los accionistas ya estaba resuelto. Hay canciones que evocan directamente a otras épocas, Dear Prudence es una de ellas.

domingo, 11 de octubre de 2009

Solomon Kane y Zombieland

La de ayer fue, sin duda alguna, la mejor jornada del festival de Sitges a la que hemos asistido. Las dos películas escogidas, Solomon Kane y Zombieland, nos hicieron pasar un rato entretenido, agradable y, en el caso de los zombies, divertido. Entiendo que, en un festival como el de Sitges, no hay que desaprovechar la oportunidad de ver cine diferente, como en nuestro caso Thirst o Haundae (Roenick y Saga han visto unas cuantas películas más), aunque tampoco hay que olvidar el cine más convencional y comercial.

Escogimos ver Solomon Kane básicamente porque la daban antes que Zombieland, cuyo trailer ya despertó nuestro interés. Así que buscando información sobre Solomon Kane vimos que se trata de un personaje literario (un héroe puritano) creado por Robert E. Howard, el autor de Conan, que "que vaga sin rumbo por el mundo, con el único propósito de combatir el mal en todas sus formas. Viste siempre de negro y porta un sombrero caído" (wikipedia). El trailer también daba buenas sensaciones, por lo que decidimos comprar las entradas. Y todo fue bien: Solomon Kane es una película de aventuras entretenida, que no se hace larga y que deja un buen sabor de boca... a pesar de que es previsible y tiene algunos diálogos "acartonados", bastante irreales. Mi valoración: 6,5 sobre 10. Por cierto, el argumento trata de "Solomon Kane, un soldado del siglo XVI que ha descubierto que está maldito por culpa de las brutales acciones que ha cometido en la guerra. Para poder redimirse, jura vivir en paz, pero cuando un poder oscuro amenaza sus tierras tiene que volver a luchar".

Inmediatamente después vimos Zombieland, otra vuelta de tuerca al mundo zombie con muchísimo sentido del humor. Heredera a medio camino entre El amanecer de los muertos y Zombies Party, no defrauda en ofrecer risas y sangre a partes iguales, a pesar de que está ambientada en un mundo apocalíptico, en la que los infectados (los zombies surgen a partir de una hamburguesa infectado con en mal de las Vacas Locas) campan a sus anchas por todos los lugares. Mi valoración: un 8 sobre 10. El argumento es el siguiente: "en un mundo plagado de zombis, Columbus es un gallina, un joven que se encuentra aterrorizado por la situación, pero cuando te juegas el ser comido por los zombies, el miedo puede mantenerte vivo. De hecho su cobardía precisamente le ha permitido que sus sesos aún se mantengan en su cabeza. Sin embargo, Columbus se verá forzado a sacar el poco valor del que dispone para unirse a una banda de supervivientes a la que pertenece un cazador de muertos vivientes del que se hace amigo. Tallahassse es un macarra caza zombies cuya única determinación en su vida es lograr el último Twinkie (dulce americano) en la tierra. Cuando ambos unen fuerzas con Wichita y Little Rock, que también han encontrado una manera original de sobrevivir en ese caos, tendrán que elegir que es peor: si confiar los unos en los otros o sucumbir ante los zombies". (Filmaffinity).

miércoles, 7 de octubre de 2009

Bloodshot

El año pasado, aprovechando que Emeshing y Adriana iniciaban su primer viaje a los EEUU, les pedí que me trajeran la novela de John Connolly The Reapers. Este año me han sorprendido con Bloodshot (publicada en Gran Bretaña como Broken skin), "thriller" de Stuart Macbride, autor escocés del que no había oído hablar. Pues nada, así que después de la trilogía de Berlin Noir de Philip Kerr he leído con atención este policiaco ambientado en Aberdeen.
La trama es la siguiente: el policia Logan Macrae debe lidiar no sólo con dos casos (demostrar que la estrellade fútbol del Aberdeen es un violador y descubrir al asesino de un chico que es abandonado moribundo delante de un hospital), sino que debe soportar las manías y derias de dos de sus superiores, Insch y Steel, además de hacer frente a sus propios problemas personales. Con esta premisa todo parece indicar que se trata de una novela interesante y, efectivamente, logra mantener las expectativas creadas. Admito que su lectura a veces se me ha hecho un poco difícil, tanto por las estructura formal como gramatical y el uso de acrónimos o lenguaje médico, entre otros, pero no ha impedido que en más de una ocasión me costara levantar la vista de sus páginas, queriendo saber cómo acabará el capítulo o que esbozara una sonrisa. Sólo tengo un "pero", que es que, en un momento dado, una solución proporcionada y que sirve para cerrar una de las tramas, es tan obvia que la imagen de la policia queda en entredicho. Por lo demás, se agradece que las historias se resuelvan a raíz de las investigaciones y no, como ya he dicho en algunas ocasiones, como en las historias de Henning Mankell. (Nota: este viernes se publica en España la última (??) novela del inspector Kurt Wallander, El hombre inquieto. A pesar de mis reticencias, la leeré - si se sobrevivido a las diez anteriores...). Mi valoración de Bloodshot: un 7,5 sobre 10. ¡Gracias Emeshing y Adriana!

Próxima lectura: Die Erfindung des Abschieds (La invención de la despedida), de Friedrich Ani.

domingo, 4 de octubre de 2009

Haeundae y Thirst

Por cuarto año consecutivo hemos ido al Festival internacional de cinema fantàstic de Catalunya, siendo esta la primera vez que hemos aprovechado parte de la tarde para pasear por sus calles y su paseo maritímo, ya que teníamos entradas para dos sesiones del cine Retiro, situado en su casco antiguo. Allí vimos Haeundae y Thirst, dos películas coreanas de diferente estilo.

Por un lado, Haeundae trata de un mega-tsunami que asola la turística ciudad de Haeundae, algo así como el Benidorm de Corea. La película es como Deep Impact a lo coreano, en el que los dramas personales de los (muchos) juegan un papel importante. Lo mejor, sin duda alguna, son los efectos especiales de las diferentes olas que atacan la ciudad. Mi valoración: un 5 sobre 10.

Después le llegó el turno a Thirst, una interesante vuelta de tuerca al tema de los vampiros. A saber: "un sacerdote sufre el desconsuelo que le provoca la duda y la desesperación de la vida en un mundo que parece ahogarse en el sufrimiento y la muerte. Con el claro deseo de salvar vidas, participa en un proyecto para encontrar una vacuna para un virus letal. Esta misión le conducirá a África donde queda infectado de una enfermedad mortal. Sin embargo, se recupera casi milagrosamente. La gente, convencida de sus poderes de curación, comienzan a peregrinar para conocerlo. Entre los visitantes se encuentra Kangwoo, un amigo de la infancia. Invitado por éste a su casa, Sang-hyun acepta y allí conoce a Tae-ju, la esposa de Kangwoo. Pero esa noche, Sang-hyun tiene una recaída. Entre vómitos de sange, Sang-hyun fallece. A la mañana siguiente recobra la vida convertido en vampiro: se siente reconfortado por una nueva vitalidad pero huye de la luz y siente rechazo por sí cuando se descubre chupando la sangre a un paciente del hospital". Digamos que la película empieza bien, pero luego se pierde en un largo juego de autolesiones, asesinatos, un fantasma divertido y una madre apopléjica... Son algo más de dos horas que se hacen muy largas. Valoración: un 6 sobre 10.