miércoles, 25 de junio de 2008

Sobre Charlie "Bird" Parker

El detective Charlie Parker, alias Bird, apareció por primera vez en la novela Todo lo que muere, de John Connolly, donde se tomaba la justicia por su mano después del asesinato de su mujer y su hija. Con su muerte no sólo llegaron el dolor y la venganza, sino el resentimiento y la búsqueda de una redención que exigirá muchos más sacrificios de los deseados. En las novelas siguientes (El poder las tinieblas, Perfil asesino, El camino blanco, El ángel negro y Los atormentados) queda claro que esa búsqueda por la redención y el perdón dará sentido a la vida del protagonista, ya que parece predestinado a pagar por unos pecados que, se intuyen, van más allá de la vida terrenal. Este es uno de los motivos por los cuales Parker, una especie de ángel caído, suele encontrarse con personificaciones del Mal, tales como El Viajante o el reverendo Faulkner, entre otros, y por los cuales es mucho más sensible a percibir seres que no deberían habitar este mundo. La línea de lo sobrenatural, el que divide a los vivos de los muertos, es ténue y delgada, más de lo que podemos imaginar o reconocer. El ángel negro, donde la acción termina en la que debe ser la iglesia más tétrica de Europa, Sedlec (ubicada en Chequia), es la máxima expresión de esta lucha constante contra el Mal. Por otro lado, en "Los atormentados", la última novela publicada en España sobre Charlie Parker, priman la trama policiaca y de investigación por encima de los elementos sobrenaturales, lo que no implica que hayan desaparecido. La escena de la visita de Merrick a casa del protagonista esconde más angustia de la que se describe: "¿Estás solo aquí?, preguntó Merrick. Sí, contesté, y no supe si mentía" (página 268). La realidad es que hay presencias de las que uno sólo consigue separarse cuando se está preparado.

A diferencia de otros policias y/o detectives que aparecen en más de una novela (recuerdo al comisario Montalbano, creado por Andrea Camilleri), Charlie Parker siempre avanza de una novela a otra, aprendiendo de errores pasados, por ejemplo, y actuando con una coherencia que rayaría lo sorprendente si no fuera por la lógica que impregnan las historias de John Connolly. Esta evolución se aprecia desde la primera novela, aunque la búsqueda de la paz (interior) se percibe, sobre todo, a partir de la tercera novela, Perfil asesino. La figura de Parker me parece lo bastante atractiva y enigmática como para seguir leyendo y querer saber si, al final, logra su objetivo de redención.

domingo, 22 de junio de 2008

Espècies protegides

Gràcies per la propina, de Ferran Torrent, es una de las novelas que suelo recomendar y regalar a mis amigos. Escrito a modo autobiográfico, el escritor valenciano rememora sus años de infancia y juventud con la inocencia y la gracia de aquel que ha sabido encontrarlo el lado positivo a la vida. La escena del entierro del abuelo, que es privado de yacer junto a su mujer debido a sus convicciones políticas y religiosas, es de las más emotivas y culpidoras que recuerdo: pocas veces he visto tanta rabia e impotencia en unas páginas.

Gràcies... fue la primera novela que leí de Ferran Torrent, luego llegaron L'illa de l'holandés, La mirada del tafur, Societat limitada i Espècies protegides, la dos primeras partes de una trilogía dedicada a diseccionar la sociedad valenciana, que he terminado esta semana. Espècies... trata "de Juan Lloris, el empresario que intentó convertirse en personaje social sin conseguirlo (ver Societat limitada), no está dispuesto a rendirse. Por este motivo, lejos de hacer una vida sedentaria en su parcela de la Albuera, se asegurará esta vez que nadie pueda impedírselo. Para empezar, se cobrará tantos favores como haga falta de Francesc Petit, el secretarip general del Front, un partido que gracias a él se ha convertido en la fuerza que decidirá el Govern de la Generalitat Valenciana. Pero también contará con ayudantes bastante más inesperados, como Celdoni Curull, un agente catalán de la FIFA que ha pasado media vida en África, y su colaborador Toni Hoyos, individuo puramente valenciano y, por tanto, lleno de secretos inconfesables... con los cuales podría destruir el Front".

Espècies protegides ha sido, de largo, la lectura más divertida del año. El autor exagera algunas situaciones (la reunión del comité ejecutivo del Front, la crónica del primer partido de liga del Valencia, por ejemplo), llegando incluso a parecer que las está ridiculizando, pero nada más lejos de la realidad, ya que esta exageración sólo remarca el buen carácter valenciano, muy dado a la grandilocuencia y al pragmatismo. El humor está presente desde la primera página y apenas hay momentos en las que no se deja de sonreír, así como tampoco desaparece la crítica mordaz y seca a la gran mayoría de estamentos de la sociedad. Uno podría pensar que se trata sólo de un reflejo de la sociedad valenciana, pero la realidad es que esa misma sociedad es extrapolable a todas las regiones del país. Estoy seguro que la gente del Polònia habrá cogido alguna referencia de las novelas de Ferran Torrent. Valoración: un 8,5 sobre 10.

viernes, 20 de junio de 2008

Once

Hoy por la tarde, después del trabajo, he pasado por el videoclub para alquilar alguna película para amenizar la velada del viernes. Como sonaba la banda sonora de Across the universe, ese musical inspirado en las canciones de los Beatles, me he acordado que tenía pendiente ver Once, donde "un joven cantante y compositor (Glen Hansard) interpreta sus canciones por las calles de Dublín. Durante el día, para ganar algún dinero extra, interpreta conocidos temas para los transeúntes, pero por las noches toca los suyos propios. Su talento no pasa desapercibido para una joven inmigrante checa (Markéta Irglová) que vende flores en la calle para sacar adelante a su hija y a su madre (Danuse Ktrestova). Ambos acaban de improviso haciendo un dueto en una tienda de música y será entonces cuando descubran que algo les une".

Como a Roenick, a mi también me ha gustado Once: es fresca, las canciones no son (demasiado) empalagosas, deja un agridulce sabor de boca y abre unas imposibles expectativas de querer seguir con la historia. De todas formas lo mejor es sin duda la canción Falling slowly, la escuchas una vez y ya la tienes en la cabeza... Valoración: un 8 sobre 10.

domingo, 15 de junio de 2008

Indiana Jones y El incidente

El viernes fuimos a ver Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, a pesar de que nuestros familiares, amigos, conocidos y compañeros de trabajo nos advirtieron de que la película dejaba bastante (mucho) que desear. Sí, realmente podrían haberse ahorrado estas nuevas aventuras, en la que la trama es floja, inconsistente e inverosímil, muchos personajes podrían faltar y nadie los echaría de menos, se repiten algunos parámetros de otras entregas (el amigo traidor, por ejemplo), se exagera hasta niveles sonrojantes la primera aparición de Shia Labeouf, la escena de la explosión atómica es de risa, da la impresión que ni Cate Blanchett se crea que es una todopoderosa enemiga rusa: se echan de menos a malos menos caricaturizados, etc. ¿Y acción? Haberla, hayla, pero lejísimos de los niveles de intensidad y emoción de las anteriores entregas. Valoración: un 5,5 sobre 10.

Este mal sabor de boca desapareció el sábado con El incidente, de M. Night Shyamalan. Nada que objetar a una película de la que quizá se pudiera esperar un poquito más (de alguien que hizo El protegido siempre hay que exigirle lo mejor) y con un final algo abrupto, pero que en definitiva entretiene y mantiene en tensión hasta el último momento. Lo mejor son, sin duda alguna, las primeras escenas, en las que se hacen palpables los primero síntomas del... ¿ataque? Valoración: un 7,5 sobre 10.

Añado comentario (16/06): Le he estado dando vueltas y me parece necesario rebajar la nota de mi valoración: se puede crear tensión y miedo, pero no a cualquier precio y con cualquier justificación (oséase: todo vale). Aún así, no me parece tan descabellada la idea de una naturaleza rebelándose contra el ser humano, aquí el problema es el desarrollo y su... ¿resolución? Nueva valoración: un 6,5 sobre 10.

viernes, 13 de junio de 2008

Genios

Uno de esos anuncios brillantes que captan mi atención por su cálida sencillez e imaginación: "Genios", de Mastercard.

Pornografía (de Witold Gombrowicz)

Mi gran amigo S me recomendó hace unas semanas la lectura de un escritor cuya existencia desconocía yo por completo, Witold Gombrowicz. "Es como tomarte un chupito de tequila", me dijo, "el primer trago es siempre el más impactante. Un segundo trago cuesta algo más, aunque sigues encontrándole algo bueno. Pero un tercer trago es, a todas luces, excesivo". Así que me dejó dos de sus novelas, Pornografía y Cosmos, entre cuyas lecturas debo intercalar a otro autor (el escogido ha sido Enrique Vila-Matas y su Extraña forma de vida) para evitar un empacho de Gombrowicz.

Leerle no es tarea fácil, entre otros aspectos se presuponen bastantes conocimientos de literatura para entender el calibre irónico del texto, en el que se sublevan, por ejemplo, algunos cánones del realismo francés (me acabo de dar cuenta que, igual, debí prestar más atención a la profesora Nora Catelli en la asignatura de Poètiques de la modernitat). La narrativa, por otro lado, más que impactar (intención primaria) confunde al lector, llevándole a releer (cuestionar) en más de una ocasión lo que se ha leído. De todas formas, la mejor definición y explicación de la novela se encuentra en la misma contraportada: "Pornografía es un divertidísimo juego de parodias que, como las cajitas chinas, se imbrican unas en otras. Parodia, en primer lugar, de la tradicional novela decimonónica ambientada en una finca aristocrática (contexto que resulta grotescamente deformado al situarlo en la Polonia de 1943, entre ocupantes alemanes, guerrilleros, y una general criminalidad insensata), y parodia, sobre todo, de la fascinación que la literatura siente por el erotismo, y en particular por el vacilante erotismo adolescente. Laten, además, en esta novela algunos de los temas más profundos del audaz Gombrowicz: la fascinación por la juventud (por el revulsivo que representa para todo hombre maduro la tentación de abdicar su madurez); el tema existencialista de la «mirada del otro», que nos deforma y crea de nuevo a cada instante, y las relaciones del individuo con su patria, y en general con toda forma de colectividad en que se halle inmerso". Pues eso. Valoración: un 6.5 sobre 10.

jueves, 12 de junio de 2008

Antes que el diablo sepa que has muerto

Desde hacía una semanas me rondaba por la cabeza la idea de ir a ver la última película de Sidney Lumet, Antes que el diablo sepa que has muerto, un thriller sobre dos hermanos que deciden atracar la joyería de sus padres. Como todas las críticas que había leído eran excelentes ("la cinta tiene entidad propia como para convertirse en una de las grandes creaciones de toda la carrera del cineasta", puede leerse en la revista Fotogramas) y el género negro es un tema que me interesa, decidí sondear a los amigos, logrando convencer a Emeshing (a quién le gustó mucho la película- aquí, su crónica), para ir a verla en versión original en el Icaria Yelmo.

Sinopsis: "Hank (Ethan Hawke), que combina un retraso en los pagos por la manutención de su hija con la bebida y el adulterio con su cuñada Gina (Marisa Tomei), y su hermano Andy (Philip Seymour Hoffman), esposo de Gina, un tipo con problemas monetarios, problemas con las drogas y problemas con Hacienda, planean atracar la joyería familiar de su padre Charles (Albert Finney) y su madre Nannette (Rosemary Harris) a primera hora de la mañana, antes de que abra al público" (gracias Fotogramas).

Como a Emeshing, a mi también me ha parecido una película estupenda, con un guión que entrelaza muy bien las historias de unos personajes principales perfectamente dibujados. Hay un momento en que la acción y la trama parecen estancados (lo que repercute en el ritmo de la película, uno tiene la impresión de que no se avanza), pero se recupera con un tramo final impactante, desolador y desesperado. A excepción de este detalle del ritmo, nada que objetar, Antes que... es una muy muy recomendable película, que debe disfrutarse, a ser posible, en una sala pequeña y con pocos espectadores. Valoración: un 8,5 sobre 10. El trailer, aquí.

martes, 10 de junio de 2008

5 discos

Recojo el meme de Asane y paso a señalar 5 de los discos que más me han marcado, aunque sea difícil explicar los motivos.

1. Abbey Road, de los Beatles. Me lo regaló mi tía para mi decimosegundo cumpleaños, la primera vez que lo oí pensé algo como "¿cómo puede hacerse algo tan bueno?". De allí a escuchar y coleccionar discos y libros del cuarteto de Liverpool (y de cualquiera de sus miembros) hubo un pequeño paso, nada más. Luego llegaron otros grupos, pero al único al que vuelvo con regularidad es a los Beatles. Ejemplo: She came in through the bathroom window

2. Out of time, de Rem: en el verano del 91 me quedé prendado con sólo de Loosing my religion, sino de todo un disco sinceramente sensacional. Admito que hace tiempo que no lo escucho, supongo que lo relaciono con una época (bastante) tumultuosa de mi vida. Ejemplo: Radio song.

3. Ben endins, de Sopa de Cabra: empezó a acompañarme también aquel mismo verano, y aún hoy en día soy capaz de corear sus canciones. Es un disco que me trae excelentes y divertidos recuerdos, tanto de Tossa de Mar como de Coma-Ruga y su ya desaparecida Caravana. En mi vida hay un claro antes y después con estos dos último discos. Ejemplo: Mai trobaràs.

4. Definitely, maybe, de Oasis: este disco lo vinculo siempre con mis primeros años de facultad, escuchándolo en cassette en mi walkman de camino a la universidad. Lo mejor es que me lo pasó mi amigo Abel, miembro de un grupo de música hardcore, ya que se lo habían regalado y él no quería tener cosas innecesarias por casa. El resultado: que Live forever sea una de mis canciones favoritas y que, por ejemplo, me lo pasase en grande con Emeshing y Roenick en el concierto de Oasis en noviembre del 2005. Ejemplo: Supersonic.

5. The Million colour revolution, de The Pinker Tones: es, de largo, el disco que más he escuchado estos últimos años, y no porque los conozca, sino porque ha representado algo más que un soplo de aire fresco y nuevo en mi vida, muy alejado de aquello a lo que estaba acostumbrado. Ejemplo: Love tape.

domingo, 8 de junio de 2008

De Perdidos y Prison Break

Una vez visto el último capítulo de la cuarta temporada de Perdidos, me reafirmo en que es la mejor serie que recuerdo haber visto. Como dicen algunos de sus protagonistas, "we have to come back", yo también quiero volver, necesito saber más. Ahora toca esperar, qué remedio... Suerte que disponemos de Verónica Mars y Roma y que Medium no debería tardar en regresar. Por cierto, desde la web de Berto he llegado a este brillantísimo artículo de El País sobre la serie: "El espectador de Lost es un cornudo feliz".

También hemos visto el final de la tercera temporada de Prison Break, mucho mejor que la anterior, cuando parecía que toda la trama terminaba de manera atolondrada. A pesar de que el esquema de los capítulos es siempre similar (al igual que House, lo que convierte cada historia en una repetición), no ha dejado de interesarme, con lo que también ansío su estreno... aunque, a diferencia de Perdidos, no tiraré de mula, sino que me esperaré a verlo en castellano.

Según he leído en la página de Prisonb.com, la cuarta (y última) temporada empezará el 25 de agosto con un capítulo doble. Y dicen que esta será la trama (¡spoiler!) "Después de planear una fuga de la prisión panameña de Sona, los hermanos Michael Scofield y Lincoln Burrows están decididos a buscar justicia contra La Compañía, el oscuro grupo responsable de destruir sus vidas y matar a la mujer que Michael ama, la Dra. Sara Tancredi. Durante su búsqueda de venganza, la vida de Michael da un vuelco al saber que Sara todavía está viva. Conscientes de que será la única manera de ser libres, Michael y Lincoln comienzan la búsqueda de Sara y la destrucción de La Compañía. Con la ayuda de un agente del Gobierno, reclutan a un conjunto de aliados y caras conocidas, incluyendo Mahone, Sucre y Bellick, para ayudarles con esta tarea a priori imposible. Desafortunadamente para los hermanos, también tiene que contar con T-Bag, que sin saberlo posee una clave vital que les ayudará a superar su reto más difícil hasta la fecha."

De lecturas inacabadas

A lo largo de este año no he sido capaz de finalizar algunas de las lecturas que, de entrada, me habían llamado la atención. Me sabe mal dejar los libros a medias, sin saber cómo acabará todo, así que intento exprimir al máximo mi atención y dedicación. "Igual es un bache, unas páginas en las que el autor no estaba inspirado", imagino. Pero 20 páginas más tarde me doy cuenta de que no hay nada que hacer, que lo mejor es acercarse a la estantería e intentar disfrutar con otro autor, otra novela, otra(s) historia(s). Estas son, hasta el momento, mis lecturas inacabadas:

Doctor Zhivago, de Boris Pasternak: lo cogí con ganas, alentándome de que debía perder mi aversión hacia los escritores rusos, ya que Anna Karenina me marcó negativamente... y eso que habrán pasado ya 15 años. Además, se trataba de un regalo de cumpleaños ("no lees a los rusos, sabíamos que no lo tendrías", acertaron A e I) de una gran pareja, con lo que no creí que esta vez podría desestigmizarme. Pero no. No pasé de la página 50: no me interesaba ni la temática, ni entendía la estructura, ni me aclaraba con los nombres de los personajes. Algún día llegará el momento en que seré capaz de enfrentarme a un clásico ruso... o no. Para qué engañarme.

White teeth, de Zadie Smith: simplemente, dejó de interesarme de un día para otro. Nada que objetar a una historia diferente, con sentido del humor y bastante crítica social. Le daré otra oportunidad.

El invierno en Lisboa, de Antonio Muñoz Molina: la gran decepción del año, ya que Muñoz Molina siempre me ha parecido un escritor excelente, muy por encima de la media. Recuerdo que hace unos años devoré con alegría Plenilunio o Ardor guerrero, con lo que acercarme a El invierno en Lisboa me parecía una manera de retomar la senda de un autor que tenía olvidado. Pero: el lenguaje utilizado me parece artifical (muy alejado de los policiacos españoles que suelo leer a día de hoy, véase Lorenzo Silva y sus Bevilacqua y Chamorro), y en ningún momento he sentido empatía para con los personajes, ni la trama, ni nada. Posiblemente volveré a intentarlo, no creo que sea a lo largo de este año.

Ahora me esperan en la mesita de noche dos propuestas muy distintas: Extraña forma de vida, de Enrique Vila-Matas, y Pornografía, de Witold Gombrowicz.

domingo, 1 de junio de 2008

El incidente

A pesar de que, como casi todos, acabaré viendo la última de Indiana Jones, es El incidente, la nueva película de M. Night Shyamalan, la que llama mi atención: tiene todos los ingredientes para que espere impaciente a la fecha del estreno, el próximo 13 de junio. ¿Cual es su argumento? En realidad, no se explica gran cosa: "Para el profesor de ciencias en un instituto de Filadelfia Elliot Moore, lo más importante de todo es encontrar el modo de escapar de este misterioso y letal fenómeno. Aunque él y su mujer Alma están atravesando una crisis en su matrimonio, se ponen en camino, primero en tren, luego en coche, con Julian, amigo de Elliot y profesor de Matemáticas y Jess, la hija de ocho años de edad de éste, hacia las tierras de labranza de Pennsylvania, donde esperan estar a salvo de los horribles y cada vez más frecuentes ataques. Aunque muy pronto queda claro que nadie y en ninguna parte está seguro. Este aterrador e invisible asesino no puede ser evitado. Es únicamente cuando Elliot empieza a entender la verdadera naturaleza de de lo que está acechando ahí fuera (y lo que ha desatado esa fuerza que amenaza el futuro de la humanidad), cuando descubre un atisbo de esperanza creyendo que su familia quizás pueda librarse de lo que está ocurriendo" (gracias yahoo).

Parece que se está poniendo de moda el hecho de desvelar apenas unos trazos de la trama, de no querer enseñar cual es el motor argumental de la película. Pasó lo mismo con Monstruoso o, salvando las distancias, con la serie Perdidos: cuanto menos se sepa, mayor es el factor sorpresa, dicen. Algo tan obvio puede revelarse como negativo, ya que si la sorpresa no está a la altura (que no se corresponda con las expectativas generadas, véase Monstruoso), la gente no sólo no la recomendará, sino que hablará mal de ella (y con lo que cuesta que hablen bien de uno...). De todas formas, confio en que M. Night Shyamalan, director de las (para mi) magníficas El sexto sentido, El protegido y Señales sepa reconducir la ignorancia inicial a una sorpresa (más que) agradable. Aquí, uno de los trailers: