lunes, 31 de diciembre de 2007

Mis lecturas del 2007

Estas han sido las novelas que he leído durante este 2007. Mi objetivo para el año que viene vuelven a ser 35 libros, ya que no he logrado superar esa marca que me había propuesto para estos últimos 365 días. Por otro lado, quisiera felicitar a Emeshing y Roenick que sí han logrado sus objetivos: 24 y 1 libro, respectivamente.

01. Asesinato en la convención (Isaac Asimov)
02. El rey de los pleitos (John Grisham)
03. El juego de Ender (Orson Scott Card)
04. El monasterio encantado (Robert van Gulik)
05. El crim de l'escriptor cansat (Joan Lluís Lluís)
06. La perla del emperador (Robert van Gulik)
07. Esmorzar al Tiffany's (Truman Capote)
08. Un món feliç (Aldous Huxley)
09. Una noche de perros (Hugh Laurie)
10. El pabellón rojo (Robert van Gulik)
11. La sangre de los inocentes (Julia Navarro)
12. Mauricio o las elecciones primarias (Eduardo Mendoza)
13. El templo del fantasma (Robert van Gulik)
14. La cena secreta (Javier Serra)
15. Mindscan (Robert J. Sawyer)
16. Pasaje al paraíso (Michael Connelly)
17. El último detective (Robert Crais)
18. Los crímenes de Oxford (Guillermo Martínez)
19. La ciudad sin tiempo (Enrique Moriel)
20. Si menges una llimona sense fer ganyotes (Sergi Pàmies)
21. Tokio Blues - Norwegian Wood (Haruki Murakami)
22. Ensayo sobre la ceguera (José Saramago)
23. Luna de papel (Andrea Camillieri)
24. Tres cuentos chinos (Robert van Gulik)
25. Perfil asesino (John Connolly)
26. Hielo negro (Michel Connelly)
27. El hombre que era Jueves (G.K. Chesterton)
28. La conspiración del templo (Peter Harris)
29. Secretos de alcoba de los grandes chefs (Irvine Welsch)
30. El ángel negro (John Connolly)
31. Ciudad de huesos (Michael Connelly)
32. Recursos humanos (Antonio Ortuño)
33. La historiadora (Elizabeth Kustova)

Y para acabar bien el año, un vídeo "literario" de los Beatles, Paperback writer:

domingo, 30 de diciembre de 2007

La historiadora

Dos días de reposo en casa debido a un incipiente resfriado ha conseguido que Recursos humanos no sea mi última lectura del año, sino La historiadora, de Elizabeth Kustova, una nueva vuelta de tuerca sobre el mito de Drácula. Este es el resumen: "Durante años, Paul fue incapaz de contarle a su hija la verdad sobre la obsesión que ha guiado su vida. Ahora, entre sus papeles, ella descubre una historia que comenzó con la extraña desaparición del mentor de Paul, el profesor Rossi. Tras las huellas de su querido maestro, Paul recorrió antiguas bibliotecas en Estambul, monasterios en ruinas en Rumania, remotas aldeas en Bulgaria... Cuanto más se acerca a Rossi, más se aproxima también a un misterio que aterrorizó incluso a los poderosos sultanes otomanos, y que aún hace temblar a los campesinos de Europa del Este. Un misterio que ha dejado un rastro sangriento en manuscritos, viejos libros y canciones susurradas al oído. Para Paul y su hija llegar al final de la búsqueda puede significar un destino mucho peor que la muerte. Porque a cada paso que dan, se convencen más de que él les está esperando. Y en sus corazones, retumba una pregunta angustiosa... ¿Es posible que la tumba de Vlad El Emplador esconda algo más que el cuerpo de un asesino legendario?" (gracias FNAC). Pues eso.

Me esperaba más de esta extensa novela (más de 650 páginas), me la habían recomendado diversas personas de diferente índole que pensé que no podía tratarse de una coincidencia. Así que igual soy yo el que, como en el caso e G.K. Chesterton y su El hombre que era Jueves, no he acabado de cogerle el truco a la historia. Se me ha hecho demasido larga, creo que sus largas y detalladas descripciones de los muchísimos lugares donde transcurre la acción no hace más que lastrar una trama que, ya de por sí, no puede acortarse: se entretejen diversos niveles de historia (el padre que busca a su profesor; la hija que busca a su padre) que, además, se van uniendo, mediante flash-backs de cartas cada vez más inverosímiles, con otras historias acontecidas en el pasado. A esto hay que añadirle las constantes y abrumadoras lecciones de historia, son tantas que uno termina por olvidarlas cuando pasa la hoja. Sobre los personajes no hay mucho que decir: son casi tan planos, fríos y previsibles como los de Dan Brown. Incluso el temible Vlad parece una imitación del Drácula de Francis Ford Coppola. Lástima.

Lo mejor de La historiadora es el montaje de todas las historias, cómo se entremezclan y se va pausando la acción para llegar al punto álgido del penúltimo capítulo (epílogo aparte), aunque, por otro lado, en algunos momentos la narradora nos hace creer que lo haya montado como un informe o un trabajo académico, lo que remarca la distancia con la que debe enfrentarse el lector. Valoración: 6,5 sobre 10.

Ahora me esperan Michael Connelly y su Llamada perdida, una buena manera de empezar el 2008. Seguro.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Después de "Once"

Leo en la revista Fotogramas que el próximo 4 de enero se estrena Across the universe, un musical con canciones de los Beatles. Una vez haya visto Once (recomiendo la crítica de Roenick), espero no haberme cansado de musicales y me apetezca ver Across..., tiene buena pinta. Lo más seguro es que no deje de ser una historia de amor con final feliz, pero, qué narices: ¡son los putos Beatles! (como diría Irvine Welsh)

Aqui, el trailer (en inglés):

viernes, 28 de diciembre de 2007

Recursos humanos

Es gratificante haber finalizado mi año literario con Recursos humanos, de Antonio Ortuño, ya que dudo mucho que logre acabar las 200 páginas que me faltan de La historiadora, de Elizabeth Kustova. Si en mi primera novela del 2007 Isaac Asimov hablaba, con mesura y de forma parcialmente encubierta (sólo los verdaderos aficionados a la ciencia-ficción pueden descubrir quién es quién de ese mundo literario) de sus compañeros de profesión, en Recursos humanos encontramos una sangrante radiografía del mundo laboral y empresarial, donde difícilmente se asciende a través del Bien (el gerente es un enchufado, por ejemplo), sino a través del dolor, la humillación, la sumisión e, incluso, la sangre: como bien explica el protagonista, Gabriel Lynch, "esta es la historia de mi odio".

"Enfrentado a una vida miserable como empleado de una empresa, Gabriel Lynch decide rebelarse. Sus odios no tendrán otro objetivo que Constantino, su jefe, el perfecto caballerete empresarial que le ganó el puesto y la mujer. Sin embargo, para que su alzamiento resulte efectivo, el apocalíptico y lenguaraz Lynch tendrá que enfrentarse a su carencia casi total de recursos, pasados y presentes, y a su proverbial mala fortuna, reverso exacto de la suerte que parece acompañar cada movimiento de su enemigo. Esta es la historia de una guerrilla de un solo hombre, de un gerente que seduce mujeres con chistes sobre su digestión y de dos chicas, una de Recursos Humanos y otra de Finanzas, entendidas como objetivos políticos. A través de estas páginas, el lector se topará, a grandes golpes de estilo, con una ácida exploración del mundo pesadillesco de la oficina y una mirada irónica y feroz sobre las relaciones entre jefes, empleados y desempleados, de la mano de un narrador mayor en la nueva literatura iberoamericana".

Destacaré el uso del lenguaje, muy importante para ver y entender la evolución de los personajes principales, sobre todo de Gabriel Lynch, el protagonista y narrador de gran parte de la historia: aunque en ningún momento deja de ser una persona amargada, sarcástica y cruel, poco a poco empieza a ser consciente de sus posibilidades para ascender (con sangre y fuego) en la jerarquía empresarial. Es un personaje tan odioso como sincero, no debería haber motivo alguno para que el lector sientiese algún tipo de afecto o simpatía hacia él... ¿O sí? Por otro lado, el hecho de que la narración esté estructurada en párrafos o minicapítulos bastante breves (excepto en contadas ocasiones) otorga fluidez a la historia, además de permitir constantes saltos temporales en el trascurrir de la acción. El único "pero" lo pondría en la exageración de algunas de las situaciones (por ejemplo, en la descripción del taller), lo que confiere cierto aire de irrealidad a la trama: en algunos momentos uno tiene la sensación de encontrarse en una empresa cruce del imaginario de Franz Kafka y las canciones de Marilyn Manson. Aunque, una vez acabado el magistral último capítulo, eso ya da igual. Valoración de la novela: un 8 sobre 10.

Como curiosidad, buscando en internet información sobre esta novela, me he topado con uno de los tres blogs del propio Antonio Ortuño. No hay actualizaciones desde el pasado 30 de abril, por eso.

martes, 25 de diciembre de 2007

¡Feliz Navidad!

Catxis, un poco más y me olvido de felicitar las navidades... Iba a poner un video con algún villancico en versión punk, pero al final me he decantado por esta canción de Seven seconds of love, Ninja: rezuma felicidad por todos los lados.


¡Feliz Navidad! Bon nadal! Frohe Weihnachten!

Regalos literarios

Estas navidades, entre otras cosas, me han regalado libros, lo que siempre es de agradecer. Estas han sido las lecturas escogidas, con ellas abriré el año literario 2008:

Mi madre me ha obsequiado con la Cocina para novatos - Más allá del bocadillo de chóped, de Laura Donada, donde, según se puede leer en la contraportada, se pueden encontrar "más de 150 preparaciones bien explicaditas y por sus pasos, con humor y en un lenguaje claro y sencillo". Ya no tengo excusas para no ayudar en la elaboración de la cena de fin de año, ¡oh cielos!

Luego, Emeshing quiere que recupere la fe en Haruki Murakami, me ha sorprendido con Al sur de la frontera, al oeste del sol, donde "Hajime, el narrador, nació «la primera semana del primer mes del primer año de la segunda mitad del siglo XX», una fecha singular, como su nombre: «Principio» en japonés. Sin embargo, le marcó mucho más el hecho de ser hijo único, porque en las demás familias, si no eran dos hermanos, eran tres; si no eran tres, eran dos. De ahí que su mejor amiga de la infancia fuera otra hija única, Shimamoto, con la que compartió secretos y aficiones hasta que, tras la escuela primaria, perdieron el contacto. Muchos años después, Hajime, que vive una existencia relativamente feliz se reencuentra con Shimamoto. La atracción renace. Y Hajime, obsesionado, parece dispuesto a dejarlo todo por ella" (gracias FNAC).

Finalmente, Mónica ha seguido mis consejos y me ha regalado Llamada perdida, de Michael Connelly, una novela policiaca sin el prototípico detective Harry Bosch, sino con Pierce, "un investigador de informática molecular volcado en un estudio que podría revolucionar el mundo de la medicina. Su obsesiva dedicación al trabajo ha repercutido en su vida privada, dando al traste con su relación de pareja. Tras abandonar la vivienda que compartía con su mujer, Pierce se instala en un nuevo apartamento con vistas a la playa de Santa Mónica".

sábado, 22 de diciembre de 2007

El año literario

A pesar de que aún quedan 8 días para acabar el año, no creo que llegue a las 35 lecturas previstas, aunque me quedaré bastante cerca: hasta el momento he finalizado 31 libros, dejando 4 (Mercado de espejismos, El premio, Paradies verloren y La hojarasca) como inacabados, los dos primeros de forma justificadísima. Con un poco de suerte logro finalizar antes del próximo día 1 también Recursos humanos y La historiadora, dos libros que no superarán mis lecturas mejor valoradas.
Gracias a Isaac Asimov o Antonio Ortuño, entre otros, he ido descubriendo a un sinfín de personajes que, de alguna forma u otra, han amenizado mis trayectos en autobús o metro (hasta abril), haciéndome descubrir formas de vida, tribulaciones y costumbres, entreteniéndome y haciéndome partícipe de sus vidas. Reconozco que muchas de mis lecturas han sido de temática policiaca, son las que más me entretienen y distraen de la realidad cotidiana. Supongo que en este aspecto soy lo contrario a Ciorán, quién, según leí una vez, no leía nunca ficción, ya que la realidad le parecía ya lo suficientemente interesante.
En resumen: destacar que me han maravillado la ingenua tristeza de Esmorzar al Tiffany's de Truman Capote y las sórdidos historias de John Connolly, de lo mejor que he leído en los últimos tiempos. Le siguen muy de cerca Sergi Pàmies y Eduardo Mendoza, aunque éstos, en ningún caso, han llegado a emocionarme ni descolocarme como los otros dos. Lamentablemente, han habido más decepciones que alegrías: Julia Navarro, Javier Serra, Felipe Benitez Reyes, Haruki Marukami y Peter Harris, por ejemplo, han hecho de la lectura casi una obligación, con el agravante de haber esperado algo mejor. Con estos ya puedo decir que no habrá relectura, ni siquiera un intento de aproximación.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Chándal

Este vídeo, que me trae excelentes recuerdos, está extraído de La Apoteosis necia, el espectáculo de El Cansancio, uno de los más divertidos que recuerdo: de hecho, lo he visto ya en tres ocasiones... y seguramente no tardaré en repetir.

The Pinker Tones (en directo)

A la espera que se publique el nuevo disco de los Pinker Tones (¿febrero? ¿marzo?), en Youtube se pueden encontrar videos como éste, un buen ejemplo de lo que han sido sus conciertos. En acústico también suenan muy bien.

Ciudad de huesos

Comenté en un post anterior que mi intención era acabar de leer de La historiadora, pero me equivoqué: al devolver en la biblioteca El ángel negro, no aguanté la tentación de pasar por las estanterias: entonces vi que Ciudad de huesos, novela policiaca de Michael Connelly, estaba disponible. Así que me lo llevé a casa, pensado que tendría lectura para una semana. Otro error: debido a un pequeño imprevisto informático familiar, tuve que desplazarme con el autobús por el centro de Barcelona, lo que ya de por sí implica paciencia, pero si además se le añade unas cuantas (muchas) gotas de agua, el resultado acaba siendo que leí más de 200 páginas.

¿Qué podemos encontrar en Ciudad de huesos? "En un área próxima a Hollywood aparece el esqueleto de un niño que fue asesinado y enterrado en esa zona veinte años atrás, tras haber sufrido malos tratos físicos. El suceso conmociona a la ciudad y despierta el interés de Harry Bosch, que evoca de ese modo su infancia en el orfanato. Aunque esos recuerdos puedan acarrearle consecuencias personales difícilmente previsibles, el detective decide seguir con la investigación hasta el final" (gracias FNAC). Nada del otro mundo, vamos, sobretodo si uno ha leído más de una novela sobre el rigoroso y previsible detective Harry Bosch. Pero como lo cortés no quita lo valiente, eso no implica que la trama sea interesante (engancha directamente al lector) y creíble y que la resolución del misterio sea bastante coherente. Pasa lo mismo que con las películas de Woody Allen, uno sabe lo que va a ver, las sorpresas suelen ser mínimas. Así pues, valoración: un 7 sobre 10. Sigo pensando que Hielo negro es la mejor novela que he leído de Michael Connelly, aunque ésta le va a la zaga. De ahí que tengan la misma puntuación.

Curiosidad: buscando por internet he encontrado una página muy completa sobre la novela policiaca: La gangsterera nueva. Si os interesan sus comentarios sobre Michael Connelly y su Harry Bosch, simplemente picad aqui.

martes, 18 de diciembre de 2007

Sobre los dichosos 210 euros

Comentaba Piluky hace ya unas semanas que su casera había decidido subirle el precio del alquiler 210 euros, ya que su inquilina tenía pensado pedir la ayuda del ministerio de la Chacón. A esta previsible reacción de la propietaria, quiero agregar otra historia: un compañero de la oficina ha tenido la suerte que la tía de su pareja les alquile un piso, después de una larga e infractuosa búsqueda por la ciudad. Ahora que por fin parece que se aclara su futuro, no pueden acceder a las ayudas del Gobierno. Por un lado, ella es familiar directa de la propietaria y, por el otro, él supera la barrera de los 29 años: que, además, tenga un hijo, una pensión que pagar y un sueldo por debajo de los 1000 euros no es suficiente para que la Chacón les eche una mano. Se buscarán la vida por otro lado, qué remedio, lo que demuestra que estos dichosos 210 euros no llegarán a muchos sitios donde son necesarios. Brr.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Sedlec (más sobre El ángel negro)

En relación al comentario anterior sobre la última novela que he leído, El ángel negro, adjunto un vídeo en el que el propio John Connolly muestra de dónde surgió la idea para escribirlo, el osario de Sedlec, "una pequeña capilla cristiana situada bajo la Iglesia del Cementerio de Todos los Santos, está en un suburbio de Kutná Hora, en la República Checa. El osario contiene aproximadamente 40.000 esqueletos humanos, colocados artísticamente para formar la decoración y el mobiliario de la capilla" (gracias Wikipedia). Sé que también puede verse en el link que añadí en el comentario, pero aqui la imagen es más nítida y, por tanto, bastante más tenebrosa. Sólo añadiré una cosa más: a mi no me vereis allí pasando unas vacaciones.


Nota: Aunque el vídeo está en inglés, se entiende bastante bien. La traducción la encontrareis en el video de la Editorial Tusquets.

viernes, 14 de diciembre de 2007

El ángel negro

He terminado mucho antes de lo previsto la lectura de El ángel negro; es lo que les pasa a los libros excelentes: una vez se agarran es difícil dejarlos otra vez en la mesita de noche, en la mesa de centro o en la mochila. No hay más remedio que seguir leyendo para descubrir cómo acabará todo. Este ha sido mi tercer acercamiento al detective Charlie Parker después de Todo lo que muere y Perfil asesino, y no creo que tarde mucho en leer las otras novelas que me faltan, El poder de las tinieblas y El camino blanco.
¿Qué podemos encontrar en El ángel negro? "A veces, hechos sin aparente conexión, y que ocu-rren en lugares muy distantes, se vinculan de un modo misterioso y forman una red de la que es difícil escapar. En El ángel negro, el detective Charlie «Bird» Parker se ve sumido en una de estas situaciones, un enrevesado caso en que la realidad y la fantasmagoría se funden de manera inextricable.Éstas son las piezas del rompecabezas: una prostituta llamada Alice desaparece en un sórdido barrio neoyorquino; una colección de misteriosas cajas de plata de origen medieval, dispersas por el mundo, guarda en cada ejemplar un fragmento de un extraño mapa; una subasta de objetos arcanos suscita una gran expectación en Boston; en Francia y la República Checa se profanan varias iglesias...El detective Charlie Parker debe enfrentarse, además, a un conflicto de lealtades. Por un lado, su amigo Louis, ex asesino a sueldo, necesita ayuda en la violenta búsqueda de su prima, la prostituta desaparecida en Nueva York; por otro lado, su mujer, Rachel, ya no resiste la tensión del peligro ni la continua amenaza que implica la convivencia con él. Y esta vez el peligro es mayor que nunca, porque Charlie se encara a seres dudosamente humanos, seres arraigados en un pasado remoto, la encarnación misma del mal: el ángel negro" (gracias FNAC).
No es un libro tan oscuro y deprimente como las otras novelas, hay una evolución en el personaje que le aleja paulatinamente del dolor para llevarlo, si él quiere, a una redención que no estará exentos de sacrificios. Este hecho queda retratado, por ejemplo, en que se acentua la ironía del protagonista: ahora con John Connolly el lector también tiene a derecho a sonreír. El único y minúsculo "pero" que cabe ponerle a El ángel negro son las constantes referencias a la novelas anteriores de Parker, no tanto por la referencia en sí (me parece muy lícito recuperar personajes y situaciones, demuestran que las vidas se construyen sobre hechos de los que no podemos escapar), sino por desvelar detalles de historias que quizá el lector desconozca y que, seguramente, querrá conocer. Por cierto, lo mejor de esta trama es que en ningún momento el lector tiene la sensación de adentrarse en un terreno que bordea la incredulidad o lo inverosímil, aunque parte de la temática (los ángeles caídos, por ejemplo) pueda remitir fácilmente a ello. Valoración: un 9,5 sobre 10.
Recomiendo la visita a la página web de la Editorial Tusquets dedicada a John Connolly: http://www.tusquetseditores.com/johnconnolly. Allí encontrareis, por ejemplo, un vídeo sobre la estremecedora iglesia de Sedlec o las sinopsis de las otras novelas de Charlie Parker. A mi me queda ahora retomar la lectura de La historiadora, de Elisabeth Kustova, para luego saltar a las páginas del Finalista del Premio Herralde de Novela, Recursos Humanos, de Antonio Ortuño.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Subvención inesperada que se agradece

El otro día recibí una carta del Ayuntamiento de Barcelona en el que se me indicaba que, en relación a la Zona Verde, que me permite aparcar en una zona concreta de mi barrio al módico precio de 20 céntimos al día, al carecer de deudas municipales y no haber sido sancionado en el periodo de un año, tenía derecho a una subvención "de 10 céntimos de euro al día o 50 céntimos de euro a la semana, que equivale al 50% del importe de la tasa y que se hace efectiva a través de la tarjeta que se adjunta". Sí, enganchado a la carta había una tarjeta de color naranja que, obviamente, ahora descansa en mi cartera.
Aunque sigo pensando que la Zona Verde debería ser gratuita para sus vecinos, me parece estupendo que se practiquen descuentos y que, por una vez, los usuarios puedan rascarse menos los bosillos. Se agradece, sinceramente. Ahora podré invertir esos 26 euros anuales en paliar la subida de la leche, los cereales, el pan, las conservas, etc etc.

Fundación Altarriba

Desde hace unos años soy socio de la Fundación Altarriba, una asociación que trabaja día y noche en defensa de los animales, tanto en España como en el ámbito internacional. El otro día recibí este correo electrónico que creo os puede interesar:
"Querida/o amiga/o:
Estamos detectando un descenso en la incorporación de nuevos socios que apoyen nuestra labor y esto nos preocupa porque amenaza el futuro de nuestro trabajo y nuestro deseo de ser más eficaces en la defensa de los animales en la que, sinceramente, pero con modestia, entendemos que estamos desarrollando un trabajo desde hace años, serio, eficaz y responsable en favor de ellos. Es por esta razón que ahora me dirijo a vosotros para que nos ayudéis a encontrar nuevos socios entre vuestras amistades y familiares y a tal fin podéis encontrar formularios en el siguiente link: http://www.altarriba.org/altarriba/documentos/club-500.pdf

También os pedimos, si podéis, ahora que llegan pronto las Navidades, un donativo extra, a ingresar en nuestra c/c. Aunque sea poco, nos es necesario. Gestionar siete refugios en nuestro país y nuestra mensual ayuda al Refugio de la República Democrática del Congo en Lwiro, donde un equipo lucha por salvar, entre otros animales, chimpancés y gorilas, se nos llevan la mayoría de nuestras fuerzas, aparte de otras tareas. No os podéis imaginar lo que representa, pero, por fortuna, estamos contribuyendo mucho a defender y ayudar a la vida de muchos animales y, en este sentido, aun viviendo en permanente inquietud, estamos satisfechos de lo que hacemos con vuestra ayuda.
Agradeciendo tu colaboración, recibe un cordial saludo.

Gloria Casas
Presidenta del Patronato
Fundación Altarriba Amigos de los Animales"

sábado, 8 de diciembre de 2007

Una de recuerdos para llegar a Crispin

Hará cosa de 10 años tuve que sustituir a una compañera que se puso enferma y marchar durante 5 días a un pequeño pueblo del interior de Hungría cuyo nombre no recuerdo bien (¿Gyöngiosh?), para tomar notas de cara a la realización un congreso de telemática que tendría lugar, unos meses más tarde, en Sant Joan de Vilatorrada. El caso es que la última noche la pasé con algunos de los anfitriones húngaros en Budapest: me llevaron, junto con otros invitados, a cenar a un restaurante en el Danubio para luego invitarnos a una fiesta de estudiantes de Bellas Artes. No recuerdo gran cosa de ese lugar, pero sí tengo presente que se trataba de una especie de almacén reconvertido a taller o centro cultural, con los lavabos pintados de color negro, entre otras cosas. El caso es que, al poco de llegar, empezó la proyección de una película grabada por los propios estudiantes, la "típica" película alternativa con imágenes frenéticas, música asonante y una voz en off en húngaro. Demasiado para mis intereses culturales, "el cine alternativo se lo dejo a sus creadores y acólitos", me dije. Aguanté 2 minutos, el tiempo suficiente para salir a la calle y fumarme un cigarrillo.

En esta última edición del Festival de cine de Sitges tuvimos la mala suerte de ver una de las peores películas que recuerdo, It is fine, everything is fine (ver comentario). Antes de la proyección, el mismísimo Crispin Glover hizo la presentación y preguntó si alguien había visto la primera parte, It is, que, incluso había sido galardonada el año anterior en ese mismo festival (Crispin dijo textualmente: "it was even awarded"): cuatro o cinco personas levantaron la mano, lo que, una vez visto de qué iba It is, no deja de parecer un milagro. Con el paso del tiempo Crispin se ha convertido en un referente en nuestras conversaciones, siempre para reír un rato, así que, estando en Madrid, decidimos bajarnos esa primera parte para ver si era posible que estuviese al nivel de la segunda. Tardamos 30 segundos en cambiar de DVD, tiempo suficiente para ver como un disminuido psíquico mataba un caracol con un martillo y luego le clavaba una jeringuilla. El resto de la película la pasamos con el fastforward y la paramos justo en el momento que el personaje de Crispin era asesinado por... el protagonista de It is fine.

Me pregunto a quién conocerá ese Crispin en el mundo del cine no para hacer ese tipo de películas, sino para participar, por ejemplo, en cosas tan decentes como Beowulf, donde interpreta al monstruo Grendel (mostrando su verdadera personalidad, supongo). A pesar de que nunca lo sabremos, Crispin seguirá formando parte de nuestra anecdotario y conseguirá que nos hagamos unas risas a su costa. Comparado con Everything is fine, por ejemplo, los dos minutos de la película de Hungría son arte en estado puro, ahora me arrepiento de no haberla visto entera: seguro que la barrera del idioma no hubiese sido un impedimento.

My eyes

Pues eso, una de las canciones que más me han gustado de este año que se acaba. Se trata de My eyes de Travis, ese grupo que vimos en las últimas fiestas de la Mercé (con alguna copa de más, lo admito). Lo más importante es que siempre que la escucho me animo y esbozo una sonrisa, será cosa del tipo de música o de la letra, me pasa lo mismo con Flowers in the window.
El vídeo tiene su gracia, pero yo recomiendo cerrar los ojos y dejarse llevar...

Kinépolis

Otro de los alicientes de ir a Madrid es que allí el cine es bastante más barato que en Barcelona, la diferencia puede llegar hasta casi los 3 euros, una barbaridad. ¿Por qué allí la entrada de una película de estreno vale 5,60 euros, cuando aqui pagamos 7? ¿Por qué Servicaixa se lleva allí de comisión 35 céntimos por cada entrada vendida, mientras que aqui cobra 85? Que me lo expliquen.
Nuestro anfitrión, Saga, insistió mucho en ir a los cines Kinépolis, "teneis que ver la Sala 25", decía. Así que fuimos dos veces al centro comercial de Pozuelo (sin problemas de aparcamiento... y ¡gratis!) e hicimos dos sesiones dobles: La sombra del reino, REC, La brújula dorada y Beowulf (versión 3D) fueron las películas escogidas. Y sí, la Sala 25 es muy grande, tanto que incluso uno puede sentarse en la primera fila sin miedo a quedarse ciego, ya que la distancia con la gigantesca pantalla es considerable. También destacaré que los asientos son más grandes y cómodos que en Barcelona, y que la distancia con la fila asientos delanteros es más que suficiente para estirar las piernas. Ojalá algún día se decidan a hacer algo parecido aqui.
Las películas: La sombre del reino es entretenidilla, para pasar el rato un sábado por la tarde, aunque a mi me dejó absolutamente indiferente. ¿Qué están a punto de matar a uno de los buenos? Pues ya ves... Un 6,5 sobre 10. REC fue la mejor película que vimos: terror en estado puro, sin mucha sangre, el miedo llega a base de sustos, imágenes impactantes y un montaje de sonido escalofríante. Hacía tiempo que no oía tantos gritos en una sala de cine, así que, mi valoración es un 8,5 sobre 10. La brújula dorada irá directamente a mi carpeta de reciclaje, es tan tópica y previsible que no sorprenderá ni a los niños. Será muy bonita la fotografía y esas cosas (como diría la Carmen de Cinco horas con Mario), pero por lo demás, nada de nada... Un 5,5 sobre 10, y sólo porque la vimos en la Sala 25. Finalmente, Beowulf es mejor de lo esperado (no me habían hablado muy bien de ella), y supongo que, con la espectacularidad del 3D, la cosa ganó mucho. Sin llegar a la épica de Los 300, Beowulf es algo más que una película entretenida. Un 7 sobre 10. Sí.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Breve: literatura

El domingo pasado, cuando estábamos camino del metro para ir al baloncesto, me llamaron de la biblioteca para decirme que ya tenían mi reserva, El ángel negro, de John Connolly. ¡¡Bien!! Esta mañana he ido a recogerlo (sí, me lo han guardado toda la semana, otra maravilla), así que aparcaré la intrigante lectura de La historiadora para empaparme de la desazón del detective Charlie "Bird" Parker. Tendré que darme prisa, debo devolverlo el próximo día 28: el problema no es tanto el tiempo disponible como los compromisos y excesos de Navidad.

martes, 4 de diciembre de 2007

Madrid

Nuestras breves vacaciones en Madrid han resultado ser bastante completas, tanto en los aspectos turísticos (los justos para no cansarnos) como en las anécdotas que, al final, acaban perdurando. Sin duda alguna, Madrid es una ciudad que hay que visitar y revisitar de vez en cuando, hay muchísimo por ver, descubrir y vivir: espero no volver a tardar 17 años en hacerlo. Así que, compañero Saga, me parece que abusaremos (con premeditación y alevosía) de tu generosidad.
Destacaré el Museo del Prado, impresiona mucho ver esos cuadros que siempre estaban en los libros de texto, a saber: "las majas", Los fusilamientos del 2 de mayo y Las Meninas, entre muchas otras. Una maravilla. Por otro lado, el Parque del Retiro fue el paradigma de la calma, del pasear sin prisas y degustar una cerveza bien fría al cálido sol de invierno (lástima que el camarero fuese algo... ¿primitivo?). Finalmente, también nos sorprendió el Palacio de Deportes de Vista Alegre, antes plaza de toros, ahora sede de los partidos de baloncesto del Estudiantes y el Real Madrid: allí vimos el encuentro entre Real Madrid y el CB León, no estuvo mal, a nivel deportivo la cosa fue bastante aburridilla (más información, ver crónica de Roenick), así que destacaré que lo vimos todo desde... la barrera. Suerte que no murió nadie. La anécdota del día fue que, cuando ya enfilábamos las escaleras para marcharnos, se nos acercó un señor algo mayor y, con bastante decisión, nos mostró una especie de carné de color rojo: "Soy el socio número 1 del Elosúa León" (que es el antiguo nombre del CB León). Ante nuestra (obvia) indiferencia, el señor añadió: "Tenía que decirlo". Pues vale.