viernes, 30 de noviembre de 2007

While my guitar gently weeps

Acabo de ver este video y no he aguantado la tentación de añadirlo aqui. Se trata de una versión acústica de While my guitar gently weeps, de George Harrison, rescatada en los últimos años por el Cirque de Soleil para su musical Love, que está basado en canciones de los Beatles. Pues nada, a cerrar los ojos y disfrutar...

Breve descanso

Este post se marcha de vacaciones unos días a Madrid, a descansar y olvidar (un poco) el trajín del día a día. Volverá de aqui a una semana, o puede que incluso antes, si ocurre algo digno de mención (y tiene sitio donde conectarse), como por ejemplo una crónica del partido de baloncesto que veremos con Roenick, el Real Madrid - CB León.

martes, 27 de noviembre de 2007

Paintone

Abel es uno de esos amigos que, detrás de ese aspecto fiero y transgresor, esconde un corazón grande y generoso. Desde que le conozco (y de eso hace ya unos cuantos años, cosas de la facultad) siempre ha estado interesado en una música bastante alejada de mis gustos (sinceramente, no sé como definirla: ¿trashmetal? ¿hardcore?), al fin y al cabo, es el batería de un grupo con un nombre muy definitorio: Paintone. El hecho de que yo no escuche nada que supere en decibelios a Led Zeppellin, no implica que ahora, cuando los Paintone se están labrando un nombre en ese mundo, me alegre muchísimo por él y los demás componentes del grupo.
En una entrevista comentan que estan grabando su primera maqueta y que están haciendo bastantes conciertos: por ejemplo, el próximo 8 de diciembre actuan en el Prat de Llobregat. No será un espectáculo para todos los públicos, pero espero que su gente llene el local y el trabajo realizado durante estos últimos años (primero como un hobby, ahora como un divertimento serio) se traduzca en éxito. Aquí, un video suyo.

DKV - Akasvayu

Pues sí, tal y como indica Emeshing en su crónica, el domingo fuimos junto con Roenick y Getxo al Pavelló Olímpic de Badalona para ver el partido entre el DKV Joventut y el Akasvayu Girona. Intuíamos que iba a ser un buen partido, pero no que disfrutaríamos de las genialidades de tres jugadores que, sin duda alguna, tienen un nivel que está (muy) por encima de la media: Rudy Fernández, Ricky Rubio y Marc Gasol.
De Rudy Fernandez ya sabemos de lo que es capaz, pero al verle en directo (donde se ven muchas más cosas), me he dado cuenta de lo jod..... rápido que es y de lo fácil que hace lo difícil. Seguramente triunfará en la NBA. Lo de Ricky Rubio es otra historia: con solo 17 años ya juega como un veterano, le respetan tanto sus compañeros como los rivales, y parece estar tocado por una varita mágica que diferencia a los grandes jugadores de aquellos que estan destinado a marcar una época. Este artículo de El Mundo de ayer es un ejemplo. Finalmente, Marc Gasol muy jugó bien y llevó el peso de su equipo, pero tiene un hándicap: no tiene jugadores que le permitan descansar. Igual con Kasun jugaría mejor... En definitiva, fue un excelente partido, valió la pena pagar los 25 euros de la entrada. Lamentablemente, en el juego del Supermanager las cosas no me fueron tan bien como a los demás, pero aún tengo margen para recuperarme (o eso espero).

sábado, 24 de noviembre de 2007

Child of nature / Jealous guy

Curiosidad: después de ver el anuncio de Iberdrola Renovables, en el que se utiliza la canción de los Beatles Mother nature's son, me acordé de que John Lennon escribió su famosa Jealous guy unos años antes. El título original era Child of nature y la version que se puede oír en el video que añado (gracias youtube), si no recuerdo mal, fue grabada en 1968 en la India, cuando los Beatles decidieron desconectar del mundo yendo a visitar al Maharishi Mahesh Yogi. Recuerdo que la primera vez que oí la versión de Child of nature fue gracias a Joaquín Lucki en los 40 Principales, hará cosa de unos cuantos muchos años...

Este es el video de Child of nature:



Y aquí, la versión que publicó Lennon en su disco Imagine en 1971:

viernes, 23 de noviembre de 2007

Receta: peras con salsa de algarroba y avellanas

Este postre podría hacer las delícias de los niños, el componente "suciedad" puede llegar a ser muy importante: uno de los ingredientes esenciales es la salsa de algarroba y avellanas, que es como la Nocilla pero sin estimulante del cacao (aunque también lleva azúcar) y algún que otro elemento químico.

Ingredientes: 3 peras medianas peladas (debemos cortar un poco su base para que permanezca de pie dentro de la olla), 1 taza de agua, una pizca de sal, crema de algarroba y avellanas, zumo de 1/2 limón exprimido, 1 naranja. Para la decoración del plato podemos utilizar dos cucharas soperas de avellanas troceadas y tostadas y las rodajas de la naranja.

Después de pelar las peras, las colocamos de pie en un cazo, las rociamos con el zumo de limón para que se ennegrezcan, añadimos un pelín de sal para dulcificarlas y las cocemos tapadas con un fondo de agua hasta que estén blandas. Para saber si están en su punto podemos pincharlas con un cuchillo, por ejemplo. Acto seguido las colocamos en una bandeja, vaciamos parcialmente el agua que hemos utilizado para la cocción y añadimos aqui la crema de algarroba y avellanas, hasta obtener la consistencia deseada. Aunque no es imprescindible, podemos pelar un poco la piel de la naranja y la añadimos a la crema. Luego vertemos la crema por encima de las peras (de aqui lo del componente "suciedad") y ya sólo decorar la bandeja con las rodajas de naranja y las avellanas troceadas.

jueves, 22 de noviembre de 2007

De lecturas

Una vez acabé Secretos de alcoba de los grandes chefs, me pregunté qué es lo que podía leer a continuación. En principio escogí El festí de l'amor, de Charles Baxter, pero después de 60 páginas me di cuenta que no me apetecía saber cómo un grupo de personas se pasan la vida buscando el amor perfecto (es lo que pone en la contraportada). Aún así, como "a falta de pan, buenas son tortas", decidí proseguir con su lectura hasta que encontrara algo mejor. Y sí, ayer me dejaron el superventas La historiadora, de Elisabeth Kostova, donde se recupera la figura terrorífica de Drácula, así que el ñoño Charles Baxter ha vuelto a la estanteria... sine die, jeje. Tenía ganas de leer esta novela de terror, varias personas me han hablado muy bien de ella. De todas formas, tengo que darme prisa en acabarla, si todo va bien (espero, pido y deseo), el próximo 12 de diciembre me llamarán de la biblioteca para decirme que ya puedo recoger El ángel negro, la última historia del sórdido detective Charlie Parker creado por John Connolly (ver post sobre Perfil asesino).

La lagrimilla de Perdidos

Hace ya unas semanas que vimos los últimos capítulos de la tercera temporada de Perdidos (gracias Roenick y D), pero lo que son las cosas, hasta hoy no me había acordado de escribir un breve comentario al respecto. Creo que la mejor definición del final de esta temporada la dio Emeshing tomando un café antes de ir a ver Cassandra's Dream: "De verdad, cuando acabó el capítulo, se me cayó una lagrimilla de emoción". Efectivamente, el final es sobrecogedor, de lo mejorcito que recuerdo, dejando el listón muy muy alto (incluso demasiado, quizá), así que casi estoy contando los días para ver cómo continua el drama de (sobre)vivir en la isla. Mientras tanto, hemos encontrado cierto consuelto en Kylie XY y John Doe, esta última serie pasó sin pena ni gloria por Antena 3, me parece. Eso sí, los cuatro primeros capítulos han sido bastante interesantes, a ver cómo evoluciona. (Curiosidad: el protagonista es Dominic Purcell, Michael Burrows en Prison Break, y también aparece la profesora de Jericho).

lunes, 19 de noviembre de 2007

Secretos de alcoba de los grandes chefs

En poco más de una semana he devorado las más de 500 páginas que componen la última novela de Irvine Welsh, Secretos de alcoba de los grandes chefs, indicador claro de que me ha gustado mucho. El arranque es el siguiente: "Danny Skinner es una joven versión contemporánea del Dr. Jekyll y Mr Hyde. Reparte su tiempo libre entre el fútbol, las mujeres, las borracheras monumentales y las grescas apocalípticas por un lado, y la lectura de Rimbaud, Verlaine y Schopenhauer por el otro. Y en su tiempo de asalariado, trabaja en Sanidad y Medio Ambiente y se dedica a inspeccionar restaurantes. Aunque también aquí la dualidad se repite, porque Danny Skinner oficialmente está interesado en la salubridad e higiene de los lugares donde cocinan los grandes chefs, y también los menos grandes, y en recibir algún que otro soborno, pero extraoficialmente pretende averiguar sus más turbios secretos de alcoba: el joven es hijo de madre soltera, una pionera del punk que jamás ha querido abrir la boca, y sospecha que su progenitor puede ser uno de estos divos contemporáneos, uno de los emperadores de esas cocinas que él visita con ojo avizor. Hasta que un día, en medio de este inestable equilibrio laboral y vital, aparece Brian Kibby, un perfecto buen chico un tanto friky, que jamás se emborracha, es aficionado a los trenes eléctricos de juguete, hace higiénicas excursiones a la montaña y asiste a las convenciones de Star Trek. Y Brian se pone a trabajar junto a Danny, que comienza a experimentar un odio inmediato y fulgurante por el recién llegado, tan instantáneo y ardiente como la admiración que Brian siente por él" (gracias Anagrama).
Aunque este punto de partida pueda sonar algo banal (la contraposición de dos personajes antagónicos), el desarrollo de la novela no deja de sorprender, bien por el extraño cariz que toman los acontecimientos o por las magníficas descripciones que se hacen de las (constantes) borracheras y los pubs escoceses, por ejemplo. Además, los personajes están perfectamente definidos, más por sus actos que por lo que nos pueda decir el narrador, aunque este, por otro lado, no es omnisciente: los diferentes puntos de vista los personajes principales se van entrelazando, componiendo un mosaico bastante completo de la trama. Finalmente, destacaría el ácido humor que destilan sus páginas, en algunos momentos es difícil aguantar la risa. No sé si podría definir Secretos... como una novela al uso, parece ser más bien una gran borrachera literaria creada por Irvin Welsh, del que sale victorioso.
Lo peor de esta novela es el precio, 24 euros, 4000 de las antiguas pesetas, casi casi una ofensa al lector. Con estos precios me parece que hasta las bibliotecas públicas esperarán a que salga la edición de bolsillo. Si yo me lo compré fue por dos motivos: uno, porque tengo unos magníficos cheques regalo del Fnac que me dio mi madre y, por el otro, por la primera frase del libro: "¡Que son los putos Clash!", toda una declaración de intenciones de lo que sería la novela. Mi valoración: un 9 sobre 10.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Invasión

Ayer fue el turno de ir a ver Invasión, innecesaria versión del clásico La invasión de los ultracuerpos. El argumento es el siguiente: "Cuenta la historia de una misteriosa epidemia que altera el comportamiento de los seres humanos. Una psiquiatra de Washington descubre que el origen de la epidemia es extraterrestre y debe luchar para proteger a su hijo, ya que es posible que él sea la clave para detener la creciente invasión" (gracias Filmaffinity). Pues eso.
¿Qué se puede decir de una película de miedo que no da miedo, que es incoherente con la propia trama, que tiene escenas en las que es mejor no preguntarse el porqué de ciertas cosas y que, además, acaba demasiado bien? Poca cosa, la verdad. En mi caso, sólo decir que en muchos momentos me sentí como Nicole Kidman: tuve que luchar para no dormirme (y eso que me había echado una siesta de algo más de una hora). De todas formas, si os interesa profundizar en algo que no vale la pena ir a ver al cine, recomiendo la crítica de la página de Aullidos. Valoración: un 4,5 sobre 10.
Lo mejor de la película fue el trailer de la nueva versión de Soy Leyenda, sin duda alguna. El trailer, aqui.

sábado, 17 de noviembre de 2007

The Darwin Awards (película)

Lo viernes por la noche suelen ser momentos de "encefalograma plano", ponerse delante del televisor y ver alguna película que no haga pensar demasiado (Breaking News o la muy decepcionante The Host, por ejemplo). Cosas del cansancio. Ayer le tocó a The Darwin Awards, película que, por lo que vi, pasó merecidamente sin pena ni gloria por los cines de nuestro país.
Un Premio Darwin es "un premio irónico que toma su nombre del creador de la teoría de la evolución Charles Darwin, basándose en el supuesto de que el ser humano mejora genéticamente accidentalmente matándose o esterilizándose por un error absurdo o un descuido. Se desechan los bulos o historias inventadas para las concesiones, solo se admiten historias que hayan ocurrido realmente. (...) Se conceden, generalmente póstumamente, al individuo(s) que se elimina del acervo genético de la manera más espectacular" (gracias Wikipedia).
El argumento es el siguiente: "Michael Burrows es un policía que ha perdido la placa por su miedo a la sangre. Siempre le han gustado los Premios Darwin, galardones que se conceden cada año a los accidentes más absurdos. Por ello, aprovecha sus conocimientos policiales para elaborar un perfil tipo de persona propensa al riesgo. Vende su idea a una compañía de seguros y ésta pone a su servicio la ayuda de su mejor trabajadora, Siri Tyler. Entre los dos surgen grandes diferencias, porque el comportamiento humano es impredecible".
Una película que trata de un tema así no puede dejar de ser divertida, pensé. Me equivoqué: a excepción de un par de escenas más o menos logradas (las muertes del conductor del Chevrolet o de los heavys que intentan colarse en el concierto de Metallica), todo lo demás (los personajes, el poco creíble hilo argumental, etc) es bastante plano, frío, aséptico, superfluo e, incluso, absurdo. Pienso que hubiese sido posible hacer una película algo mejor sobre un tema que despierta simpatía, es lo que tiene la absurdidad humana. Valoración: un 6 sobre 10.

jueves, 15 de noviembre de 2007

2190 euros

es el dinero que el he dejado de gastar en tabaco y parches de nicotina desde que dejé de fumar, ahora hace dos años. Lo recuerdo porque uno o dos días más tarde Emeshing y yo fuimos a Berlín a ver a nuestros amigos O y C, quienes, por cierto, allí siguen, aguantando estoicamente el gélido clima alemán y disfrutando de una ciudad cuya visita es algo más que obligada. El cálculo es aproximado, la cifra exacta (que nunca sabré) debe andar muy cerca. Lo más importante, eso sí, no es el dinero (aunque es reconfortante saber que he destinado ese dinero a otras cosas), sino la salud y la calidad de vida, tanto la mía como de las personas que están a mi alrededor.

Iba a poner algún video con un anuncio antitabaco divertido, pero, al buscar por youtube, he encontrado esta escena de Clerks:

lunes, 12 de noviembre de 2007

Cassandra's dream

Afirma Woody Allen que sus películas mejoran cuando él no aparece en ellas, lo cual, una vez vista Cassandra's dream, no deja de ser cierto. "Cassandra's Dream narra la historia de Ian y su hermano menor Terry. A pesar de sus apuros económicos, ambos adquieren un velero de segunda mano llamado "Cassandra's Dream", con la idea de acondicionarlo y navegar en él los fines de semana. Ian conoce a la atractiva Angela, una joven actriz que acaba de llegar Londres en busca de un futuro de éxito en el mundo de la interpretación. Por otro lado, la debilidad de Terry por el juego provocará que ambos confluyan en un callejón sin salida en el que su situación financiera será extremadamente delicada. La aparición de su tío Howard, recién llegado de Estados Unidos y con un pasado aparentemente repleto de éxitos económicos, supone un alivio para la economía de los hermanos. Pero todo tiene un precio". (Gracias LaButaca)

No me ha parecido tan estupenda como "Match point", pero sí que me ha gustado la manera de narrar el camino hacia la tragedia de dos hermanos cuya máxima ambición es prosperar en la vida - aún teniendo que "cruzar una línea" (como bien explican los propios protagonistas). El final puede parecer un poco abrupto, pero me parece que está justificado: importan las consecuencias de un mal acto, no lo que se deriva de estas mismas.

Vimos la película en los cines Icaria Yelmo, oséase, en versión original subtitulada, muy recomendable, aunque admito que los primeros 5 minutos anduve un poco perdido con Colin McFarrel: luego ya me acostumbré. Dos apuntes: por un lado, me sorprendió gratamente que hubiesen acomodadores que te guiaran con sus linternas a tu asiento (no lo digo por nosotros, fuimos puntuales, jeje) y, por el otro, recojo las críticas de Emeshing por la venta de entradas por teléfono e internet: por un motivo u otro, fue imposible realizar la compra. Por suerte, cuando llegué apenas había gente en las taquillas, así que tampoco tuvimos tantos motivos de queja.

Medium

Recuerdo que la señora Gili, antigua profesora mía de literatura castellana, siempre nos recordaba que la clave del realismo mágico que cultivaba Gabriel García Márquez en Cien años de soledad estaba en hacer creíble, mediante el uso del lenguaje, aquello que realmente no podía acontecer: de allí que nos creamos que Remedios La Bella asciende al cielo mientras pliega las sábanas, entre otras muchas cosas.
Me parece que lo mismo puede aplicarse a una de mis series favoritas, Medium: el espectador acepta que la protagonista, Allison Dubois, vea y hable con los muertos como hacemos nosotros con nuestros vecinos, o que sus sueños suelan ser pequeños fragmentos de una realidad que ella debe descifrar. Lo que a mi más me gusta es el enfoque humano de la serie, por la manera casual (sin artificios ni efectos especiales) para enfocar el punto de partida de ls capítulos (a diferencia de House, la estructura de los capítulos suele variar), los problemas y dilemas morales por tener este don (casi siempre ligadas a la pregunta de "qué hacer si"), las relaciones con su marido y sus tres hijas pequeñas, etc. Puede ser que Medium no tenga el nivel de tensión o espectacularidad que la gran Perdidos o Prison Break, pero sí que ha conseguido que cada domingo por la noche (a las 21:30h, más o menos), encienda el televisor, ponga Cuatro y me olvide de (casi) todo lo demás. (Curiosidad: la serie está producida por Kelsey Grammer, más conocido como Frasier).

domingo, 11 de noviembre de 2007

Receta: Paté de... sardinas con calabacín prensado

Sí, sorprende que en un curso de cocina vegetariana hayamos preparado un plato de pescado, pero, según palabras textuales de la profesora, "está muy bueno". Y sí, lo está, sin duda alguna, aunque al final las manos acaban oliendo a sardinas enlatados...

Ingredientes: 1 calabacín, sal, 2 latas de sardina, 1 diente de ajo, 1 cuchara pequeña de mostaza, 1 zanahoria rallada, un chorro de zumo de medio limón, perejil o cebollino cortado a trozos muy pequeños.

En primer lugar cortamos el calabacín en rodajas bastante finas, para colocarlas en un plato y salarlas abudantemente. Cogemos entonces una olla, la llenamos de agua y la colocamos encima de las rodajas de calabacín. De lo que se trata es de prensarlas durante unos 20 o 30 minutos para que el calabacín suelte el agua, y que la sal haga de elemento de cocción. De vez en cuando es recomendable ir quitando el agua que suelte el calabacín.

Mientras tanto, abrimos las latas de sardina, quitamos el aceite y dejamos las sardinas en un plato, donde debemos triturarlas con un tenedor. Una vez hecho esto, hay que mezclar todos los ingredientes, a ser posible con las manos ("las manos son la extensión de nuestro corazón", dice la profesora, "por lo que debemos tener siempre pensamientos positivos al hacerlo"): el diente de ajo (hay que cortarlo en trozos muy pequeños), la mostaza, la zanahoria rallada, el limón y el perejil o cebollino. El orden de los factores no altera el producto, se pueden ir añadiendo los ingredientes a vuestro gusto.

Cuando por fin tenemos el paté hecho podemos comerlo utilizando las rodajas de calabacín como si de una rebanada de pan se tratara. Obviamente, también se puede utilizar pan, biscotas o pan de arroz, por ejemplo...

Receta: Compota de manzana y plátano

Debo decir que he cocinado en casa alguno de los platos que hemos realizado en el curso: la crema de calabaza con canela, la ensalada con naranja, dátiles y piñones y el estofado de raíces. Todos ellos son muy sencillos y rápidos de preparar, muy nutritivos y no son caros, lo que es muy de agradecer con los tiempos que corren. Sí, ha sido un acierto hacer el curso, sin duda alguna.

Ingredientes: 4 manzanas y 3 plátanos pelados y cortados a trozos medianos, que deben ser rociados con un poco de zumo de limón para que no se ennegrezcan, una pizca de sal marina y canela o vainilla en rama.

Primero colocamos la fruta en una cazuela y añadimos una pizca de sal marina y la canela. Luego ponemos un fondo de agua (de 1 a 2 dedos), tapamos la cazuela y la dejamos cocer, a fuego lento, durante 20 minutos. Eso es todo: ya sólo quedará servir la compota fría o caliente, dependiendo de nuestros gustos. De todas formas, si vemos que se han formado grumos, siempre queda la opción de triturar la compota.

sábado, 10 de noviembre de 2007

De Roenick y La Conspiración del Templo

Tal y como comenta Roenick, ayer estuvo en casa poniendo a punto el PC: desde la última vez que tuve que reinstalarlo, el equipo estaba mudo y no había encontrado la manera de que volviera a hablar. Ahora ya vuelve a estar todo bien, puedo volver a ver videos del youtube, por ejemplo. ¡Gracias Roenick!
Más cosas: hace un rato he acabado con la lectura de La conspiración del templo, de Peter Harris. Sinopsis: "Cuando el arqueólogo israelí Isaac Cohen entró en aquella biblioteca, perdida en la enigmática ciudad de los tuaregs, no sabía que iniciaba un camino tan extraño como peligroso. ¿Era cierto lo que decía aquel viejo manuscrito de un judío toledano escrito en el siglo XV, cuando tuvo que huir de su ciudad por causa de los terribles sucesos conocidos como los Fuegos de la Magdalena?Así lo cree Isaac y también el rabino Goodman, el fanático presidente de la Corporación del Templo, cuyo objetivo es arrasar las mezquitas, corazón religioso de Jerusalén, para construir sobre sus cimientos el Tercer Templo y que se cumpla la profecía bíblica que señala la venida del mesías. ¿Será el final de los tiempos? ¿El Armagedón? Isaac Cohen acudirá a un cabalista para que desentrañe el misterioso contenido del viejo manuscrito y emprende la búsqueda de una de las más importantes reliquias bíblicas. Pero, al mismo tiempo, comienza a recibir amenazas anónimas.¿Quién se las envía? ¿Puede confiar en un viejo compañero o hacer caso a las advertencias de desconocidos? ¿Quién miente y quién dice la verdad?".
Seré breve: no vale la pena leerlo, hay muchísimas lecturas más agradecidas que tratan el tema de los fanatismos sin tanta... ¿caricaturización? Es lo que pasa cuando se quiere realzar las características de un personaje y la manera de hacerlo roza lo prototípico, cosa que pasa con los personajes de esta novela (sobre todo con el malo, Eli Goodman). Por lo demás, es una mezcla entre Matilde Asensi y Julia Navarro, pero a un nivel inferior. Lectura para la playa, para esos momentos en los que se está más pendiente de que los niños del vecino no te tiren arena, por ejemplo. Valoración: un 5 sobre 10. Estoy ansioso por comenzar Secretos de alcoba de los grandes chefs.

jueves, 8 de noviembre de 2007

De internet y lecturas

Desde ayer disfrutamos del nuevo servicio integrado de Orange, teléfono + internet + televisión, con router Wifi de regalo: para gente como yo, cuyo movil apenas reconoce la polifonía, ya es un gran qué. La primera toma de contacto es positiva, no puedo negarlo, internet funciona correctamente y la navegación por los menús de la tele, aunque un pelín lenta, es bastante funcional, me refiero a que es muy difícil perderse por los menús. Supongo que un día de estos activaré la TDT, ya que el aparato de Orange también incluye un descodificador. Una maravilla, vamos. Por lo demás, indicar que el técnico que hizo la instalación lo hizo bastante bien, me explicó todos los pasos a seguir para ver la tele, verificó que internet funcionaba a la velocidad prevista, me dio su número de teléfono para cualquier problema...
Espero que el hecho de poder disfrutar de tanta televisión (el pack de Orange incluye casi 30 canales - Fox, AXN, SCI-FI, Real Madrid TV (???), MTV, etc) no influya en mi ritmo de lectura, mi propósito era llegar a los 35 libros. Por cierto, "lo" que me estoy leyendo (La conspiración del templo, de Peter Harris) es la típica lectura olvidable de playa, así que no seré muy benévolo. Además, en la estantería me espera la última novela de Irvine Welsh, autor del que me han hablado muy muy bien: Secretos de alcoba de los grandes chefs.

martes, 6 de noviembre de 2007

Resident Evil 3 y Mamacafé

Acabamos de ver Resident Evil 3, espero sea la película que cierre definitivamente esta saga. Admito que la primera parte me gustó y que la segunda me pareció más completa, pero lo que es esta... bueno, no hay mucho que decir: es una película de acción con mucho presupuesto, la Jovovich aparece siempre impecable, también sale la rubia de Heroes, y los zombies son casi tan malos como los malos de verdad, esos que llevan bata blanca y que se esconden en el laboratorio. El argumento (?) "muestra a los supervivientes de la catástrofe de Racoon City atravesando el desierto de Nevada. Alice (Milla Jovovich) se une al grupo de gente que trata de escapar y les ayudará en su lucha contra las maléficas fuerzas de la Corporación Umbrella (Umbrella Corp.), que busca eliminarlos a todos". Pues eso. Valoración: un 6 sobre 10. Dos cosas más: desde aquí envío un saludo a la persona que se ha fumado un porro durante la película (!!!) y remarcar que hoy también, en el Centro Comercial Diagonal Mar, no ha vuelto a funcionar el aparato de validación del cine que te permite tener una hora más gratis de parking. ¿Casualidad?
Ayer fuimos a comer a un restaurante muy recomendable: Mamacafé: la comida está muy por encima de la media y el precio es bastante razonable, no supera los 10 euros. Está en la calle Dr Dou, entre las calles Pintor Fortuny y Elisabets. Por cierto, siguiendo la calle Pintor Fortuny está mi restaurante vegetariano favorito, L'hortet.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Receta: Estofado de raíces al romero

Sí, el nombre puede parecer bastante raro, pero la realidad es que lo recibe al tratarse de unos alimentos que están apegados a la tierra y que hay que arrancar para poder comerlos. Según la profesora del curso de cocina vegetariana, esta receta está indicada para cuando estamos nerviosos o ansiosos y necesitamos calma o desasosiego: los alimentos de la tierra (patatas, zanahorias, ectc) tienden a dejarnos en un estado de reposo.

Ingredientes: zanahorias y chirivía (cortados al estilo del "rodado"), calabaza (cortado a trozos grandes), 1/2 rama de canela, sal marina, romero y perejil (cortado también en trozos muy pequeños.

Elaboración: colocamos las verduras en una cazuela de fondo grueso, junto con la canela, romero, una pizca de sal marina y un fondo de agua (no debe cubrir los alimentos). Lo tapamos y llevamos a ebullición. Reducimos el fuego y lo dejamos a un nivel medio-bajo durante 30 minutos, aproximadamente. Es importante no tener prisa, la cocción debe ser lenta. Para remover no deberemos utilizar nunca la espátula, sino que moveremos toda olla. Una vez haya acabado, tan sólo quedará añadir el perejil, mezclarlo todo y servirlo caliente.

sábado, 3 de noviembre de 2007

El hombre que era Jueves

Por fin he logrado terminar la lectura de la novela El hombre que era Jueves, de G.K. Chesterton, que "narra las peripecias de Gabriel Syme, detective-poeta empeñado en la lucha contra un temible grupo de anarquistas". Debo admitir que no había leído nada de este autor, que apenas me sonaba por ser el creador de las aventuras detectivescas del Padre Brown, por lo que mi acercamiento estaba libre de opiniones y/u objeciones.
Creo que no ha sido el mejor momento para leer esta novela, no he sabido cogerle el punto - por decirlo de una manera. Por un lado, por el estilo literario, farragoso y cansado (muy de principios de siglo) bastante alejado de lo que suelo leer ultimamente y, por el otro, porque en ningún momento he logrado identificarme con alguno de los personajes o la trama, ni tan siquiera con la ideología que destilan sus páginas. El punto de partida despertó mi interés (un policía-poeta que se infiltra en una banda de anarquistas que planea un asesinato), pero como acaba derivando en divagaciones filosóficas acerca del existir, la anarquía y la religión, unido con grades dosis de fantasías onírico-absurdas, a partir de un momento mi atención estaba más pendiente del número de páginas que faltaban para llegar a la palabra final que no de la trama en si. Ahora que he acabado su lectura me sabe mal haberlo hecho de esta manera, seguramente El hombre... esconde mucho más de lo que aparenta. (O igual sí que es una inmensa broma de su autor).
Vaya, supongo que, con el paso del tiempo, le daré otra oportunidad. Ahora me espera algo mucho más banal, La conspiración del templo, de un tal Peter Harris.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Una de entierros

Antes de ir a ver dos películas de terror a casa de un amigo, fuimos a comer a un recomendable restaurante del barrio de Gracia, Il Giardinetto, donde recordé una experiencia bastante particular que me ocurrió en Peñíscola hará cosa de unos años: asistir a un entierro. La cosa no tendría demasiado interés (con los años, lamentablemente las veces que tenemos que dar un último adiós van aumentando) si no fuera porque las diferencias entre un entierro de una gran ciudad como Barcelona y Peñiscola, con una población que, por aquel entonces, apenas rozaban los 2000 habitantes "reales" (me refiero, descontando a los extranjeros que no hacían vida en el pueblo, ni aquellos personas con segundas residencias que sólo iban allí a pasar las vacaciones), son grandes y sorprendentes.

Por aquel entonces, Peñiscola carecía de tanatorio, no fue construido hasta pasado un tiempo después. Así pues, el cuerpo del anciano fue velado por la familia y los amigos más íntimos en el salón de su casa en el que, a pesar del calor incipiente, las ventanas estaban cerradas y todas las mujeres vestían de rigurosísimo luto, lo que no sólo aumentaba la sensación de tristeza por la pérdida de un ser querido, sino también de opresión y angustia. Para ir a la iglesia, el cortejo siguió unas pautas: directamente detrás del coche fúnebre, caminaban con paso lento y cansino los hombres, primero los familiares, seguidos por amigos y conocidos. Detrás de los hombres iban las mujeres. Al llegar a la iglesia eran las mujeres de la familia las que se situaban delante del todo, enfrente del altar: allí recibían el pésame de las mujeres del pueblo. Los hombres se situaron en el pasillo central y era allí donde los demás hombres les transmitían su pesar: debo admitir que no había dado la mano tantas veces como ese día. Eso sí, sólo unos pocos me miraron a los ojos.

Finalmente, el camino hasta el cementerio (ya en coche) y el posterior triste entierro, no varió en absoluto de lo que podemos ver aqui. Es en lo único en lo que se coincide. Por lo demás, en Barcelona, nada que ver: velar el cuerpo en una sala teóricamente bien acondicionada (aunque en realidad son frías y asépticas) a pocos minutos del cementerio; recibir visitas fugaces o ver a la gente que se equivoca de sala y, por tanto, de muerto; con anuncios de cierre por megafonía; con una cafetería que, en realidad, no es más que una sala de máquinas de café con gusto a suela de zapato y chocolatinas baratas, etc. Aquí mandan las prisas, los coches, el asfalto. Mirar siempre hacia adelante, en definitiva.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Ejemplo de "poca feina" con final feliz

En principio mi intención era escribir sobre la novela que estoy leyendo, El hombre que era Jueves, de G.K. Chesterton (recomendación de mi buen amigo S), pero la siguiente notícia, que aparece en la página 230 de la revista Fotogramas, me ha hecho pensar: "Maratón Perdidos en la FNAC de Bilbao: 31 concursantes resistieron las 35 horas de visionado ininterrumpido. El ganador, Pablo Priego, de Zaragoza, que ya había visto ¡7 veces! las tres temporadas, surgió de una batería final de preguntas. ¿El premio? Una semana en Hawai".
Voy a hacer un cálculo rápido: Pablo Priego afirma haber visto 7 veces las tres temporadas de Perdidos, ¿no? Entonces, si un capítulo tiene una duración de 40 minutos (aproximadamente, minuto arriba minuto abajo), cada temporada de 24 capítulos dura unas 16 horas (960 minutos), lo que multiplicando por el número de temporadas (3) y luego por el número de veces que se han visionado (7), da un resultado final de 336 horas: dos semanas enteras delante del televisor... y sin contar que, muy posiblemente, esta misma persona haya visto también los "extras" que incluyen los DVDs y haya buscado infructuosamente más información sobre la serie en internet. Eso en mi casa se llama obsesión.
Admito que a mi también me gusta la serie (de hecho, voy por el capítulo 12 de la tercera temporada), que he buscado en internet información, que he comentado y discutido alguna cosas con amigos (¿verdad, Roenick y Emeshing?) y que me he reído muchísimo con un artículo aparecido en El País, pero de aqui a llegar a los extremos de Pablo, va a ser que no. Me lo imagino sentado delante del televisor, viendo la serie de manera compulsiva, parando el DVD una y otra vez en los momentos que él considera "importante"; apuntando, por ejemplo, las distintas fechas y números que pueden leerse o los libros que lee Sawyer; recordando frases ingeniosas que (quizá) incluyen más información de las que realmente se dicen; hilando vínculos entre los personajes, imaginando conspiraciones y teorías, etc etc.
Desconozco los motivos que pueden llevar a alguien a realizar semejante... ¿proeza?, pero lo menos, en este caso, hay un inesperado final feliz: una semana de vacaciones en Hawai con todos los gastos pagados.