miércoles, 25 de julio de 2007

El lado opuesto de Takeshis

Ayer nuestro amigo Roenick nos invitó (Servicaixa mediante) al preestreno de Ratatouille, la nueva película de Pixar. Reconozco que, hace unos meses, cuando vimos el trailer, la película no despertó nuestro interés, el argumento, "Remy, una rata que ha nacido con un desarrollado sentido del olfato, descubre un libro del más grande Chef de París, se maravilla con el mundo culinario y sueña con convertirse en un gran chef francés a pesar de la oposición de su familia, su padre y su hermano Emile, sin olvidar el problema evidente que supone ser una rata en una profesión que detesta a los roedores" (gracias Wikipedia), no parecía muy atractivo. Reconozco que nos equivocamos.

Ratatouille es una película divertida, cuya mayor virtud es un guión ingenioso y dinámico que no deja un momento de descanso al espectador,incluso en aquellos momentos en que se precisa quietud. Como siempre, una vez nos hemos creído la situación de arranque (una rata de color azul que entiende el habla de los humanos, lee, mira la televisión y cocina) todo es posible: las situaciones cómicas se enlazan y siempre hay un motivo para sonreir (e incluso para reír en voz alta). Como es habitual en Pixar, no se trata de una película exclusivamente para niños, supongo que ellos se quedarán con los dibujos y las tonterías del protagonista "humano", Linguini. Los mayores disfrutamos con el humor inteligente y un mensaje optimista y revitalizante. Valoración: un 8 sobre 10.

La anécdota: al volver a casa, pasamos con el coche por una zona sin luz (¡gracias Endesa!) y los vecinos, entre cacerolada y cacerolada, no sólo hablaban con los Mossos d'Esquadra o la Guardia Urbana, sino con algunos soldados del Ejército de Tierra: está claro que, en Barcelona, se ha extendido el virus de la rabia contenida.

domingo, 22 de julio de 2007

De El Periódico hasta Harry Potter

Hace años que no compro el Periódico de Catalunya, si acaso lo hojeo en un bar y me concentro en la sección de deportes y espectáculos, nada de editoriales ni opinión: desde hace mucho tiempo que los colores de impregnan su comentarios son tan claros y partidistas que son cuartillas de propaganda electoral. No hay más que ver las últimas portadas sobre la crisis del túnel del AVE, terrible. Una aclaración: no me parece mal que un diario tenga una visión particular de las cosas y haga bandera de ello, pero sí que me revienta que un periódico deje de informar para ceñirse a copiar los dictámenes de un partido político.
La notícia del secuestro de El Jueves me ha sorprendido muchísimo: puedo entender el enfado por representar al futuro Jefe de Estado en una actitud indecorosa (bueno, de alguna forma habrán salido sus dos hijos, ¿no?), si no le ha gustado para eso existen las demandas judiciales protegiendo la intimidad y esas cosas, lo que me sigue pareciendo medieval es que en este país siga habiendo gente que esté por encima del Bien y del Mal. No hace falta ir secuestrando revistas, creo. Eso, en otros países, recibe otro nombre. Pero bueno, me alegra que El Jueves haya recibido tanta publicidad gratuita, me han hecho pasar tantos buenos ratos (Tato, Dios Mio, El Maki, La parejita, Seguridá Sosial, Clara de Noche, etc) que merecen, como mínimo, 30 años más de vida.
Ayer vimos Harry Potter 5, oséase Harry Potter y la Orden del Fénix. Según mi parecer, muy por debajo de Harry Potter 4, por mucho que la vendan como "una película emocional". Se agradece la evolución de los personajes, el giro oscuro que toma la trama y las lecturas políticas que de ella se interpretan, pero lo que es a nivel de acción, Transformers me pareció mejor. Además, se abusa del recurso tipo "como no sé salir de esta situación, hago que aparezca, como por arte de magia, a alguien que salve a Harry de la muerte", así que mi opinión es que se trata de una película bastante decepcionante. Valoración: un 6 sobre 10. Por cierto, lo mejor fueron los trailers (El orfanato y Soy leyenda (nueva versión de El último hombre vivo", con Will Smith) y volver a un cine de esos de toda la vida, el Urgell.

domingo, 15 de julio de 2007

Cuestión de preferencias, supongo

Acabo de ver El Perfume, adaptación bastante fiel de la novela de Patrick Süskind. Tanto el uno como el otro me han dejado frío (primero la novela, hará cosa de 15 años, y admito que me salté -por aburridísima- la parte donde el asesino se esconde durante siete años en las montañas), así que no entraré en valoraciones varias. La película El Perfume, rodada en parte en Barcelona y Girona, me sirve como excusa para opinar sobre el rodaje de Woody Allen, que costará 1000.000 euros a la ciudad.
Sí, porque esa es la cantidad que el Ayuntamiento ha invertido en la película, o eso nos quieren vender. Dicen desde el Ayuntamiento que se (nos) hará una promoción inmejorable desde la película, un escaparate al mundo, promociones, bla bla bla. Posiblemente tener a Woody Allen aquí es bueno para la ciudad, pero me parece a todas luces excesivo pagar tanto dinero a un productor privado, cuando hay muchas otras cosas que mejorar: alumnos en barracones, falta de vivienda social, bibliotecas, más policía, más parkings gratuitos, calles pendientes de arreglar, etc etc. La lista es larga y estoy seguro que més de uno podrá aportar alguna idea. Por otro lado, me molesta también que el Ayuntamiento pague cuando la película está producida por Mediapro, que no está falto de dinero, que digamos. Y, si no, que se lo pregunten a los de la Sexta... Y sí, dicen que Barcelona recuperará el dinero una vez la película haya tenido más de 300.000 espectadores, aunque no dicen si esto pasará a nivel local, comarcal, estatal, mundial...
Aunque yo no me dedico al mundo del cine, creo que tengo motivos para dejar mi trabajo y estudiar cinematografía. En Barcelona pagan muuucho dinero por rodar en sus calles (y dan todas las facilidades del mundo), o eso parece. ¿Le pagarán lo mismo a Almodóvar o Amenábar si deciden rodar aqui? ¿O a Rafa Cortés y Alex Brendemühl? ¿O hay que apedillarse Allen o Spielberg? Más: si invito a Matt Harding para que baile en Plaça Catalunya, ¿también le pagaran? (total, lo colgará en youtube y lo verán miles y miles de personas, ¿no?).
Sigo con mi enfado: la semana pasada se decidió que, para rebajar los niveles de contaminación, a partir de ahora sólo se podrá conducir a una velocidad máxima de 80 km/h. Estoy seguro que algún que otro iluminado del Ayuntamiento o la Generalitat, en uno de esos viajes que todos pagamos y pocos disfrutan, vio que en Estockolmo o Helsinki o cualquier otra cuidad eso funcionaba, y que sería una manera de hacer ecología a nivel práctico. Bueno, creo hay otras maneras de ayudar el medio ambiente: ¿qué tal mejorar los transportes públicos? ¿O dar ayudas a los que quieran comprar coches ecológicos? ¿Concienciar a la gente que es mejor compartir coche? ¿...? Luego: por las mañanas y por las tardes es una utopía ir a esas velocidades, hay demasiado tráfico. Así que esta medida no beneficiará a nadie... bueno, igual sí a la Generalitat, que podrá seguir poniendo más radares y cobrar más dinero para enviar a sus acólitos a hacer turismo por el mundo y elaborar informes carísimos que sólo unos pocos leen y cuya utilidad es equiparable a la carta de exclusivísimos restaurantes.

lunes, 9 de julio de 2007

Heroes 1x23 y otras series

Este domingo acabamos de ver los tres últimos capítulos de la primera temporada de Heroes. Sin querer hacer ningún spoiler, simplemente decir que no llega al nivel de Prison Break, pero sí que logra mantener la tensión hasta (casi) el último momento. Tocará esperar hasta octubre para poder disfrutar de una segunda temporada que, por lo que parece, difícil lo tiene para superar el nivel de la primera.
Después de Heroes tocará lidiar con el fin de Anatomia de Grey, Mujeres desesperadas e, incluso, con Entre fantasmas, que ha perdido su toque lacrimógeno-pastel-final-feliz para profundizar un poquito más en la parte oscura de la vida (y la muerte). Para el verano nos esperan la tercera temporada de Medium y la primera de Jerichó, aunque aquí entra en juego el factor Telecinco, a saber: si no tiene la audiencia esperada la vamos a poner los martes a las 3 de la mañana, con el teletienda. También habrá que ver si Televisión Española se digna a poner la tercera temporada de Perdidos, mientras tanto, hoy he visto anunciado que los viernes, a las 22h, abrumarán a la audiencia con Corrupción en Miami, Alf o Las chicas de oro, entre otras series "clásicas" (por no decir que están pasadas de moda, vamos).

domingo, 8 de julio de 2007

Transformers y yo

Otro fin de semana de cine en cine, y otra vez dos películas de muy diferente carácter: Transformers y yo. Me quedo con la segunda, película que, después de haber acabado, sigue dándome qué pensar y me hace ver que hay mucho más de lo que parece en un principio. Vayamos por partes:
El viernes vimos Transformers, cuyo argumento se resume así: "Basada en la famosa línea de juguetes de Hasbro luego reconvertida en serie de TV. Un joven inadaptado descubre por casualidad una guerra secreta en nuestro planeta entre dos razas de androides gigantescos -los Autobots y los Decepticons- capaces de camuflarse entre nosotros como vehículos de todo tipo" (gracias Cinesa). Oséase: efectos especiales al por mayor (tantos que algunos no se aprecian), personajes planos y que incluso rayan lo ridículo, un guión terrible (frases del tipo "ahora eres un soldado, muchacho"), metraje excesivo y con un mensaje final pasteloso, a modo de epílogo, que pretende dar cierta relevancia a una historia que se olvida nada más salir del cine. Valoración: un 5,5 sobre 10 (eché de menos Armageddon, con eso lo digo todo). Nota: el precio de las entradas fue abusivo, 7 euros + 85 céntimos por haberlas comprado via Servicaixa. Casi 1400 de las antiguas pesetas.
Ayer sábado la propuesta fue yo, thriller rural que trata de "un pueblo en Mallorca. Un nuevo trabajador alemán. Una sospecha no verbalizada. Un trabajo que conservar. yo es la historia de un hombre que, sintiéndose acusado de algo que no ha hecho, trata de demostrar una inocencia que nadie cuestiona. Sus intentos por resolver esta situación le llevaran a confrontarse con el verdadero problema: él mismo" (gracias Verdi). Es una película lenta, detalle necesario para hacer partícipe al espectador del ambiente de tranquilidad (y opresión) que se vive en las zonas rurales, pero no por eso hay que imaginar que estamos viendo crecer la hierba (Woody Allen dixit). El desenlace final se va tejiendo desde el primer momento, cuando Hans llega al bar. Hans es el protagonista absoluto (inmenso Alex Brendemühl) y aparece en todas las escenas de la película, sin él esta historia no tendría sentido. Rodada en castellano, malloquín y alemán, hecho que remarca los problemas de comunicación, creo este puede ser el punto débil de la película, que la gente se quede con la parte amena de la historia. Valoración: un 8,5 sobre 10. Nota: parece increíble, pero a día de hoy aún hay gente que no solo no apaga su teléfono móvil, sino que intenta mantener una conversación. Terrible.

domingo, 1 de julio de 2007

28 semanas después

Después de Takeshi's tocaba propuesta de enmienda, y 28 días después ha resultado ser la perfecta herramienta para reconciliarme con el cine. Fuimos 6 personas a verla a los cines Lauren Universitat, y todos salimos convencidos de haber visto una excelente película de terror, de esas que te hacen estar en tensión, sudar y sentir los miedos de los personajes. Esta es la sinopsis: "Seis meses después de que el virus asolara Gran Bretaña, el ejército de los Estados Unidos declara que la guerra contra la infección ha sido ganada y que la reconstrucción del país puede dar comienzo. Con el regreso de una primera oleada de refugiados se produce la reunión de una familia que se vio separada por los terribles acontecimientos que se produjeron, pero uno de sus miembros porta, sin ser él consciente, un terrible secreto..." (gracias LaButaca).
28 semanas después es la secuela de 28 días después, extraña incursión de Danny Boyle (Trainspotting, La playa) en el cine de terror. A mi parecer, esta nueva versión da más miedo, supongo que debido, en parte, al tremendo trabajo realizado por el español Juan Carlos Fresnadillo (director de la, para mi, decepcionante Intacto) y su manera de dirigir las escenas más impactantes, cámara en mano. En la revista Fotogramas se explica que, por ejemplo, cuando se enfocaba la cámara a un infectado, ésta cogía sus características y se movía de forma nerviosa, intermitente. Este recurso, aunque sencillo, es bárbaro. Por lo demás, destacar que, aunque se trata de una película de "infectados" tipo zombis, las escenas gore no abundan... aunque cuando aparecen, es mejor apartar la vista. Finalmente, destacar la impactante banda sonora, sin ella la película sería otra. Valoración: un 9 sobre 10.