martes, 29 de mayo de 2007

Ejemplo de "poca feina": Matt Harding

Leo en la web de Asane que Matt Harding estará en Madrid el próximo 9 de junio y que bailará en la Plaza Mayor hacia las 3 de la tarde. Para quién no sepa quién es este Matt, simplemente decir que se trata de una persona que se dedica a bailar (bueno, eso se califica como baile, ¿no?) en diferentes partes del mundo, y que lo graba en video para colgarlo finalmente en el (maravilloso) Youtube. Y, además, patrocinado por una empresa de chicles, me parece. Creo que Matt es uno de los máximos exponentes de la poca feina, del saber vivir de su... ¿hobby?: unos coleccionan ceniceros, otros leen libros y otros se dedican a bailar por ciudades importantes del mundo. Psep. Claro que aqui, en España, muchos viven de la televisión como contertulios, sin ir más lejos...
Por cierto, eso de ir a ver al Matt ese un sábado de junio, a las 3 de la tarde, en el centro de Madrid, con el calor que hará, es (casi) peor que ser el propio protagonista. No sé, una afrenta así debería tener premio: ¿pagará unas cervecillas? ¿Regalará chicles? ¿Invitará a la gente a salir en su vídeo?

viernes, 25 de mayo de 2007

¿Dónde está Jordi?

Esta mañana, al coger el periódico ADN del bar de la esquina (por cierto, algún día escribiré sobre los diferentes periódicos gratuitos), he visto que el cartel electoral de Jordi Hereu (ese que parece hecho por algun con poca feina y un manual del paint) ocupaba tanto la portada como la contraportada del diario. En la cabecera se podía leer: "¿Dónde está Jordi?". Lo he tenido en mis manos (el cartel, el periódico lo sigo teniendo) hasta llegar al primer contenedor de papel, aunque me ha dado que pensar, sí.
Como sabreis, "Dónde está Jordi" remite directamente al archifamoso ¿Dónde está Wally?, "una serie de libros creada por el británico Martin Handford en 1987. Sin embargo, no se trata de libros de lectura, sino de un juego, consistente en encontrar a Wally en una imagen con decenas de detalles que despistan al lector. Para facilitar su labor, Wally siempre va vestido del mismo modo: jersey de rayas horizontales rojo y blanco, gafas, pantalón vaquero y un gorro de lana, también de rayas" (gracias Wikipedia). A mi entender, el problema del cartel está en que en más de una ocasión se ha utilizado este juego para desvirtuar a alguien (recuerdo el caso de "¿Dónde está Alfonso Guerra?", en relación a sus constantes ausencias del Congreso de los Diputados), y que la imagen divertida y desenfadada que se pretende dar al posible electorado queda marcada por un afán de no querer hacerse notar e, incluso, de ausencia. No me parece que sea lo más idóneo para alguien que aspira a seguir siendo alcalde de Barcelona.

miércoles, 23 de mayo de 2007

La categorización del correo en gmail

Para la asignatura de "Gramática descriptiva de la lengua española" he tenido que leerme diferentes artículos relacionados con la materia, por ejemplo Las categorias gramaticales. Relaciones y diferencias de Ignacio Bosque o Cuestiones de sintaxis española. El verbo, de Francisco Marsá. Psep. De todas formas, hay un artículo cuyas aplicaciones van más allá del mero hecho lingüístico (si por lingüística entendemos todo lo relacionado con el estudio de la lengua), se trata de La categorización, de Jose María Cuenca y Joseph Hilferty y que, por tanto, ha despertado cierto interés en mi.
Este artículo apareció como segundo capítulo de un ensayo publicado en 1999, Introducción a la lingüística cognitiva. ¿Y qué es lo que ha despertado mi interés? Para no hacer de este post algo soberanemante aburrido, explicaré solamente que en el artículo se explica la teoría de los prototipos y del nivel básico, sistemas de organización cognitiva para aprehender la realidad. Dentro de las pertinentes explicaciones, los autores comentan que en la categorización las diferentes categorías no puede ser cerrada, poniéndose como ejemplo la organización de los colores: ¿dónde acaba el azul y empieza el verde? Según se puede leer, este concepto es bastante novedoso (de los años 70, me parece), y dió un giro bastante grande en lo que a la comprensión de la organización de la mente se refiere.
Recuerdo que mi amigo Emeshing, cuando me invitó a participar en gmail, me explicó que una de las ventajas era que no existian carpetas, sino "etiquetas", lo que facilitaba enormemente la búsqueda de correos y su archivado. Y sí, tenía (y tiene, vamos) toda la razón. Veamos un caso práctico: recibo un correo invitándome al cine (es una indirecta, jeje): con el Outlook o el Lotus Notes estaría obligado a categorizarlo en una sola carpeta ("emeshing"), y si quisiera ponerla en otra ("pendientes"), debería realizar una copia, lo que provocaría diferentes problemas: duplicidad, confusión... El gmail, en cambio, mantiene siempre los correos en la carpeta "All documents", pero permite marcar los correos con diferentes etiquetas, por ejemplo, "emeshing" o "pendientes". El concepto es idéntico a la categorización: al igual que el chocolate no tiene que ser siempre negro ni estar servido en una taza, un correo electrónico no tiene que ser sólo de una carpeta en concreto.
Es sorprendente hasta dónde pueden llegar los usos prácticos de los que aprendemos en clase...

martes, 22 de mayo de 2007

4 libros

El sábado, aprovechando que estuve en Diagonal Mar, pasé por el FNAC para renovar mi "Welcome Pack". Como sabeis, la oferta de bienvenida incluye un 4x3 en libros, cds y dvds , así que no aguanté la tentación y acabé por comprarme cuatro novelas:
Soldados de Salamina, de Javier Cercas: ya lo había leído, pero es de esas novelas a las que, de vez en cuando, hay que echar un vistazo. Por cierto, la primera vez que escuché a Cercas me pareció un tipo bastante frío y pedante... pero tengo que reconocer que las dos novelas que me he leído de él (Soldados... y La velocidad de la luz) son soberbias.
La hojarasca, de Gabriel García Márquez: es uno de las pocas novelas que me quedan por leer de este grandísimo escritor. El argumento: es la historia del entierro de un hombre, un médico misterioso y odiado, al que sus vecinos quieren dejar insepulto. De aquí a Antígona hay menos de un paso...
El premio, de Manuel Vázquez Montalbán: estos últimos tres años leyendo casi exclusivamente novela policiaca y aún no había cogido ningún Carvalho, todo un clásico de este género. Por cierto, del mismo autor os recomiendo la lectura de La Aznaridad: por el imperio hacia Dios, o por Dios hacia el imperio, un interesantísimo ensayo sobre los 8 años de gobierno de Aznar desde la oscuridad de izquierdas de la época de Almunia y Paco Frutos.
Los crímenes de Oxford, de Guillermo Martínez: es otra novela de misterio (galardonada con el Premio Planeta Argentina), que he comprado básicamente porque acaban de rodar la película, con Elijah Wood y Leonor Watling como protagonistas y Álex de la Iglesia como director. Detalle no muy literario, que digamos... pero igual de válido, jeje.

lunes, 21 de mayo de 2007

Zodiac

Otra manera de refugiarse del estress es ir al cine, por ejemplo, y eso es lo que hicimos el sábado pasado. La película elegida fue Zodiac, dirigida por David Fincher e interpretada por Robert Downey Jr y Jake Gyllenhall, entre otros. La trama: "Basado en la historia real, Zodiac relata cómo un asesino en serie aterrorizó al área de la Bahía de San Francisco y se burló de las autoridades en cuatro jurisdicciones con sus claves y sus cartas durante décadas. Dar caza al cazador se convertiría en una obsesión para cuatro hombres, una obsesión que los convertiría en fantasmas de lo que eran antes, sus vidas construidas y destruidas por el innumerable rastro de pistas del asesino" (gracias labutaca.net).
Mi opinión: se trata de una excelente película de investigación, en la que confluyen tanto los esfuerzos policiales como los periodísticos para descubrir al asesino en serie más desconocido y escurridizo de la historia de los EEUU. No es una película tipo Seven, por ejemplo, supongo que por aqui vendrá la gran desilusión (o decepción) de un público que, guiado por los trailers y la publicidad, se esperaba algo más de emoción. Pero no, apenas hay sangre, todo se base en ver hasta que punto se obsesionan con el asesino y si, finalmente, logran detenerle. Eso sí, son algo más de dos horas y media de metraje, no se notan en absoluto, en ningún momento tuve sensación de que se hacía larga.
La anécdota: detrás nuestro se situó un grupo de jubilados y jubiladas que, aunque intentaron contenerse (lo sé), a veces las ganas les pudieron, y comentaron en voz alta la película... durante la proyección. Psep. Valoración de la película: un 8,5 sobre 10.

domingo, 20 de mayo de 2007

El bar del Teatreneu

Antes de ver al Cansancio, decidimos tomar un tentenpié en el bar del Teatreneu: estuvimos allí la primera vez que vimos el espectáculo, la cosa no estuvo mal, sinceramente. A pesar de que un compañero insistió en ir al bar de enfrente (“vale lo mismo y nos atenderán mejor”, decía), hicimos caso omiso (luego tuve que pagarle una cerveza, una manera vil de pedir perdón, jeje). En fin... como no atendían en la terraza (podría ser comprensible, pero deberían indicarlo mediante algún cartel, la telepatía no está al orden del día), nos acercamos a la barra a pedir y, a pesar de que sólo habían dos chicos hablando con las camareras, no nos atendieron hasta pasados dos minutos (aprox). Al final nos sentamos dentro del local, como éramos muchos, nos obligaron a sentarnos en mesas separadas (admito que nos lo advirtieron... de no muy buenas maneras). 20 minutos antes del inicio del monólogo pedimos la cuenta: diez minutos más tarde la tuve que recoger en la barra y, oh sorpresa, estaba unificada, como si hubiéramos estado todos en una sola mesa. Teníamos prisa y, por lo tanto, no era el momento de ponerse a discutir (“es que así me va mejor”, dijo la camarera – me pregunto si hace lo mismo con dos mesas que no se conocen), así que al final tuvimos que pasar cuentas en la barra del bar, mientras apurábamos el tiempo (tic tac tic tac) antes de entrar corriendo en la sala.

Un desastre, vamos... aunque podría haber sido peor, lo admito: “las pizzetas” que comimos estaban regulares, por ejemplo. Que quede claro: no volveremos.

El Cansancio

Nada mejor que unas risas para olvidarse del trabajo y, en mi caso, del inminente examen del próximo lunes. Eso es lo que hicimos el viernes pasado, fuimos a ver el espectáculo de El Cansancio en el Teatreneu de Barcelona. Se trata de un monólogo de Berto Romero en el que, con muchísimo sentido del humor, hilvana recuerdos y vivencias con el aburdo cotidiano que nos rodea. Y qué quereis qué os diga, es un espectáculo muy recomendable, la verdad que no hay que perderse. Ha sido la tercera vez que he visto y ya os puedo decir que, muy posiblemente, repetiré.

Dejando de lado el patético y maleducado servicio de bar (del que hablaré en el siguiente post), todo fue a pedir de boca: recogimos sin problemas las entradas que habíamos comprado mediante atrapalo.com y, a las 22:00 horas, con una puntualidad (casi) inaudita, empezó el espectáculo. Durante los 90 minutos que duró no paramos de reír y de disfrutar con las ocurrencias de Berto, algo muy gratificante... teniendo en cuenta los días que corren. Son muchos los chistes y sketches que recuerdo con una sonrisa: Jesús y los Apóstoles, la escritura automática de los médicos o el “Chocho, te a comer hasta las gomillas de las bragas”, por ejemplo. No vale la pena que intente explicarlos o hacer un resumen: hay que ir a verlo.

De todas formas, la mayor satisfacción es ver la cara de los asistentes después del monólogo: se percibe una percepción general de bienestar, de haberlo pasado bien, de estar contento. Y eso, en nuestro caso, a pesar de haber pasado muchísimo calor en una sala repleta de gente donde no funcionaba el aire acondicionado, es mucho.

miércoles, 16 de mayo de 2007

Sobre el Factor X

El domingo pasado se estrenó en Cuatro un uso extendido (parafraseando a mi profesor de Gramática descriptiva) de Operación Triunfo: el Factor X, que se remite al hecho de tener algo que haga especial al artista. Las diferencias con el programa de Tele 5 no son sólo de concepto (se buscan tanto solistas como conjuntos, la franja de edad es más amplia, etc), también hay que buscarlas en la función del jurado.
Supongo que se ha aprovechado el tirón del cada-vez-más-desprestigiado Risto Mejide (¿qué hace él un sábado, a las 12 de la noche, en un programa de Antena 3 con Juan Y Medio?): es un jurado duro, estricto, severo y sincero, que no duda en destapar las vergüenzas de los candidatos, a veces incluso de malas maneras. Eso sí, los tres jueces (Jorge Flo, Eva Perales y Miqui Puig) son bastante ambiguos dependiendo del momento: por ejemplo, si es Eva la que saca a relucir su mal genio, es igual Miqui quién le para los pies y demuestra (cierta) piedad con el candidato. O a la inversa. Oséase: es difícil cogerles manía a nivel individual, pero no a nivel de grupo.
Veremos cómo evoluciona el programa, de momento sólo ha conseguido que retrasen House o Anatomía de Grey, por ejemplo... lo que me permite disfrutar sin pausas de Cámara Café, jeje. Por cierto, si siguen igual, Cámara Café acabará como Los Simpsons: con tanta repetición de los gags uno verá los primeros 30 segundos y dirá "Hm, ese ya lo he visto"... Y de Simpsons sólo hay uno.

lunes, 14 de mayo de 2007

Un restaurante y un apunte

El restaurante:
Otro que añadir a la lista de "comer excelentemente a un precio justo" (que no barato): El cafetí. Fuimos el sábado pasado por la noche y comimos estupendamente. nada que objetar... excepto la situación física, justo al lado de la calle Robadors, una de las pocas calles de Barcelona en las que es preferible no meterse. Pero nada, uno entra por la Rambla del Raval y problema solucionado. Los otros restaurantes son Can Bonay ( Peratallada) y Can Flores (Blanes).
El apunte:
Hoy ha aparecido en el diario gratuito ADN un excelentísimo artículo sobre la serie Cuenta atrás. Muy recomendable.

sábado, 12 de mayo de 2007

15 minutos de Corso

Diversos problemas informáticos me han hecho posponer mi comentario sobre Cuenta atrás, presumiblemente la última serie de Dani Martín, el líder y cantante del famoso grupo El canto del loco. La serie se estrenó el martes pasado en Cuatro, justo después de House, así que, de entrada, se puede intuir cierto proteccionismo y mimo. El documental propagandístico que se emitió hacia las 22h y la exageradísima publicidad de El Pais lo confirmaron, así que me dije "venga, vamos a ver qué tal".
Bueno, aguanté 15 minutos de Corso. Y por lo que comentamos al día siguiente en el trabajo, no fuí el único que decidió ir a dormir antes de lo previsto, aunque he visto que la audiencia respondió afirmativamente otorgándole con un 18,2% de share, algo menos que House, que obtuvo un estupendo 19,9% (gracias formulatv.com). ¿Por qué no aguanté más tiempo? Básicamente por Corso (Dani Martin lo hace bien, nada que objetar), pero el personaje me parece tan típico y tópico que me recordó a los cómics de Roberto Alcázar y Pedrín. Digamos que Corso cumple con todos los clichés que se le piden a un personaje que debe ser especial: guaperas, ligón e infiel, pero enamorado de su compañera; compañero de sus compañeros, es un buen jefe que nunca quiso serlo (mítica escena en la que su valedor le recuerda todo lo que ha hecho por él, y Corso responde con un "yo nunca te he pedido nada, Vázquez", sin mirarle a la cara); es valiente y no duda en ponerse en peligro si así salva a un inocente: una especie de John McLane (La jungla de cristal) en versión castiza, vamos. Por lo demás, os recomiendo la lectura del descodificador de El Mundo, tan crítica como divertida.

lunes, 7 de mayo de 2007

Sin lectura

Hace tiempo que no escribo sobre mis lecturas, no porque no me apetezca, sino porque estoy en la fase "¡catxis!-sólo-faltan-24-días-para-el-examen-final". No dispongo de tiempo libre para leer, snif, ya recuperaré el tiempo perdido a partir de junio. Esto no significa que no tenga cosas pendientes de leer. En la estantaría me esperan, entre otros, Anti Moa, de Alberto Reig Tapia, Las pequeñas memorias, de Jose Saramago, Kiss Kiss y Someone like you, ambas de Roald Dahl. Ahora toca entender para qué narices sirven los nombres, los verbos y los adjetivos, para aprobar los exámenes de los días 21 y 31 de mayo.
Soy de los que piensan que los libros deben llamarte, que son ellos los que te escogen a tí: es posible que un libro espere pacientemente a ser leído durante algunos años. Por ejemplo, he intentado leer unas cuantas veces Conversación en la catedral, de Mario Vargas Llosa, o Els pótols místics, de Jack Kerouac, pero nada, no paso de la página 4. Será cuestión de ir probando...

domingo, 6 de mayo de 2007

Norah Jones en Barcelona

El jueves pasado leí en el periódico Avui que las entradas para el concierto de Norah Jones ya estaban a la venta. Norah Jones es una de mis cantantes favoritas, así que creo que valdrá la pena gastarse parte del sueldo en verla en directo. No me lo pienso dos veces y accedo a Servicaixa, busco por fecha el concierto y... me quedo helado al ver el precio de las entradas: desde 44,50 hasta 72,50 euros.
No será tan caro como ver a Barbara Streissand en Londres, of course, pero me parece abusivo pagar casi 7000 de las antiguas pesetas para escuchar el concierto desde el gallinero. Por ese precio me compro los tres discos de Norah Jones, algún que otro DVD suyo y seguro que me sobra para camisetas o tazas. Y si lo compro todo en el FNAC me dan puntos y me llevo algo de regalo, jeje. Así que gracias, pero va a ser que no.

sábado, 5 de mayo de 2007

Spiderman 3

Ir a ver una película el día de su estreno tiene sus ventajas e inconvenientes: eres de los primeros en verla y en poder opinar, aunque, por otro lado, a veces el sacrificio de aguantar a mucha gente con sus palomitas, coca-colas y comentarios no vale la pena, como ha sido el caso de Spiderman 3. Lástima.
El argumento: "Peter Parker ha conseguido finalmente equilibrar la balanza entre su devoción a M.J. y sus deberes como superhéroe. Pero una tormenta se avecina en el horizonte. Cuando su traje se transforma de repente, convirtiéndose en negro y potenciando sus poderes, también transforma a Peter. Bajo la influencia del traje, aparecen el orgullo y el exceso de confianza de Peter y empieza a dejar de lado a los que más se preocupan por él. Aunque dos de los más temidos villanos, Hombre de Arena y Venom, consiguen un poder sin parangón y sed de castigo, la mayor batalla de Peter es contra si mismo. Spider-Man tendrá que volver a descubrir la compasión que lo convierte en lo que es: un héroe" (gracias yahoo).
Sin destripar el final (¿sorpresa?), sólo puedo decir que Spiderman 3 decepciona en las escenas de lucha (exceptuando la primera contra el Duende Verde 2), que más que negro se tiñe de tonos pastel y que se pierde en una moralidad supérflua, lastrando así un metraje algo excesivo (130 minutos, aprox). El argumento es endeble, con situaciones que rozan lo risible y unos giros demasiado inversemblantes... incluso en un mundo con Spidermans y Hombres de Arena. ¿Lo mejor de la película? El trailer de Shrek Tercero.
Valoración: un 5,5 sobre 10... y sólo gracias a los efectos especiales.

jueves, 3 de mayo de 2007

The Dark

Creo que hay tres tipos de películas malas: aquellas que parecen malas a propósito, que despiertan más de una sonrisa, como Alone in the dark o Más de mil cámaras velan por tu seguridad (añado el link de la crítica de cinecutre, imprescindible) por ejemplo. Luego están las que técnicamente son perfectas, pero que a mi me pusieron de muy mala leche: con Matrix Revolutions me sentí directamente estafado. Finalmente están las películas que nunca debieron ser concebidas, escritas o rodadas, que no despiertan compasión alguna. ¿Ejemplos? Wicker Man o The Dark.
The Dark trata de una mujer divorciada que, a raíz de un trágico incidente (que sólo descubrimos al final y que, por cierto, no tiene relevencia alguna con la trama, aunque debería ser así - o no), decide llevar a su hija a ver a su padre en un remoto lugar en la costa de Irlanda. En esa comarca se esconde un oscuro pasado que retorna con la desaparición de la hija. Sí, porque la hija desaparece, los divorciados padres la buscan y sólo la madre intuye donde puede estar: en un lugar entre la vida y la muerte, de donde se puede volver sí ha habido un sacrificio anterior. "Uno de los vivos por uno de los muertos", decía el slogan de la película.
Reviso lo que he escrito y pienso "hm, podría salir una película interesante". Pero no. The Dark es cúmulo de despropósitos: con actores muy poco creíbles y un guión incoherente y lleno de trampas, poca cosa se puede esperar. Hay tantos errores que no entiendo cómo pudo ser rodada. No sé, tengo entendido que Darkness, de Jaume Balagueró, se rodó a toda prisa y que tuvieron que emplearse a fondo en la sala de montaje para arreglar el desaguisado, añadiendo efectos especiales y rodando, luego, nuevas escenas. ¿No podían haber hecho lo mismo aqui? Me parece que, que no valía la pena...