lunes, 31 de diciembre de 2007

Mis lecturas del 2007

Estas han sido las novelas que he leído durante este 2007. Mi objetivo para el año que viene vuelven a ser 35 libros, ya que no he logrado superar esa marca que me había propuesto para estos últimos 365 días. Por otro lado, quisiera felicitar a Emeshing y Roenick que sí han logrado sus objetivos: 24 y 1 libro, respectivamente.

01. Asesinato en la convención (Isaac Asimov)
02. El rey de los pleitos (John Grisham)
03. El juego de Ender (Orson Scott Card)
04. El monasterio encantado (Robert van Gulik)
05. El crim de l'escriptor cansat (Joan Lluís Lluís)
06. La perla del emperador (Robert van Gulik)
07. Esmorzar al Tiffany's (Truman Capote)
08. Un món feliç (Aldous Huxley)
09. Una noche de perros (Hugh Laurie)
10. El pabellón rojo (Robert van Gulik)
11. La sangre de los inocentes (Julia Navarro)
12. Mauricio o las elecciones primarias (Eduardo Mendoza)
13. El templo del fantasma (Robert van Gulik)
14. La cena secreta (Javier Serra)
15. Mindscan (Robert J. Sawyer)
16. Pasaje al paraíso (Michael Connelly)
17. El último detective (Robert Crais)
18. Los crímenes de Oxford (Guillermo Martínez)
19. La ciudad sin tiempo (Enrique Moriel)
20. Si menges una llimona sense fer ganyotes (Sergi Pàmies)
21. Tokio Blues - Norwegian Wood (Haruki Murakami)
22. Ensayo sobre la ceguera (José Saramago)
23. Luna de papel (Andrea Camillieri)
24. Tres cuentos chinos (Robert van Gulik)
25. Perfil asesino (John Connolly)
26. Hielo negro (Michel Connelly)
27. El hombre que era Jueves (G.K. Chesterton)
28. La conspiración del templo (Peter Harris)
29. Secretos de alcoba de los grandes chefs (Irvine Welsch)
30. El ángel negro (John Connolly)
31. Ciudad de huesos (Michael Connelly)
32. Recursos humanos (Antonio Ortuño)
33. La historiadora (Elizabeth Kustova)

Y para acabar bien el año, un vídeo "literario" de los Beatles, Paperback writer:

domingo, 30 de diciembre de 2007

La historiadora

Dos días de reposo en casa debido a un incipiente resfriado ha conseguido que Recursos humanos no sea mi última lectura del año, sino La historiadora, de Elizabeth Kustova, una nueva vuelta de tuerca sobre el mito de Drácula. Este es el resumen: "Durante años, Paul fue incapaz de contarle a su hija la verdad sobre la obsesión que ha guiado su vida. Ahora, entre sus papeles, ella descubre una historia que comenzó con la extraña desaparición del mentor de Paul, el profesor Rossi. Tras las huellas de su querido maestro, Paul recorrió antiguas bibliotecas en Estambul, monasterios en ruinas en Rumania, remotas aldeas en Bulgaria... Cuanto más se acerca a Rossi, más se aproxima también a un misterio que aterrorizó incluso a los poderosos sultanes otomanos, y que aún hace temblar a los campesinos de Europa del Este. Un misterio que ha dejado un rastro sangriento en manuscritos, viejos libros y canciones susurradas al oído. Para Paul y su hija llegar al final de la búsqueda puede significar un destino mucho peor que la muerte. Porque a cada paso que dan, se convencen más de que él les está esperando. Y en sus corazones, retumba una pregunta angustiosa... ¿Es posible que la tumba de Vlad El Emplador esconda algo más que el cuerpo de un asesino legendario?" (gracias FNAC). Pues eso.

Me esperaba más de esta extensa novela (más de 650 páginas), me la habían recomendado diversas personas de diferente índole que pensé que no podía tratarse de una coincidencia. Así que igual soy yo el que, como en el caso e G.K. Chesterton y su El hombre que era Jueves, no he acabado de cogerle el truco a la historia. Se me ha hecho demasido larga, creo que sus largas y detalladas descripciones de los muchísimos lugares donde transcurre la acción no hace más que lastrar una trama que, ya de por sí, no puede acortarse: se entretejen diversos niveles de historia (el padre que busca a su profesor; la hija que busca a su padre) que, además, se van uniendo, mediante flash-backs de cartas cada vez más inverosímiles, con otras historias acontecidas en el pasado. A esto hay que añadirle las constantes y abrumadoras lecciones de historia, son tantas que uno termina por olvidarlas cuando pasa la hoja. Sobre los personajes no hay mucho que decir: son casi tan planos, fríos y previsibles como los de Dan Brown. Incluso el temible Vlad parece una imitación del Drácula de Francis Ford Coppola. Lástima.

Lo mejor de La historiadora es el montaje de todas las historias, cómo se entremezclan y se va pausando la acción para llegar al punto álgido del penúltimo capítulo (epílogo aparte), aunque, por otro lado, en algunos momentos la narradora nos hace creer que lo haya montado como un informe o un trabajo académico, lo que remarca la distancia con la que debe enfrentarse el lector. Valoración: 6,5 sobre 10.

Ahora me esperan Michael Connelly y su Llamada perdida, una buena manera de empezar el 2008. Seguro.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Después de "Once"

Leo en la revista Fotogramas que el próximo 4 de enero se estrena Across the universe, un musical con canciones de los Beatles. Una vez haya visto Once (recomiendo la crítica de Roenick), espero no haberme cansado de musicales y me apetezca ver Across..., tiene buena pinta. Lo más seguro es que no deje de ser una historia de amor con final feliz, pero, qué narices: ¡son los putos Beatles! (como diría Irvine Welsh)

Aqui, el trailer (en inglés):

viernes, 28 de diciembre de 2007

Recursos humanos

Es gratificante haber finalizado mi año literario con Recursos humanos, de Antonio Ortuño, ya que dudo mucho que logre acabar las 200 páginas que me faltan de La historiadora, de Elizabeth Kustova. Si en mi primera novela del 2007 Isaac Asimov hablaba, con mesura y de forma parcialmente encubierta (sólo los verdaderos aficionados a la ciencia-ficción pueden descubrir quién es quién de ese mundo literario) de sus compañeros de profesión, en Recursos humanos encontramos una sangrante radiografía del mundo laboral y empresarial, donde difícilmente se asciende a través del Bien (el gerente es un enchufado, por ejemplo), sino a través del dolor, la humillación, la sumisión e, incluso, la sangre: como bien explica el protagonista, Gabriel Lynch, "esta es la historia de mi odio".

"Enfrentado a una vida miserable como empleado de una empresa, Gabriel Lynch decide rebelarse. Sus odios no tendrán otro objetivo que Constantino, su jefe, el perfecto caballerete empresarial que le ganó el puesto y la mujer. Sin embargo, para que su alzamiento resulte efectivo, el apocalíptico y lenguaraz Lynch tendrá que enfrentarse a su carencia casi total de recursos, pasados y presentes, y a su proverbial mala fortuna, reverso exacto de la suerte que parece acompañar cada movimiento de su enemigo. Esta es la historia de una guerrilla de un solo hombre, de un gerente que seduce mujeres con chistes sobre su digestión y de dos chicas, una de Recursos Humanos y otra de Finanzas, entendidas como objetivos políticos. A través de estas páginas, el lector se topará, a grandes golpes de estilo, con una ácida exploración del mundo pesadillesco de la oficina y una mirada irónica y feroz sobre las relaciones entre jefes, empleados y desempleados, de la mano de un narrador mayor en la nueva literatura iberoamericana".

Destacaré el uso del lenguaje, muy importante para ver y entender la evolución de los personajes principales, sobre todo de Gabriel Lynch, el protagonista y narrador de gran parte de la historia: aunque en ningún momento deja de ser una persona amargada, sarcástica y cruel, poco a poco empieza a ser consciente de sus posibilidades para ascender (con sangre y fuego) en la jerarquía empresarial. Es un personaje tan odioso como sincero, no debería haber motivo alguno para que el lector sientiese algún tipo de afecto o simpatía hacia él... ¿O sí? Por otro lado, el hecho de que la narración esté estructurada en párrafos o minicapítulos bastante breves (excepto en contadas ocasiones) otorga fluidez a la historia, además de permitir constantes saltos temporales en el trascurrir de la acción. El único "pero" lo pondría en la exageración de algunas de las situaciones (por ejemplo, en la descripción del taller), lo que confiere cierto aire de irrealidad a la trama: en algunos momentos uno tiene la sensación de encontrarse en una empresa cruce del imaginario de Franz Kafka y las canciones de Marilyn Manson. Aunque, una vez acabado el magistral último capítulo, eso ya da igual. Valoración de la novela: un 8 sobre 10.

Como curiosidad, buscando en internet información sobre esta novela, me he topado con uno de los tres blogs del propio Antonio Ortuño. No hay actualizaciones desde el pasado 30 de abril, por eso.

martes, 25 de diciembre de 2007

¡Feliz Navidad!

Catxis, un poco más y me olvido de felicitar las navidades... Iba a poner un video con algún villancico en versión punk, pero al final me he decantado por esta canción de Seven seconds of love, Ninja: rezuma felicidad por todos los lados.


¡Feliz Navidad! Bon nadal! Frohe Weihnachten!

Regalos literarios

Estas navidades, entre otras cosas, me han regalado libros, lo que siempre es de agradecer. Estas han sido las lecturas escogidas, con ellas abriré el año literario 2008:

Mi madre me ha obsequiado con la Cocina para novatos - Más allá del bocadillo de chóped, de Laura Donada, donde, según se puede leer en la contraportada, se pueden encontrar "más de 150 preparaciones bien explicaditas y por sus pasos, con humor y en un lenguaje claro y sencillo". Ya no tengo excusas para no ayudar en la elaboración de la cena de fin de año, ¡oh cielos!

Luego, Emeshing quiere que recupere la fe en Haruki Murakami, me ha sorprendido con Al sur de la frontera, al oeste del sol, donde "Hajime, el narrador, nació «la primera semana del primer mes del primer año de la segunda mitad del siglo XX», una fecha singular, como su nombre: «Principio» en japonés. Sin embargo, le marcó mucho más el hecho de ser hijo único, porque en las demás familias, si no eran dos hermanos, eran tres; si no eran tres, eran dos. De ahí que su mejor amiga de la infancia fuera otra hija única, Shimamoto, con la que compartió secretos y aficiones hasta que, tras la escuela primaria, perdieron el contacto. Muchos años después, Hajime, que vive una existencia relativamente feliz se reencuentra con Shimamoto. La atracción renace. Y Hajime, obsesionado, parece dispuesto a dejarlo todo por ella" (gracias FNAC).

Finalmente, Mónica ha seguido mis consejos y me ha regalado Llamada perdida, de Michael Connelly, una novela policiaca sin el prototípico detective Harry Bosch, sino con Pierce, "un investigador de informática molecular volcado en un estudio que podría revolucionar el mundo de la medicina. Su obsesiva dedicación al trabajo ha repercutido en su vida privada, dando al traste con su relación de pareja. Tras abandonar la vivienda que compartía con su mujer, Pierce se instala en un nuevo apartamento con vistas a la playa de Santa Mónica".

sábado, 22 de diciembre de 2007

El año literario

A pesar de que aún quedan 8 días para acabar el año, no creo que llegue a las 35 lecturas previstas, aunque me quedaré bastante cerca: hasta el momento he finalizado 31 libros, dejando 4 (Mercado de espejismos, El premio, Paradies verloren y La hojarasca) como inacabados, los dos primeros de forma justificadísima. Con un poco de suerte logro finalizar antes del próximo día 1 también Recursos humanos y La historiadora, dos libros que no superarán mis lecturas mejor valoradas.
Gracias a Isaac Asimov o Antonio Ortuño, entre otros, he ido descubriendo a un sinfín de personajes que, de alguna forma u otra, han amenizado mis trayectos en autobús o metro (hasta abril), haciéndome descubrir formas de vida, tribulaciones y costumbres, entreteniéndome y haciéndome partícipe de sus vidas. Reconozco que muchas de mis lecturas han sido de temática policiaca, son las que más me entretienen y distraen de la realidad cotidiana. Supongo que en este aspecto soy lo contrario a Ciorán, quién, según leí una vez, no leía nunca ficción, ya que la realidad le parecía ya lo suficientemente interesante.
En resumen: destacar que me han maravillado la ingenua tristeza de Esmorzar al Tiffany's de Truman Capote y las sórdidos historias de John Connolly, de lo mejor que he leído en los últimos tiempos. Le siguen muy de cerca Sergi Pàmies y Eduardo Mendoza, aunque éstos, en ningún caso, han llegado a emocionarme ni descolocarme como los otros dos. Lamentablemente, han habido más decepciones que alegrías: Julia Navarro, Javier Serra, Felipe Benitez Reyes, Haruki Marukami y Peter Harris, por ejemplo, han hecho de la lectura casi una obligación, con el agravante de haber esperado algo mejor. Con estos ya puedo decir que no habrá relectura, ni siquiera un intento de aproximación.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Chándal

Este vídeo, que me trae excelentes recuerdos, está extraído de La Apoteosis necia, el espectáculo de El Cansancio, uno de los más divertidos que recuerdo: de hecho, lo he visto ya en tres ocasiones... y seguramente no tardaré en repetir.

The Pinker Tones (en directo)

A la espera que se publique el nuevo disco de los Pinker Tones (¿febrero? ¿marzo?), en Youtube se pueden encontrar videos como éste, un buen ejemplo de lo que han sido sus conciertos. En acústico también suenan muy bien.

Ciudad de huesos

Comenté en un post anterior que mi intención era acabar de leer de La historiadora, pero me equivoqué: al devolver en la biblioteca El ángel negro, no aguanté la tentación de pasar por las estanterias: entonces vi que Ciudad de huesos, novela policiaca de Michael Connelly, estaba disponible. Así que me lo llevé a casa, pensado que tendría lectura para una semana. Otro error: debido a un pequeño imprevisto informático familiar, tuve que desplazarme con el autobús por el centro de Barcelona, lo que ya de por sí implica paciencia, pero si además se le añade unas cuantas (muchas) gotas de agua, el resultado acaba siendo que leí más de 200 páginas.

¿Qué podemos encontrar en Ciudad de huesos? "En un área próxima a Hollywood aparece el esqueleto de un niño que fue asesinado y enterrado en esa zona veinte años atrás, tras haber sufrido malos tratos físicos. El suceso conmociona a la ciudad y despierta el interés de Harry Bosch, que evoca de ese modo su infancia en el orfanato. Aunque esos recuerdos puedan acarrearle consecuencias personales difícilmente previsibles, el detective decide seguir con la investigación hasta el final" (gracias FNAC). Nada del otro mundo, vamos, sobretodo si uno ha leído más de una novela sobre el rigoroso y previsible detective Harry Bosch. Pero como lo cortés no quita lo valiente, eso no implica que la trama sea interesante (engancha directamente al lector) y creíble y que la resolución del misterio sea bastante coherente. Pasa lo mismo que con las películas de Woody Allen, uno sabe lo que va a ver, las sorpresas suelen ser mínimas. Así pues, valoración: un 7 sobre 10. Sigo pensando que Hielo negro es la mejor novela que he leído de Michael Connelly, aunque ésta le va a la zaga. De ahí que tengan la misma puntuación.

Curiosidad: buscando por internet he encontrado una página muy completa sobre la novela policiaca: La gangsterera nueva. Si os interesan sus comentarios sobre Michael Connelly y su Harry Bosch, simplemente picad aqui.

martes, 18 de diciembre de 2007

Sobre los dichosos 210 euros

Comentaba Piluky hace ya unas semanas que su casera había decidido subirle el precio del alquiler 210 euros, ya que su inquilina tenía pensado pedir la ayuda del ministerio de la Chacón. A esta previsible reacción de la propietaria, quiero agregar otra historia: un compañero de la oficina ha tenido la suerte que la tía de su pareja les alquile un piso, después de una larga e infractuosa búsqueda por la ciudad. Ahora que por fin parece que se aclara su futuro, no pueden acceder a las ayudas del Gobierno. Por un lado, ella es familiar directa de la propietaria y, por el otro, él supera la barrera de los 29 años: que, además, tenga un hijo, una pensión que pagar y un sueldo por debajo de los 1000 euros no es suficiente para que la Chacón les eche una mano. Se buscarán la vida por otro lado, qué remedio, lo que demuestra que estos dichosos 210 euros no llegarán a muchos sitios donde son necesarios. Brr.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Sedlec (más sobre El ángel negro)

En relación al comentario anterior sobre la última novela que he leído, El ángel negro, adjunto un vídeo en el que el propio John Connolly muestra de dónde surgió la idea para escribirlo, el osario de Sedlec, "una pequeña capilla cristiana situada bajo la Iglesia del Cementerio de Todos los Santos, está en un suburbio de Kutná Hora, en la República Checa. El osario contiene aproximadamente 40.000 esqueletos humanos, colocados artísticamente para formar la decoración y el mobiliario de la capilla" (gracias Wikipedia). Sé que también puede verse en el link que añadí en el comentario, pero aqui la imagen es más nítida y, por tanto, bastante más tenebrosa. Sólo añadiré una cosa más: a mi no me vereis allí pasando unas vacaciones.


Nota: Aunque el vídeo está en inglés, se entiende bastante bien. La traducción la encontrareis en el video de la Editorial Tusquets.

viernes, 14 de diciembre de 2007

El ángel negro

He terminado mucho antes de lo previsto la lectura de El ángel negro; es lo que les pasa a los libros excelentes: una vez se agarran es difícil dejarlos otra vez en la mesita de noche, en la mesa de centro o en la mochila. No hay más remedio que seguir leyendo para descubrir cómo acabará todo. Este ha sido mi tercer acercamiento al detective Charlie Parker después de Todo lo que muere y Perfil asesino, y no creo que tarde mucho en leer las otras novelas que me faltan, El poder de las tinieblas y El camino blanco.
¿Qué podemos encontrar en El ángel negro? "A veces, hechos sin aparente conexión, y que ocu-rren en lugares muy distantes, se vinculan de un modo misterioso y forman una red de la que es difícil escapar. En El ángel negro, el detective Charlie «Bird» Parker se ve sumido en una de estas situaciones, un enrevesado caso en que la realidad y la fantasmagoría se funden de manera inextricable.Éstas son las piezas del rompecabezas: una prostituta llamada Alice desaparece en un sórdido barrio neoyorquino; una colección de misteriosas cajas de plata de origen medieval, dispersas por el mundo, guarda en cada ejemplar un fragmento de un extraño mapa; una subasta de objetos arcanos suscita una gran expectación en Boston; en Francia y la República Checa se profanan varias iglesias...El detective Charlie Parker debe enfrentarse, además, a un conflicto de lealtades. Por un lado, su amigo Louis, ex asesino a sueldo, necesita ayuda en la violenta búsqueda de su prima, la prostituta desaparecida en Nueva York; por otro lado, su mujer, Rachel, ya no resiste la tensión del peligro ni la continua amenaza que implica la convivencia con él. Y esta vez el peligro es mayor que nunca, porque Charlie se encara a seres dudosamente humanos, seres arraigados en un pasado remoto, la encarnación misma del mal: el ángel negro" (gracias FNAC).
No es un libro tan oscuro y deprimente como las otras novelas, hay una evolución en el personaje que le aleja paulatinamente del dolor para llevarlo, si él quiere, a una redención que no estará exentos de sacrificios. Este hecho queda retratado, por ejemplo, en que se acentua la ironía del protagonista: ahora con John Connolly el lector también tiene a derecho a sonreír. El único y minúsculo "pero" que cabe ponerle a El ángel negro son las constantes referencias a la novelas anteriores de Parker, no tanto por la referencia en sí (me parece muy lícito recuperar personajes y situaciones, demuestran que las vidas se construyen sobre hechos de los que no podemos escapar), sino por desvelar detalles de historias que quizá el lector desconozca y que, seguramente, querrá conocer. Por cierto, lo mejor de esta trama es que en ningún momento el lector tiene la sensación de adentrarse en un terreno que bordea la incredulidad o lo inverosímil, aunque parte de la temática (los ángeles caídos, por ejemplo) pueda remitir fácilmente a ello. Valoración: un 9,5 sobre 10.
Recomiendo la visita a la página web de la Editorial Tusquets dedicada a John Connolly: http://www.tusquetseditores.com/johnconnolly. Allí encontrareis, por ejemplo, un vídeo sobre la estremecedora iglesia de Sedlec o las sinopsis de las otras novelas de Charlie Parker. A mi me queda ahora retomar la lectura de La historiadora, de Elisabeth Kustova, para luego saltar a las páginas del Finalista del Premio Herralde de Novela, Recursos Humanos, de Antonio Ortuño.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Subvención inesperada que se agradece

El otro día recibí una carta del Ayuntamiento de Barcelona en el que se me indicaba que, en relación a la Zona Verde, que me permite aparcar en una zona concreta de mi barrio al módico precio de 20 céntimos al día, al carecer de deudas municipales y no haber sido sancionado en el periodo de un año, tenía derecho a una subvención "de 10 céntimos de euro al día o 50 céntimos de euro a la semana, que equivale al 50% del importe de la tasa y que se hace efectiva a través de la tarjeta que se adjunta". Sí, enganchado a la carta había una tarjeta de color naranja que, obviamente, ahora descansa en mi cartera.
Aunque sigo pensando que la Zona Verde debería ser gratuita para sus vecinos, me parece estupendo que se practiquen descuentos y que, por una vez, los usuarios puedan rascarse menos los bosillos. Se agradece, sinceramente. Ahora podré invertir esos 26 euros anuales en paliar la subida de la leche, los cereales, el pan, las conservas, etc etc.

Fundación Altarriba

Desde hace unos años soy socio de la Fundación Altarriba, una asociación que trabaja día y noche en defensa de los animales, tanto en España como en el ámbito internacional. El otro día recibí este correo electrónico que creo os puede interesar:
"Querida/o amiga/o:
Estamos detectando un descenso en la incorporación de nuevos socios que apoyen nuestra labor y esto nos preocupa porque amenaza el futuro de nuestro trabajo y nuestro deseo de ser más eficaces en la defensa de los animales en la que, sinceramente, pero con modestia, entendemos que estamos desarrollando un trabajo desde hace años, serio, eficaz y responsable en favor de ellos. Es por esta razón que ahora me dirijo a vosotros para que nos ayudéis a encontrar nuevos socios entre vuestras amistades y familiares y a tal fin podéis encontrar formularios en el siguiente link: http://www.altarriba.org/altarriba/documentos/club-500.pdf

También os pedimos, si podéis, ahora que llegan pronto las Navidades, un donativo extra, a ingresar en nuestra c/c. Aunque sea poco, nos es necesario. Gestionar siete refugios en nuestro país y nuestra mensual ayuda al Refugio de la República Democrática del Congo en Lwiro, donde un equipo lucha por salvar, entre otros animales, chimpancés y gorilas, se nos llevan la mayoría de nuestras fuerzas, aparte de otras tareas. No os podéis imaginar lo que representa, pero, por fortuna, estamos contribuyendo mucho a defender y ayudar a la vida de muchos animales y, en este sentido, aun viviendo en permanente inquietud, estamos satisfechos de lo que hacemos con vuestra ayuda.
Agradeciendo tu colaboración, recibe un cordial saludo.

Gloria Casas
Presidenta del Patronato
Fundación Altarriba Amigos de los Animales"

sábado, 8 de diciembre de 2007

Una de recuerdos para llegar a Crispin

Hará cosa de 10 años tuve que sustituir a una compañera que se puso enferma y marchar durante 5 días a un pequeño pueblo del interior de Hungría cuyo nombre no recuerdo bien (¿Gyöngiosh?), para tomar notas de cara a la realización un congreso de telemática que tendría lugar, unos meses más tarde, en Sant Joan de Vilatorrada. El caso es que la última noche la pasé con algunos de los anfitriones húngaros en Budapest: me llevaron, junto con otros invitados, a cenar a un restaurante en el Danubio para luego invitarnos a una fiesta de estudiantes de Bellas Artes. No recuerdo gran cosa de ese lugar, pero sí tengo presente que se trataba de una especie de almacén reconvertido a taller o centro cultural, con los lavabos pintados de color negro, entre otras cosas. El caso es que, al poco de llegar, empezó la proyección de una película grabada por los propios estudiantes, la "típica" película alternativa con imágenes frenéticas, música asonante y una voz en off en húngaro. Demasiado para mis intereses culturales, "el cine alternativo se lo dejo a sus creadores y acólitos", me dije. Aguanté 2 minutos, el tiempo suficiente para salir a la calle y fumarme un cigarrillo.

En esta última edición del Festival de cine de Sitges tuvimos la mala suerte de ver una de las peores películas que recuerdo, It is fine, everything is fine (ver comentario). Antes de la proyección, el mismísimo Crispin Glover hizo la presentación y preguntó si alguien había visto la primera parte, It is, que, incluso había sido galardonada el año anterior en ese mismo festival (Crispin dijo textualmente: "it was even awarded"): cuatro o cinco personas levantaron la mano, lo que, una vez visto de qué iba It is, no deja de parecer un milagro. Con el paso del tiempo Crispin se ha convertido en un referente en nuestras conversaciones, siempre para reír un rato, así que, estando en Madrid, decidimos bajarnos esa primera parte para ver si era posible que estuviese al nivel de la segunda. Tardamos 30 segundos en cambiar de DVD, tiempo suficiente para ver como un disminuido psíquico mataba un caracol con un martillo y luego le clavaba una jeringuilla. El resto de la película la pasamos con el fastforward y la paramos justo en el momento que el personaje de Crispin era asesinado por... el protagonista de It is fine.

Me pregunto a quién conocerá ese Crispin en el mundo del cine no para hacer ese tipo de películas, sino para participar, por ejemplo, en cosas tan decentes como Beowulf, donde interpreta al monstruo Grendel (mostrando su verdadera personalidad, supongo). A pesar de que nunca lo sabremos, Crispin seguirá formando parte de nuestra anecdotario y conseguirá que nos hagamos unas risas a su costa. Comparado con Everything is fine, por ejemplo, los dos minutos de la película de Hungría son arte en estado puro, ahora me arrepiento de no haberla visto entera: seguro que la barrera del idioma no hubiese sido un impedimento.

My eyes

Pues eso, una de las canciones que más me han gustado de este año que se acaba. Se trata de My eyes de Travis, ese grupo que vimos en las últimas fiestas de la Mercé (con alguna copa de más, lo admito). Lo más importante es que siempre que la escucho me animo y esbozo una sonrisa, será cosa del tipo de música o de la letra, me pasa lo mismo con Flowers in the window.
El vídeo tiene su gracia, pero yo recomiendo cerrar los ojos y dejarse llevar...

Kinépolis

Otro de los alicientes de ir a Madrid es que allí el cine es bastante más barato que en Barcelona, la diferencia puede llegar hasta casi los 3 euros, una barbaridad. ¿Por qué allí la entrada de una película de estreno vale 5,60 euros, cuando aqui pagamos 7? ¿Por qué Servicaixa se lleva allí de comisión 35 céntimos por cada entrada vendida, mientras que aqui cobra 85? Que me lo expliquen.
Nuestro anfitrión, Saga, insistió mucho en ir a los cines Kinépolis, "teneis que ver la Sala 25", decía. Así que fuimos dos veces al centro comercial de Pozuelo (sin problemas de aparcamiento... y ¡gratis!) e hicimos dos sesiones dobles: La sombra del reino, REC, La brújula dorada y Beowulf (versión 3D) fueron las películas escogidas. Y sí, la Sala 25 es muy grande, tanto que incluso uno puede sentarse en la primera fila sin miedo a quedarse ciego, ya que la distancia con la gigantesca pantalla es considerable. También destacaré que los asientos son más grandes y cómodos que en Barcelona, y que la distancia con la fila asientos delanteros es más que suficiente para estirar las piernas. Ojalá algún día se decidan a hacer algo parecido aqui.
Las películas: La sombre del reino es entretenidilla, para pasar el rato un sábado por la tarde, aunque a mi me dejó absolutamente indiferente. ¿Qué están a punto de matar a uno de los buenos? Pues ya ves... Un 6,5 sobre 10. REC fue la mejor película que vimos: terror en estado puro, sin mucha sangre, el miedo llega a base de sustos, imágenes impactantes y un montaje de sonido escalofríante. Hacía tiempo que no oía tantos gritos en una sala de cine, así que, mi valoración es un 8,5 sobre 10. La brújula dorada irá directamente a mi carpeta de reciclaje, es tan tópica y previsible que no sorprenderá ni a los niños. Será muy bonita la fotografía y esas cosas (como diría la Carmen de Cinco horas con Mario), pero por lo demás, nada de nada... Un 5,5 sobre 10, y sólo porque la vimos en la Sala 25. Finalmente, Beowulf es mejor de lo esperado (no me habían hablado muy bien de ella), y supongo que, con la espectacularidad del 3D, la cosa ganó mucho. Sin llegar a la épica de Los 300, Beowulf es algo más que una película entretenida. Un 7 sobre 10. Sí.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Breve: literatura

El domingo pasado, cuando estábamos camino del metro para ir al baloncesto, me llamaron de la biblioteca para decirme que ya tenían mi reserva, El ángel negro, de John Connolly. ¡¡Bien!! Esta mañana he ido a recogerlo (sí, me lo han guardado toda la semana, otra maravilla), así que aparcaré la intrigante lectura de La historiadora para empaparme de la desazón del detective Charlie "Bird" Parker. Tendré que darme prisa, debo devolverlo el próximo día 28: el problema no es tanto el tiempo disponible como los compromisos y excesos de Navidad.

martes, 4 de diciembre de 2007

Madrid

Nuestras breves vacaciones en Madrid han resultado ser bastante completas, tanto en los aspectos turísticos (los justos para no cansarnos) como en las anécdotas que, al final, acaban perdurando. Sin duda alguna, Madrid es una ciudad que hay que visitar y revisitar de vez en cuando, hay muchísimo por ver, descubrir y vivir: espero no volver a tardar 17 años en hacerlo. Así que, compañero Saga, me parece que abusaremos (con premeditación y alevosía) de tu generosidad.
Destacaré el Museo del Prado, impresiona mucho ver esos cuadros que siempre estaban en los libros de texto, a saber: "las majas", Los fusilamientos del 2 de mayo y Las Meninas, entre muchas otras. Una maravilla. Por otro lado, el Parque del Retiro fue el paradigma de la calma, del pasear sin prisas y degustar una cerveza bien fría al cálido sol de invierno (lástima que el camarero fuese algo... ¿primitivo?). Finalmente, también nos sorprendió el Palacio de Deportes de Vista Alegre, antes plaza de toros, ahora sede de los partidos de baloncesto del Estudiantes y el Real Madrid: allí vimos el encuentro entre Real Madrid y el CB León, no estuvo mal, a nivel deportivo la cosa fue bastante aburridilla (más información, ver crónica de Roenick), así que destacaré que lo vimos todo desde... la barrera. Suerte que no murió nadie. La anécdota del día fue que, cuando ya enfilábamos las escaleras para marcharnos, se nos acercó un señor algo mayor y, con bastante decisión, nos mostró una especie de carné de color rojo: "Soy el socio número 1 del Elosúa León" (que es el antiguo nombre del CB León). Ante nuestra (obvia) indiferencia, el señor añadió: "Tenía que decirlo". Pues vale.

viernes, 30 de noviembre de 2007

While my guitar gently weeps

Acabo de ver este video y no he aguantado la tentación de añadirlo aqui. Se trata de una versión acústica de While my guitar gently weeps, de George Harrison, rescatada en los últimos años por el Cirque de Soleil para su musical Love, que está basado en canciones de los Beatles. Pues nada, a cerrar los ojos y disfrutar...

Breve descanso

Este post se marcha de vacaciones unos días a Madrid, a descansar y olvidar (un poco) el trajín del día a día. Volverá de aqui a una semana, o puede que incluso antes, si ocurre algo digno de mención (y tiene sitio donde conectarse), como por ejemplo una crónica del partido de baloncesto que veremos con Roenick, el Real Madrid - CB León.

martes, 27 de noviembre de 2007

Paintone

Abel es uno de esos amigos que, detrás de ese aspecto fiero y transgresor, esconde un corazón grande y generoso. Desde que le conozco (y de eso hace ya unos cuantos años, cosas de la facultad) siempre ha estado interesado en una música bastante alejada de mis gustos (sinceramente, no sé como definirla: ¿trashmetal? ¿hardcore?), al fin y al cabo, es el batería de un grupo con un nombre muy definitorio: Paintone. El hecho de que yo no escuche nada que supere en decibelios a Led Zeppellin, no implica que ahora, cuando los Paintone se están labrando un nombre en ese mundo, me alegre muchísimo por él y los demás componentes del grupo.
En una entrevista comentan que estan grabando su primera maqueta y que están haciendo bastantes conciertos: por ejemplo, el próximo 8 de diciembre actuan en el Prat de Llobregat. No será un espectáculo para todos los públicos, pero espero que su gente llene el local y el trabajo realizado durante estos últimos años (primero como un hobby, ahora como un divertimento serio) se traduzca en éxito. Aquí, un video suyo.

DKV - Akasvayu

Pues sí, tal y como indica Emeshing en su crónica, el domingo fuimos junto con Roenick y Getxo al Pavelló Olímpic de Badalona para ver el partido entre el DKV Joventut y el Akasvayu Girona. Intuíamos que iba a ser un buen partido, pero no que disfrutaríamos de las genialidades de tres jugadores que, sin duda alguna, tienen un nivel que está (muy) por encima de la media: Rudy Fernández, Ricky Rubio y Marc Gasol.
De Rudy Fernandez ya sabemos de lo que es capaz, pero al verle en directo (donde se ven muchas más cosas), me he dado cuenta de lo jod..... rápido que es y de lo fácil que hace lo difícil. Seguramente triunfará en la NBA. Lo de Ricky Rubio es otra historia: con solo 17 años ya juega como un veterano, le respetan tanto sus compañeros como los rivales, y parece estar tocado por una varita mágica que diferencia a los grandes jugadores de aquellos que estan destinado a marcar una época. Este artículo de El Mundo de ayer es un ejemplo. Finalmente, Marc Gasol muy jugó bien y llevó el peso de su equipo, pero tiene un hándicap: no tiene jugadores que le permitan descansar. Igual con Kasun jugaría mejor... En definitiva, fue un excelente partido, valió la pena pagar los 25 euros de la entrada. Lamentablemente, en el juego del Supermanager las cosas no me fueron tan bien como a los demás, pero aún tengo margen para recuperarme (o eso espero).

sábado, 24 de noviembre de 2007

Child of nature / Jealous guy

Curiosidad: después de ver el anuncio de Iberdrola Renovables, en el que se utiliza la canción de los Beatles Mother nature's son, me acordé de que John Lennon escribió su famosa Jealous guy unos años antes. El título original era Child of nature y la version que se puede oír en el video que añado (gracias youtube), si no recuerdo mal, fue grabada en 1968 en la India, cuando los Beatles decidieron desconectar del mundo yendo a visitar al Maharishi Mahesh Yogi. Recuerdo que la primera vez que oí la versión de Child of nature fue gracias a Joaquín Lucki en los 40 Principales, hará cosa de unos cuantos muchos años...

Este es el video de Child of nature:



Y aquí, la versión que publicó Lennon en su disco Imagine en 1971:

viernes, 23 de noviembre de 2007

Receta: peras con salsa de algarroba y avellanas

Este postre podría hacer las delícias de los niños, el componente "suciedad" puede llegar a ser muy importante: uno de los ingredientes esenciales es la salsa de algarroba y avellanas, que es como la Nocilla pero sin estimulante del cacao (aunque también lleva azúcar) y algún que otro elemento químico.

Ingredientes: 3 peras medianas peladas (debemos cortar un poco su base para que permanezca de pie dentro de la olla), 1 taza de agua, una pizca de sal, crema de algarroba y avellanas, zumo de 1/2 limón exprimido, 1 naranja. Para la decoración del plato podemos utilizar dos cucharas soperas de avellanas troceadas y tostadas y las rodajas de la naranja.

Después de pelar las peras, las colocamos de pie en un cazo, las rociamos con el zumo de limón para que se ennegrezcan, añadimos un pelín de sal para dulcificarlas y las cocemos tapadas con un fondo de agua hasta que estén blandas. Para saber si están en su punto podemos pincharlas con un cuchillo, por ejemplo. Acto seguido las colocamos en una bandeja, vaciamos parcialmente el agua que hemos utilizado para la cocción y añadimos aqui la crema de algarroba y avellanas, hasta obtener la consistencia deseada. Aunque no es imprescindible, podemos pelar un poco la piel de la naranja y la añadimos a la crema. Luego vertemos la crema por encima de las peras (de aqui lo del componente "suciedad") y ya sólo decorar la bandeja con las rodajas de naranja y las avellanas troceadas.

jueves, 22 de noviembre de 2007

De lecturas

Una vez acabé Secretos de alcoba de los grandes chefs, me pregunté qué es lo que podía leer a continuación. En principio escogí El festí de l'amor, de Charles Baxter, pero después de 60 páginas me di cuenta que no me apetecía saber cómo un grupo de personas se pasan la vida buscando el amor perfecto (es lo que pone en la contraportada). Aún así, como "a falta de pan, buenas son tortas", decidí proseguir con su lectura hasta que encontrara algo mejor. Y sí, ayer me dejaron el superventas La historiadora, de Elisabeth Kostova, donde se recupera la figura terrorífica de Drácula, así que el ñoño Charles Baxter ha vuelto a la estanteria... sine die, jeje. Tenía ganas de leer esta novela de terror, varias personas me han hablado muy bien de ella. De todas formas, tengo que darme prisa en acabarla, si todo va bien (espero, pido y deseo), el próximo 12 de diciembre me llamarán de la biblioteca para decirme que ya puedo recoger El ángel negro, la última historia del sórdido detective Charlie Parker creado por John Connolly (ver post sobre Perfil asesino).

La lagrimilla de Perdidos

Hace ya unas semanas que vimos los últimos capítulos de la tercera temporada de Perdidos (gracias Roenick y D), pero lo que son las cosas, hasta hoy no me había acordado de escribir un breve comentario al respecto. Creo que la mejor definición del final de esta temporada la dio Emeshing tomando un café antes de ir a ver Cassandra's Dream: "De verdad, cuando acabó el capítulo, se me cayó una lagrimilla de emoción". Efectivamente, el final es sobrecogedor, de lo mejorcito que recuerdo, dejando el listón muy muy alto (incluso demasiado, quizá), así que casi estoy contando los días para ver cómo continua el drama de (sobre)vivir en la isla. Mientras tanto, hemos encontrado cierto consuelto en Kylie XY y John Doe, esta última serie pasó sin pena ni gloria por Antena 3, me parece. Eso sí, los cuatro primeros capítulos han sido bastante interesantes, a ver cómo evoluciona. (Curiosidad: el protagonista es Dominic Purcell, Michael Burrows en Prison Break, y también aparece la profesora de Jericho).

lunes, 19 de noviembre de 2007

Secretos de alcoba de los grandes chefs

En poco más de una semana he devorado las más de 500 páginas que componen la última novela de Irvine Welsh, Secretos de alcoba de los grandes chefs, indicador claro de que me ha gustado mucho. El arranque es el siguiente: "Danny Skinner es una joven versión contemporánea del Dr. Jekyll y Mr Hyde. Reparte su tiempo libre entre el fútbol, las mujeres, las borracheras monumentales y las grescas apocalípticas por un lado, y la lectura de Rimbaud, Verlaine y Schopenhauer por el otro. Y en su tiempo de asalariado, trabaja en Sanidad y Medio Ambiente y se dedica a inspeccionar restaurantes. Aunque también aquí la dualidad se repite, porque Danny Skinner oficialmente está interesado en la salubridad e higiene de los lugares donde cocinan los grandes chefs, y también los menos grandes, y en recibir algún que otro soborno, pero extraoficialmente pretende averiguar sus más turbios secretos de alcoba: el joven es hijo de madre soltera, una pionera del punk que jamás ha querido abrir la boca, y sospecha que su progenitor puede ser uno de estos divos contemporáneos, uno de los emperadores de esas cocinas que él visita con ojo avizor. Hasta que un día, en medio de este inestable equilibrio laboral y vital, aparece Brian Kibby, un perfecto buen chico un tanto friky, que jamás se emborracha, es aficionado a los trenes eléctricos de juguete, hace higiénicas excursiones a la montaña y asiste a las convenciones de Star Trek. Y Brian se pone a trabajar junto a Danny, que comienza a experimentar un odio inmediato y fulgurante por el recién llegado, tan instantáneo y ardiente como la admiración que Brian siente por él" (gracias Anagrama).
Aunque este punto de partida pueda sonar algo banal (la contraposición de dos personajes antagónicos), el desarrollo de la novela no deja de sorprender, bien por el extraño cariz que toman los acontecimientos o por las magníficas descripciones que se hacen de las (constantes) borracheras y los pubs escoceses, por ejemplo. Además, los personajes están perfectamente definidos, más por sus actos que por lo que nos pueda decir el narrador, aunque este, por otro lado, no es omnisciente: los diferentes puntos de vista los personajes principales se van entrelazando, componiendo un mosaico bastante completo de la trama. Finalmente, destacaría el ácido humor que destilan sus páginas, en algunos momentos es difícil aguantar la risa. No sé si podría definir Secretos... como una novela al uso, parece ser más bien una gran borrachera literaria creada por Irvin Welsh, del que sale victorioso.
Lo peor de esta novela es el precio, 24 euros, 4000 de las antiguas pesetas, casi casi una ofensa al lector. Con estos precios me parece que hasta las bibliotecas públicas esperarán a que salga la edición de bolsillo. Si yo me lo compré fue por dos motivos: uno, porque tengo unos magníficos cheques regalo del Fnac que me dio mi madre y, por el otro, por la primera frase del libro: "¡Que son los putos Clash!", toda una declaración de intenciones de lo que sería la novela. Mi valoración: un 9 sobre 10.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Invasión

Ayer fue el turno de ir a ver Invasión, innecesaria versión del clásico La invasión de los ultracuerpos. El argumento es el siguiente: "Cuenta la historia de una misteriosa epidemia que altera el comportamiento de los seres humanos. Una psiquiatra de Washington descubre que el origen de la epidemia es extraterrestre y debe luchar para proteger a su hijo, ya que es posible que él sea la clave para detener la creciente invasión" (gracias Filmaffinity). Pues eso.
¿Qué se puede decir de una película de miedo que no da miedo, que es incoherente con la propia trama, que tiene escenas en las que es mejor no preguntarse el porqué de ciertas cosas y que, además, acaba demasiado bien? Poca cosa, la verdad. En mi caso, sólo decir que en muchos momentos me sentí como Nicole Kidman: tuve que luchar para no dormirme (y eso que me había echado una siesta de algo más de una hora). De todas formas, si os interesa profundizar en algo que no vale la pena ir a ver al cine, recomiendo la crítica de la página de Aullidos. Valoración: un 4,5 sobre 10.
Lo mejor de la película fue el trailer de la nueva versión de Soy Leyenda, sin duda alguna. El trailer, aqui.

sábado, 17 de noviembre de 2007

The Darwin Awards (película)

Lo viernes por la noche suelen ser momentos de "encefalograma plano", ponerse delante del televisor y ver alguna película que no haga pensar demasiado (Breaking News o la muy decepcionante The Host, por ejemplo). Cosas del cansancio. Ayer le tocó a The Darwin Awards, película que, por lo que vi, pasó merecidamente sin pena ni gloria por los cines de nuestro país.
Un Premio Darwin es "un premio irónico que toma su nombre del creador de la teoría de la evolución Charles Darwin, basándose en el supuesto de que el ser humano mejora genéticamente accidentalmente matándose o esterilizándose por un error absurdo o un descuido. Se desechan los bulos o historias inventadas para las concesiones, solo se admiten historias que hayan ocurrido realmente. (...) Se conceden, generalmente póstumamente, al individuo(s) que se elimina del acervo genético de la manera más espectacular" (gracias Wikipedia).
El argumento es el siguiente: "Michael Burrows es un policía que ha perdido la placa por su miedo a la sangre. Siempre le han gustado los Premios Darwin, galardones que se conceden cada año a los accidentes más absurdos. Por ello, aprovecha sus conocimientos policiales para elaborar un perfil tipo de persona propensa al riesgo. Vende su idea a una compañía de seguros y ésta pone a su servicio la ayuda de su mejor trabajadora, Siri Tyler. Entre los dos surgen grandes diferencias, porque el comportamiento humano es impredecible".
Una película que trata de un tema así no puede dejar de ser divertida, pensé. Me equivoqué: a excepción de un par de escenas más o menos logradas (las muertes del conductor del Chevrolet o de los heavys que intentan colarse en el concierto de Metallica), todo lo demás (los personajes, el poco creíble hilo argumental, etc) es bastante plano, frío, aséptico, superfluo e, incluso, absurdo. Pienso que hubiese sido posible hacer una película algo mejor sobre un tema que despierta simpatía, es lo que tiene la absurdidad humana. Valoración: un 6 sobre 10.

jueves, 15 de noviembre de 2007

2190 euros

es el dinero que el he dejado de gastar en tabaco y parches de nicotina desde que dejé de fumar, ahora hace dos años. Lo recuerdo porque uno o dos días más tarde Emeshing y yo fuimos a Berlín a ver a nuestros amigos O y C, quienes, por cierto, allí siguen, aguantando estoicamente el gélido clima alemán y disfrutando de una ciudad cuya visita es algo más que obligada. El cálculo es aproximado, la cifra exacta (que nunca sabré) debe andar muy cerca. Lo más importante, eso sí, no es el dinero (aunque es reconfortante saber que he destinado ese dinero a otras cosas), sino la salud y la calidad de vida, tanto la mía como de las personas que están a mi alrededor.

Iba a poner algún video con un anuncio antitabaco divertido, pero, al buscar por youtube, he encontrado esta escena de Clerks:

lunes, 12 de noviembre de 2007

Cassandra's dream

Afirma Woody Allen que sus películas mejoran cuando él no aparece en ellas, lo cual, una vez vista Cassandra's dream, no deja de ser cierto. "Cassandra's Dream narra la historia de Ian y su hermano menor Terry. A pesar de sus apuros económicos, ambos adquieren un velero de segunda mano llamado "Cassandra's Dream", con la idea de acondicionarlo y navegar en él los fines de semana. Ian conoce a la atractiva Angela, una joven actriz que acaba de llegar Londres en busca de un futuro de éxito en el mundo de la interpretación. Por otro lado, la debilidad de Terry por el juego provocará que ambos confluyan en un callejón sin salida en el que su situación financiera será extremadamente delicada. La aparición de su tío Howard, recién llegado de Estados Unidos y con un pasado aparentemente repleto de éxitos económicos, supone un alivio para la economía de los hermanos. Pero todo tiene un precio". (Gracias LaButaca)

No me ha parecido tan estupenda como "Match point", pero sí que me ha gustado la manera de narrar el camino hacia la tragedia de dos hermanos cuya máxima ambición es prosperar en la vida - aún teniendo que "cruzar una línea" (como bien explican los propios protagonistas). El final puede parecer un poco abrupto, pero me parece que está justificado: importan las consecuencias de un mal acto, no lo que se deriva de estas mismas.

Vimos la película en los cines Icaria Yelmo, oséase, en versión original subtitulada, muy recomendable, aunque admito que los primeros 5 minutos anduve un poco perdido con Colin McFarrel: luego ya me acostumbré. Dos apuntes: por un lado, me sorprendió gratamente que hubiesen acomodadores que te guiaran con sus linternas a tu asiento (no lo digo por nosotros, fuimos puntuales, jeje) y, por el otro, recojo las críticas de Emeshing por la venta de entradas por teléfono e internet: por un motivo u otro, fue imposible realizar la compra. Por suerte, cuando llegué apenas había gente en las taquillas, así que tampoco tuvimos tantos motivos de queja.

Medium

Recuerdo que la señora Gili, antigua profesora mía de literatura castellana, siempre nos recordaba que la clave del realismo mágico que cultivaba Gabriel García Márquez en Cien años de soledad estaba en hacer creíble, mediante el uso del lenguaje, aquello que realmente no podía acontecer: de allí que nos creamos que Remedios La Bella asciende al cielo mientras pliega las sábanas, entre otras muchas cosas.
Me parece que lo mismo puede aplicarse a una de mis series favoritas, Medium: el espectador acepta que la protagonista, Allison Dubois, vea y hable con los muertos como hacemos nosotros con nuestros vecinos, o que sus sueños suelan ser pequeños fragmentos de una realidad que ella debe descifrar. Lo que a mi más me gusta es el enfoque humano de la serie, por la manera casual (sin artificios ni efectos especiales) para enfocar el punto de partida de ls capítulos (a diferencia de House, la estructura de los capítulos suele variar), los problemas y dilemas morales por tener este don (casi siempre ligadas a la pregunta de "qué hacer si"), las relaciones con su marido y sus tres hijas pequeñas, etc. Puede ser que Medium no tenga el nivel de tensión o espectacularidad que la gran Perdidos o Prison Break, pero sí que ha conseguido que cada domingo por la noche (a las 21:30h, más o menos), encienda el televisor, ponga Cuatro y me olvide de (casi) todo lo demás. (Curiosidad: la serie está producida por Kelsey Grammer, más conocido como Frasier).

domingo, 11 de noviembre de 2007

Receta: Paté de... sardinas con calabacín prensado

Sí, sorprende que en un curso de cocina vegetariana hayamos preparado un plato de pescado, pero, según palabras textuales de la profesora, "está muy bueno". Y sí, lo está, sin duda alguna, aunque al final las manos acaban oliendo a sardinas enlatados...

Ingredientes: 1 calabacín, sal, 2 latas de sardina, 1 diente de ajo, 1 cuchara pequeña de mostaza, 1 zanahoria rallada, un chorro de zumo de medio limón, perejil o cebollino cortado a trozos muy pequeños.

En primer lugar cortamos el calabacín en rodajas bastante finas, para colocarlas en un plato y salarlas abudantemente. Cogemos entonces una olla, la llenamos de agua y la colocamos encima de las rodajas de calabacín. De lo que se trata es de prensarlas durante unos 20 o 30 minutos para que el calabacín suelte el agua, y que la sal haga de elemento de cocción. De vez en cuando es recomendable ir quitando el agua que suelte el calabacín.

Mientras tanto, abrimos las latas de sardina, quitamos el aceite y dejamos las sardinas en un plato, donde debemos triturarlas con un tenedor. Una vez hecho esto, hay que mezclar todos los ingredientes, a ser posible con las manos ("las manos son la extensión de nuestro corazón", dice la profesora, "por lo que debemos tener siempre pensamientos positivos al hacerlo"): el diente de ajo (hay que cortarlo en trozos muy pequeños), la mostaza, la zanahoria rallada, el limón y el perejil o cebollino. El orden de los factores no altera el producto, se pueden ir añadiendo los ingredientes a vuestro gusto.

Cuando por fin tenemos el paté hecho podemos comerlo utilizando las rodajas de calabacín como si de una rebanada de pan se tratara. Obviamente, también se puede utilizar pan, biscotas o pan de arroz, por ejemplo...

Receta: Compota de manzana y plátano

Debo decir que he cocinado en casa alguno de los platos que hemos realizado en el curso: la crema de calabaza con canela, la ensalada con naranja, dátiles y piñones y el estofado de raíces. Todos ellos son muy sencillos y rápidos de preparar, muy nutritivos y no son caros, lo que es muy de agradecer con los tiempos que corren. Sí, ha sido un acierto hacer el curso, sin duda alguna.

Ingredientes: 4 manzanas y 3 plátanos pelados y cortados a trozos medianos, que deben ser rociados con un poco de zumo de limón para que no se ennegrezcan, una pizca de sal marina y canela o vainilla en rama.

Primero colocamos la fruta en una cazuela y añadimos una pizca de sal marina y la canela. Luego ponemos un fondo de agua (de 1 a 2 dedos), tapamos la cazuela y la dejamos cocer, a fuego lento, durante 20 minutos. Eso es todo: ya sólo quedará servir la compota fría o caliente, dependiendo de nuestros gustos. De todas formas, si vemos que se han formado grumos, siempre queda la opción de triturar la compota.

sábado, 10 de noviembre de 2007

De Roenick y La Conspiración del Templo

Tal y como comenta Roenick, ayer estuvo en casa poniendo a punto el PC: desde la última vez que tuve que reinstalarlo, el equipo estaba mudo y no había encontrado la manera de que volviera a hablar. Ahora ya vuelve a estar todo bien, puedo volver a ver videos del youtube, por ejemplo. ¡Gracias Roenick!
Más cosas: hace un rato he acabado con la lectura de La conspiración del templo, de Peter Harris. Sinopsis: "Cuando el arqueólogo israelí Isaac Cohen entró en aquella biblioteca, perdida en la enigmática ciudad de los tuaregs, no sabía que iniciaba un camino tan extraño como peligroso. ¿Era cierto lo que decía aquel viejo manuscrito de un judío toledano escrito en el siglo XV, cuando tuvo que huir de su ciudad por causa de los terribles sucesos conocidos como los Fuegos de la Magdalena?Así lo cree Isaac y también el rabino Goodman, el fanático presidente de la Corporación del Templo, cuyo objetivo es arrasar las mezquitas, corazón religioso de Jerusalén, para construir sobre sus cimientos el Tercer Templo y que se cumpla la profecía bíblica que señala la venida del mesías. ¿Será el final de los tiempos? ¿El Armagedón? Isaac Cohen acudirá a un cabalista para que desentrañe el misterioso contenido del viejo manuscrito y emprende la búsqueda de una de las más importantes reliquias bíblicas. Pero, al mismo tiempo, comienza a recibir amenazas anónimas.¿Quién se las envía? ¿Puede confiar en un viejo compañero o hacer caso a las advertencias de desconocidos? ¿Quién miente y quién dice la verdad?".
Seré breve: no vale la pena leerlo, hay muchísimas lecturas más agradecidas que tratan el tema de los fanatismos sin tanta... ¿caricaturización? Es lo que pasa cuando se quiere realzar las características de un personaje y la manera de hacerlo roza lo prototípico, cosa que pasa con los personajes de esta novela (sobre todo con el malo, Eli Goodman). Por lo demás, es una mezcla entre Matilde Asensi y Julia Navarro, pero a un nivel inferior. Lectura para la playa, para esos momentos en los que se está más pendiente de que los niños del vecino no te tiren arena, por ejemplo. Valoración: un 5 sobre 10. Estoy ansioso por comenzar Secretos de alcoba de los grandes chefs.

jueves, 8 de noviembre de 2007

De internet y lecturas

Desde ayer disfrutamos del nuevo servicio integrado de Orange, teléfono + internet + televisión, con router Wifi de regalo: para gente como yo, cuyo movil apenas reconoce la polifonía, ya es un gran qué. La primera toma de contacto es positiva, no puedo negarlo, internet funciona correctamente y la navegación por los menús de la tele, aunque un pelín lenta, es bastante funcional, me refiero a que es muy difícil perderse por los menús. Supongo que un día de estos activaré la TDT, ya que el aparato de Orange también incluye un descodificador. Una maravilla, vamos. Por lo demás, indicar que el técnico que hizo la instalación lo hizo bastante bien, me explicó todos los pasos a seguir para ver la tele, verificó que internet funcionaba a la velocidad prevista, me dio su número de teléfono para cualquier problema...
Espero que el hecho de poder disfrutar de tanta televisión (el pack de Orange incluye casi 30 canales - Fox, AXN, SCI-FI, Real Madrid TV (???), MTV, etc) no influya en mi ritmo de lectura, mi propósito era llegar a los 35 libros. Por cierto, "lo" que me estoy leyendo (La conspiración del templo, de Peter Harris) es la típica lectura olvidable de playa, así que no seré muy benévolo. Además, en la estantería me espera la última novela de Irvine Welsh, autor del que me han hablado muy muy bien: Secretos de alcoba de los grandes chefs.

martes, 6 de noviembre de 2007

Resident Evil 3 y Mamacafé

Acabamos de ver Resident Evil 3, espero sea la película que cierre definitivamente esta saga. Admito que la primera parte me gustó y que la segunda me pareció más completa, pero lo que es esta... bueno, no hay mucho que decir: es una película de acción con mucho presupuesto, la Jovovich aparece siempre impecable, también sale la rubia de Heroes, y los zombies son casi tan malos como los malos de verdad, esos que llevan bata blanca y que se esconden en el laboratorio. El argumento (?) "muestra a los supervivientes de la catástrofe de Racoon City atravesando el desierto de Nevada. Alice (Milla Jovovich) se une al grupo de gente que trata de escapar y les ayudará en su lucha contra las maléficas fuerzas de la Corporación Umbrella (Umbrella Corp.), que busca eliminarlos a todos". Pues eso. Valoración: un 6 sobre 10. Dos cosas más: desde aquí envío un saludo a la persona que se ha fumado un porro durante la película (!!!) y remarcar que hoy también, en el Centro Comercial Diagonal Mar, no ha vuelto a funcionar el aparato de validación del cine que te permite tener una hora más gratis de parking. ¿Casualidad?
Ayer fuimos a comer a un restaurante muy recomendable: Mamacafé: la comida está muy por encima de la media y el precio es bastante razonable, no supera los 10 euros. Está en la calle Dr Dou, entre las calles Pintor Fortuny y Elisabets. Por cierto, siguiendo la calle Pintor Fortuny está mi restaurante vegetariano favorito, L'hortet.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Receta: Estofado de raíces al romero

Sí, el nombre puede parecer bastante raro, pero la realidad es que lo recibe al tratarse de unos alimentos que están apegados a la tierra y que hay que arrancar para poder comerlos. Según la profesora del curso de cocina vegetariana, esta receta está indicada para cuando estamos nerviosos o ansiosos y necesitamos calma o desasosiego: los alimentos de la tierra (patatas, zanahorias, ectc) tienden a dejarnos en un estado de reposo.

Ingredientes: zanahorias y chirivía (cortados al estilo del "rodado"), calabaza (cortado a trozos grandes), 1/2 rama de canela, sal marina, romero y perejil (cortado también en trozos muy pequeños.

Elaboración: colocamos las verduras en una cazuela de fondo grueso, junto con la canela, romero, una pizca de sal marina y un fondo de agua (no debe cubrir los alimentos). Lo tapamos y llevamos a ebullición. Reducimos el fuego y lo dejamos a un nivel medio-bajo durante 30 minutos, aproximadamente. Es importante no tener prisa, la cocción debe ser lenta. Para remover no deberemos utilizar nunca la espátula, sino que moveremos toda olla. Una vez haya acabado, tan sólo quedará añadir el perejil, mezclarlo todo y servirlo caliente.

sábado, 3 de noviembre de 2007

El hombre que era Jueves

Por fin he logrado terminar la lectura de la novela El hombre que era Jueves, de G.K. Chesterton, que "narra las peripecias de Gabriel Syme, detective-poeta empeñado en la lucha contra un temible grupo de anarquistas". Debo admitir que no había leído nada de este autor, que apenas me sonaba por ser el creador de las aventuras detectivescas del Padre Brown, por lo que mi acercamiento estaba libre de opiniones y/u objeciones.
Creo que no ha sido el mejor momento para leer esta novela, no he sabido cogerle el punto - por decirlo de una manera. Por un lado, por el estilo literario, farragoso y cansado (muy de principios de siglo) bastante alejado de lo que suelo leer ultimamente y, por el otro, porque en ningún momento he logrado identificarme con alguno de los personajes o la trama, ni tan siquiera con la ideología que destilan sus páginas. El punto de partida despertó mi interés (un policía-poeta que se infiltra en una banda de anarquistas que planea un asesinato), pero como acaba derivando en divagaciones filosóficas acerca del existir, la anarquía y la religión, unido con grades dosis de fantasías onírico-absurdas, a partir de un momento mi atención estaba más pendiente del número de páginas que faltaban para llegar a la palabra final que no de la trama en si. Ahora que he acabado su lectura me sabe mal haberlo hecho de esta manera, seguramente El hombre... esconde mucho más de lo que aparenta. (O igual sí que es una inmensa broma de su autor).
Vaya, supongo que, con el paso del tiempo, le daré otra oportunidad. Ahora me espera algo mucho más banal, La conspiración del templo, de un tal Peter Harris.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Una de entierros

Antes de ir a ver dos películas de terror a casa de un amigo, fuimos a comer a un recomendable restaurante del barrio de Gracia, Il Giardinetto, donde recordé una experiencia bastante particular que me ocurrió en Peñíscola hará cosa de unos años: asistir a un entierro. La cosa no tendría demasiado interés (con los años, lamentablemente las veces que tenemos que dar un último adiós van aumentando) si no fuera porque las diferencias entre un entierro de una gran ciudad como Barcelona y Peñiscola, con una población que, por aquel entonces, apenas rozaban los 2000 habitantes "reales" (me refiero, descontando a los extranjeros que no hacían vida en el pueblo, ni aquellos personas con segundas residencias que sólo iban allí a pasar las vacaciones), son grandes y sorprendentes.

Por aquel entonces, Peñiscola carecía de tanatorio, no fue construido hasta pasado un tiempo después. Así pues, el cuerpo del anciano fue velado por la familia y los amigos más íntimos en el salón de su casa en el que, a pesar del calor incipiente, las ventanas estaban cerradas y todas las mujeres vestían de rigurosísimo luto, lo que no sólo aumentaba la sensación de tristeza por la pérdida de un ser querido, sino también de opresión y angustia. Para ir a la iglesia, el cortejo siguió unas pautas: directamente detrás del coche fúnebre, caminaban con paso lento y cansino los hombres, primero los familiares, seguidos por amigos y conocidos. Detrás de los hombres iban las mujeres. Al llegar a la iglesia eran las mujeres de la familia las que se situaban delante del todo, enfrente del altar: allí recibían el pésame de las mujeres del pueblo. Los hombres se situaron en el pasillo central y era allí donde los demás hombres les transmitían su pesar: debo admitir que no había dado la mano tantas veces como ese día. Eso sí, sólo unos pocos me miraron a los ojos.

Finalmente, el camino hasta el cementerio (ya en coche) y el posterior triste entierro, no varió en absoluto de lo que podemos ver aqui. Es en lo único en lo que se coincide. Por lo demás, en Barcelona, nada que ver: velar el cuerpo en una sala teóricamente bien acondicionada (aunque en realidad son frías y asépticas) a pocos minutos del cementerio; recibir visitas fugaces o ver a la gente que se equivoca de sala y, por tanto, de muerto; con anuncios de cierre por megafonía; con una cafetería que, en realidad, no es más que una sala de máquinas de café con gusto a suela de zapato y chocolatinas baratas, etc. Aquí mandan las prisas, los coches, el asfalto. Mirar siempre hacia adelante, en definitiva.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Ejemplo de "poca feina" con final feliz

En principio mi intención era escribir sobre la novela que estoy leyendo, El hombre que era Jueves, de G.K. Chesterton (recomendación de mi buen amigo S), pero la siguiente notícia, que aparece en la página 230 de la revista Fotogramas, me ha hecho pensar: "Maratón Perdidos en la FNAC de Bilbao: 31 concursantes resistieron las 35 horas de visionado ininterrumpido. El ganador, Pablo Priego, de Zaragoza, que ya había visto ¡7 veces! las tres temporadas, surgió de una batería final de preguntas. ¿El premio? Una semana en Hawai".
Voy a hacer un cálculo rápido: Pablo Priego afirma haber visto 7 veces las tres temporadas de Perdidos, ¿no? Entonces, si un capítulo tiene una duración de 40 minutos (aproximadamente, minuto arriba minuto abajo), cada temporada de 24 capítulos dura unas 16 horas (960 minutos), lo que multiplicando por el número de temporadas (3) y luego por el número de veces que se han visionado (7), da un resultado final de 336 horas: dos semanas enteras delante del televisor... y sin contar que, muy posiblemente, esta misma persona haya visto también los "extras" que incluyen los DVDs y haya buscado infructuosamente más información sobre la serie en internet. Eso en mi casa se llama obsesión.
Admito que a mi también me gusta la serie (de hecho, voy por el capítulo 12 de la tercera temporada), que he buscado en internet información, que he comentado y discutido alguna cosas con amigos (¿verdad, Roenick y Emeshing?) y que me he reído muchísimo con un artículo aparecido en El País, pero de aqui a llegar a los extremos de Pablo, va a ser que no. Me lo imagino sentado delante del televisor, viendo la serie de manera compulsiva, parando el DVD una y otra vez en los momentos que él considera "importante"; apuntando, por ejemplo, las distintas fechas y números que pueden leerse o los libros que lee Sawyer; recordando frases ingeniosas que (quizá) incluyen más información de las que realmente se dicen; hilando vínculos entre los personajes, imaginando conspiraciones y teorías, etc etc.
Desconozco los motivos que pueden llevar a alguien a realizar semejante... ¿proeza?, pero lo menos, en este caso, hay un inesperado final feliz: una semana de vacaciones en Hawai con todos los gastos pagados.

domingo, 28 de octubre de 2007

El orfanato

Ayer fuimos a ver El orfanato, una estupenda película de terror que me ha reconciliado con el cine español. Sinopsis: "Laura (Belén Rueda) regresa con su familia al orfanato donde creció, con la intención de abrir una residencia para niños discapacitados. Allí, el pequeño Simón (Roger Príncep), hijo de Laura, comienza a dejarse llevar por unos extraños juegos que generan en su madre gran inquietud, ya que dejarán de ser una mera diversión para convertirse en una amenaza. Una serie de inesperados acontecimientos obligarán a Laura a bucear en el dramático pasado de la casa que de niña fue su hogar" (gracias LaButaca).
No hay mucho que decir sobre la película: está muy bien hecha, un guión sin fisuras y muy trabajado y unos excelentes actores hacen que todo sea creíble, que no haya pie a la fantasía ni la especulación. Destacaré también la escena de la medium, muy muy angustiosa... Hacía tiempo que no salíamos tan satisfechos del cine, con la impresión de haber visto una estupenda película. ¡Además, si hasta los trailers (Beowulf, La invasión, REC) fueron buenos!
Queja: no es la primera vez que, en el centro comercial Diagonal Mar, las máquinas del parking no funcionan correctamente, cobrándote sospechosamente dinero de más. Lo peor es que las máquinas que nunca se estropean son justo aquellas donde está la garita del cobrador del parking, ¿qué raro, verdad? Así que ayer tuvimos que volver allí y pedir que no nos cobraran la hora gratis por haber estado en el cine (habíamos pasado la tarjeta por el aparato validador, pero no funcionó). No nos pusieron ninguna pega para aplicarnos el descuento, lo que no hace más que alimentar las sospechas de juego sucio...
P.D. Añado el link de Emeshing sobre esta misma película, ¡espero que os guste!

Hielo negro

Ayer acabé de leer la estupenda novela Hielo negro, de Michael Connelly, mucho más gratificante de lo esperado. La historia es la siguiente: "Cal Moore, del departamento de Narcóticos, fue encontrado en un motel con un tiro en la cabeza cuando estaba investigando sobre una nueva droga de diseño llamada "hielo negro". Para el detective Harry Bosch, lo importante no son los hechos aislados, sino el hilo conductor que los mantiene unidos. Y sus investigaciones sobre el sospechoso suicidio de Moore parecen trazar una línea recta entre los traficantes que merodean por Hollywood Boulevard y los callejones más turbios de la frontera de México. Una línea fatídica sembrada de cadáveres..."
La trama, aunque pueda parecer algo tópica, está bien planteada y estructurada, y lo mejor de todo, muy bien resuelta. Me sobra el epílogo final, pero claro, siempre hay redención para los héroes, jeje. Es la tercera novela que leo de este autor después de Eco negro y Pasaje al paraíso y, aunque las tres tienen un nivel similar, me ha gustado más esta, la veo como algo más madura que las otras dos (aunque, cronológicamente, ésta sea la segunda que escribió).
Por otro lado, si comparamos Michael Connelly con John Connolly (ver post sobre Perfil asesino), sus novelas policiacas no tienen nada que ver la una con la otra. Si para Connolly el hilo conductor de sus tramas acostumbra ser el dolor y el intento de querer reparar aquello que es irreparable, Michael Connelly prima la historia, la investigación, los giros narrativos y un personaje principal que, a mi parecer, ralla lo típico y tópico: Harry Bosch es solitario, seductor, inteligente, que no tiene miedo a enfrentarse a sus superiores, bla bla bla. ¿Será este el espejo del Corso de Cuatro? Mi valoración de Hielo negro: un 7 sobre 10.

sábado, 27 de octubre de 2007

El número 23

El número 23 "narra la historia de un hombre obsesionado con un libro, cuyo relato parece describir detalles de su vida íntima. El hombre comenzará a sentirse amenazado y desarrolla una paranoia por un número que se repite una y otra vez en todo el libro: el 23". Esta es la sinopsis de la película que vimos ayer por la noche, digno colofón de una semana laboral demasiado larga y acuiciante.
El número 23 debería ser un thriller o una película de suspense, pero aburre, no da miedo y tiene tantos cabos sueltos que, al final, nos quedamos con la sensación de que podría haber sido bastante mejor... o no, para qué engañarnos. Lo más interesante, la continua aparición del 23 en la vida cotidiana, queda finalmente como un símbolo de paranoia y/o autoengaño: me parece que, igual, podría haberse profundizado un poquito más, la numerología y las matemáticas siguen escapando a nuestra comprensión. Valoración: un 4,5 sobre 10. (Anécdota: cuando apagué el DVD el reloj marcaba las... 23:32 horas - inquietante, ¿verdad).
Me olvidé comentar que la semana pasada volví a ver La vida de los otros. Me reafirmo: es de lo mejor que he visto en bastante tiempo. Muy recomendable.

viernes, 26 de octubre de 2007

Receta: Albóndigas de tofu

Ingredientes: ½ paquete de tofu fresco, pan rallado, 1 zanahoria rallada fina, ajo y perejil picado, unas gotas de salsa de soja, 2 cucharadas de sésamo tostado, harina blanca, aceite para freir.

Elaboración: Hervimos el bloque de tofu durante 15 minutos, luego dejamos que se enfríe en un bol y lo desmenuzamos con las manos. Luego rallamos la zanahoria, escurrimos su jugo y la añadimos al tofu. Mientras tanto, doramos ligeramente el ajo picado con un poco de perejil, pan rallado, semillas de sésamo y unas gotas de salsa de soja y añadimos, también, al tofu y la zanahoria. Lo mezclamos todo bien y lo moldeamos, dándole forma de albóndiga. Ya sólo queda rebozarlas en harina blanca y freírlas en aceite muy caliente (cuidado, el aceite muy posiblemente salpique) hasta que se doren. Las colocamos en un plato con papel de cocina y... ¡voilá! C'est tout!

jueves, 25 de octubre de 2007

Stress

Tengo que admitir dos cosas: una, que después de pasarme todo el día delante del ordenador, aceptando peticioes y arreglando problemas varios, al llegar a casa no me apetece demasiado escribir (que es justo lo que estoy haciendo ahora), a pesar de tener bastantes ideas, (lo que, paradójicamente, no deja de ser bastante frustrante). En fin. Por otro lado, debo admitir que envidio a Emeshing, que no sólo siempre tiene algo sobre lo que escribir, sino que, además, encuentra el tiempo y las ganas para hacerlo. A este ritmo se convertirá en nuestro Umbral particular, jeje.
Este fin de semana espero poder añadir alguna que otra receta de cocina (se me acumulan en la libreta, terrible) y comentar mi última lectura (Hielo negro, de Michael Connelly) o la película que veremos el sábado, El orfanato.

domingo, 21 de octubre de 2007

Un funeral de muerte

Después de una comida demasiado contundente, no quedaba más remedio que hacer algo que evitase cualquier esfuerzo físico (y mental, incluso). Así que fuimos al cine sin saber bien qué veríamos. En las taquillas decidimos ver, por eliminación, Un funeral de muerte. La historia es la siguiente: "Una familia inglesa prepara el funeral del patriarca. La tensión crece a medida que las antiguas rencillas entre los hijos surgen de nuevo. La aparición de un desconocido que afirma que el difunto ocultaba un oscuro secreto sólo empeora las cosas, lo que obliga a la familia a tomar medidas drásticas para evitar que el funeral se convierta en un desastre total."
A pesar de lo que se pueda pensar, no es una película que haga broma ni frivolize sobre la muerte: siempre puede haber lugar para el humor. Lamentablemente, este mensaje positivo queda oculto al quedar reducida Un funeral... a cuatro gags ingeniosos y muy divertidos (que me hicieron reír, lo admito), siendo muy reiterativo el recurso de unas pastillas de Valium que, en realidad, no lo son. Valoración: un 6,5 sobre 10.
Dos apuntes más: por un lado, indicar que el título en inglés (Death at a funeral) se acerca mucho más a la trama de la película; y, por el otro, enviar mis recuerdos a ese grupo de adolescentes que celebraron el 16 cumpleaños de una de sus compañeras encendiendo dos bengalas durante el trailer de Michael Clayton. Sin comentarios.

viernes, 19 de octubre de 2007

Perfil asesino

Fue mi padre quién, el año pasado, me recomendó la lectura de Todo lo que muere, de John Connolly: "Es muy bueno, aunque algo... diferente". Y sí, su lectura fue bastante dura de digerir, tanto por el argumento (la historia de un ex-policía que debe encontrar al asesino de su mujer y su hija) como por la manera de narrarla, llena de descripciones lúgubres, oscuras y secas, donde apenas hay un espacio para la esperanza. Nada que ver con el simpático Salvo Montalbano o el siempre cansado Wallander. Pero lo mejor de Todo lo que muere es que, a pesar de su desasegante existir, engancha desde el primer momento, y no deja de sorprender hasta el final. Por este motivo, cuando hace unos días pasé por la biblioteca y vi que Perfil asesino estaba disponible, no dudé en cogerlo.
¿Qué podemos encontrar en la tercera novela del detective Charlie "Bird" Parker (la segunda es El poder de las tinieblas)? Pues "el hallazgo fortuito de una fosa común, a orillas de un lago en el norte de Maine, pone al descubierto un espeluznante asesinato en masa cometido hace más de treinta años. Todos los miembros de una comunidad religiosa, los Baptistas de Aroostook, desaparecieron sin dejar rastro en 1964, y, ahora que sus cadáveres han vuelto al presente como una muda acusación, alguien parece muy interesado en que el misterio quede sin resolver. Pero el pasado regresa con inusitada brutalidad. La primera víctima es Grace Peltier, una estudiante que, al investigar sobre el fanatismo religioso en el estado de Maine, ha ahondado en la vida y el enigmático final de la comunidad de Aroostook. En apariencia, Grace se ha suicidado, pero hay indicios de asesinato más que suficientes para que la familia solicite la intervención del detective Charlie Parker" (gracias Fnac).
Como en Todo... esta novela me ha atrapado desde la primera página, dejándome apenas aliento para pensar en otras cosas. La trama está magnificamente perfilada, narrada y solucionada, a la vez que muy bien documentada (Matilde Asensi debería tomar nota de cómo integrar la información en sus novelas, jeje). Los personajes están muy bien descritos aunque, igual, son algo planos: apenas hay evolución interna - por otro lado, sí que existe evolución con la primera novela. Destacaré al protagonista, Charlie Parker, que trata de redimir el dolor de la pérdida de sus seres más queridos luchando por aquellas almas (tanto de los vivos como de los muertos) que se lo merecen, y al asesino "arácnido" Pudd, de lo más repugnante que haya podido encontrar en los últimos tiempos.
Pues sí, Perfil asesino es uno de esos libros que no dudaré en recomendar... aunque, eso sí, considero imprescindible haber leído antes Todo lo que muere. Valoración: un 9,5.

jueves, 18 de octubre de 2007

Receta: Ensalada de dátiles y naranja

Mientras apuro la apasionante lectura de Perfil asesino, de John Connolly, motivo por el cual apenas actualizo este blog, una rápida y estupenda receta de cocina: ensalada de dátiles y naranja.

Ingredientes: lechuga, naranjas, dátiles y piñones.

Aliño: (zumo de 1 naranja exprimida), aceite y salsa de soja o sal.

Elaboración: Limpiamos y troceamos la lechuga. Luego pelamos la naranja, sin dejar nada de lo blanco, ya que de esta forma le quitaremos el gusto amargo. Luego la troceamos y hacemos lo mismo con los dátiles, extrayendo los huesos. Acto seguido tostaremos los piñones en la paella, sin añadir aceite ni nada, pues los piñones ya lo contienen. Ya sólo queda mezclar todos los ingredientes y añadir el aliño a nuestro gusto. Nota: para el aliño no es imprescindible añadir el zumo de naranja exprimida, todo va en función de la cantidad que "suelte" al trocearlas.
Cuando tenga algo más de tiempo pondré otras recetas, como por ejemplo "albóndigas de tofu" o "potaje de lentejas".

jueves, 11 de octubre de 2007

Receta: Crema de calabaza a la canela

Ayer fue el segundo día del curso de cocina vegetariana y elaboramos tres platos bastante diferentes entre sí, aunque complementarios: Crema de calabaza a la canela, ensalada de quinoa con salsa picante de alcaparras y albóndigas de tofu. Hoy voy a explicar la receta de la crema (para tres o cuatro personas), que puede ir muy bien de cara a la bajada de temperaturas.
Ingredientes:
3 cebollas (cortadas siguiendo, más o menos, la forma de las lunas), 1/2 calabaza pequeña (pelada y cortada en cuadritos), 2 cucharadas de aceite de oliva, sal marina, algas "combo" y canela. Para decorar utilizaremos perejil cortado muy fino.
Elaboración:
salteamos las cebollas cortadas con el aceite y una pizca de sal, durante 12 minutos, sin tapa y a fuego fuerte-medio: cuanto más tiempo esté al fuego, más dulce será la crema.
Luego añadimos la canela, la calabaza, una pizca de sal y agua que cubra un tercio del volumen de las verduras. También podemos ponerle unas cuantas algas "combo", a las que habremos dejado unos 2 o tres minutos antes en agua, para así desalarlas un poquito.
Lo llevamos a ebullición y bajamos el fuego a medio-flojo, lo dejamos cocer durante unos 20 minutos. Y no, no hay que remover ni nada parecido.
Ahora retiramos la canela y hacemos puré (con el turmix) hasta conseguir una consistencia cremosa. Añadimos agua si hace falta. Finalmente, lo decoramos con perejil y... ya está listo.
Notas:
La cebolla es la base del plato y lo que le da esa sensación de dulzura, así que es posible cambiar la calabaza por zanahorias, por ejemplo. Las algas son saladas, aportan minerales y cumplen una función depurativo para con nuestro cuerpo.